Culto
Mario Vargas Llosa: el Nobel liberal explica sus ideas de derecha

Mario Vargas Llosa: el Nobel liberal explica sus ideas de derecha

El escritor peruano presentó en Santiago su reciente novela El llamado de la tribu, una autobiografía que condensa el pensamiento liberal que lo influenció.

La cita era a las 12 horas en la Biblioteca Nicanor Parra de la Universidad Diego Portales. Con algo de retraso, se dio inicio al conversatorio entre el Nobel peruano Mario Vargas Llosa y el abogado y rector de la institución Carlos Peña, instancia en la cual el autor presentó su reciente escrito El llamado de la tribu.

Esta novela, editada por Alfaguara, da cuenta de aquellos pensadores liberales que lo ayudaron a formar sus ideas actuales, principalmente en torno al liberalismo. Esto, tras el quiebre ideológico que supuso el hito de la Revolución Cubana y la caducidad de las ideas de Jean-Paul Sartre: “Yo era muy sartreano de joven y a partir de los 60 se fue desmoronando, sin volverlo a releer está muy distante. La obra de Sartre es mucho menos importante que en los años de la postguerra en los 50. Era extraordinariamente inteligente, pero al mismo tiempo en su literatura había una frialdad que congela sus historias, en que parecían enteramente construidas con inteligencia y racionalidad”.

Adam Smith, José Ortega y Gasset, Friedrich Hayek, Karl Popper, Raymond Aron, Isaiah Berlin y Jean-Fraçois Revel son los autores y pensadores elegidos por el hombres tras La ciudad y los perros. Una elección -a su juicio- egoísta con el fin de dar justicia a quienes lo “ayudaron muchísimo a entender la democracia, y a ver en el liberalismo una fuerza dentro de la cultura democrática”.

Temas como la diversidad de oportunidades, la igualdad de género y la preocupación por la defensa del medio ambiente, son aspectos que si bien hoy en día están en boga, durante el siglo XIX y principios del XX aún no se consideraban como imprescindibles. Lo que plantea Vargas Llosa es una suerte de defensa en torno a aquellos escritores de pensamiento liberal que fueron tildados de conservadores y reaccionarios.

“El libro trata de hacer justicia ante la injusticia de la que fueron víctima pensadores que aparecen en él. Ortega y Gasset vivió unas circunstancias realmente dramáticas en la historia España, la terrible división del país en estas dos fuerzas que se entre mataron a lo largo de tres años y fue una división en extremos entre los que él fue incapaz de elegir y justamente porque en él no había un extremista”.

“Creo que [Ortega y Gasset] era un liberal en el sentido de su actitud tolerante frente a los adversarios ideológicos, tenía la idea de que una sociedad en armonía podía primar, es decir, la coexistencia de la diversidad. En España -en que solo una minoría no creía en el fascismo, ni en el comunismo- él representó una minoría bastante marginal”, dijo Vargas Llosa.

Pero el caso de Ortega y Gasset no es el único digno de reivindicación a juicio del escritor peruano. También rescata el pensamiento de Karl Popper y Jean-Fraçois Revel, entre otros: “Desde luego que los 7 ensayistas que aparecen en el libro no son todos los pensadores, hay muchos otros que están ausentes y estos están elegidos por la razón más egoísta del mundo, porque a mí me influyeron, porque esos autores me ayudaron muchísimo a entender la democracia, y a ver en el liberalismo una fuerza dentro de la cultura democrática realmente reformista y transformadora, es decir, una gran luchadora contra la violencia. Una forma de pensar que quería que la libertad, además de hacer justicia social, trajeran las instituciones que logran la armonía de la diversidad”.

Claro que El llamado de la tribu no es una mera alabanza a aquellos intelectuales que incidieron en su pensamiento actual, también postula una mirada crítica: “Hayek me parece un pensador brillante, pero desde luego que no puedo estar de acuerdo con él cuando dice que en Chile había más libertad en época de dictadura que de Allende. Desde luego que no estoy de acuerdo con tal afirmación. Eso de distinguir entre dictaduras… todo liberal debe mostrarse hostil a todo tipo de dictadura, sea civil, militar, sea ideológica… creo que eso es algo muy importante sobretodo en América Latina donde tenemos una experiencia tan atroz a lo largo de la historia con lo que significan las dictaduras”.

De hecho, otra idea de la difiere es la propia de Popper: “Que las palabras no importaban y que las ideas podían valerse de las palabras más sencillas para expresar lo que querían, es la negación misma de la literatura. Los escritores creemos que las palabras lo son todo, la esencia de aquello que queremos. Las palabras no son un mero instrumento no podemos descuidarlas. La verdad y la mentira dependen de ello”.

El escritor de La civilización del espectáculo dijo que el liberalismo se ha impuesto de a poco y por ello “en América Latina hay menos dictaduras y más democracia, aunque algunas sean imperfectas”. Por ello, su libro intenta reconocer una doctrina que finalmente imperó en la “batalla de las ideas”.

Mario Vargas Llosa cerró su presentación en la Biblioteca Nicanor Parra de la UDP resumiendo su concepción de literatura y la relevancia que ve en ella: “La literatura es algo muy importante que no puede prescindir de la libertad para funcionar para ser realmente creativa, y además, para ir demostrando en la práctica -a través de esa experiencia maravillosa que es la lectura- que la sociedad está mal hecha, que siempre estará mal hecha y seremos capaces de imaginar inventar y crear sociedades más perfectas de la que tenemos. Creo que esa es la gran contribución de la literatura, que produce un malestar, una inconformidad con el mundo tal como es. Ese espíritu crítico es la gran locomotora del progreso de la civilización”.


Sobre el autor:

Mónica Garrido |
Periodista de La Tercera. En Twitter es @monigarridov