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Culto
Tengo más alcohol que sangre: el largo trance de Álvaro Henríquez y su trasplante de hígado

Tengo más alcohol que sangre: el largo trance de Álvaro Henríquez y su trasplante de hígado

En enero pasado, un concierto en Talagante evidenció que algo en el cantante no andaba bien: su voz sonaba apagada y tenía problemas para moverse sobre el escenario. Sus médicos informaron que antes de ser trasplantado ayer el músico de 48 años fue internado seis veces en apenas meses, mientras estaba siendo tratado por una adicción al alcohol de larga data.

La noche del viernes 19 de enero, un hecho remeció al ambiente musical chileno. En el “Festival del verano” de la comuna de Talagante, Los Tres iniciaban una nueva gira por Chile cuando su líder apareció caminando con dificultad.

Desde su regreso a los escenarios en 2006, Álvaro Henríquez y los suyos eran garantía de un show sin sobresaltos, con un repertorio probado y que aseguraba un marco de público exitoso para municipalidades y casinos, los escenarios más frecuentados por la banda.

Sin embargo, aquella vez algo raro cimbró de dudas el escenario de Talagante.

Henríquez se movía torpemente en escena, con dificultad para desplazarse sobre el escenario y más adelante para sacar la voz.

La banda comenzó a interpretar una tras una las canciones estipuladas para el show, como parte de su repertorio habitual. Todos siguieron sus papeles, el bajista Roberto “Titae” Lindl, el guitarrista Sebastián Cabib y el baterista Boris Ramírez, entre otros, menos el emblemático cantante de 48 años, que se mostraba extraviado y desorientado.

El extraño concierto con un irreconocible Henríquez duró apenas cinco temas.

El consumo de medicamentos fuertes, recetados tras una serie de operaciones a la cadera, además de haber hecho caso omiso a las recomendaciones de sus médicos respecto al estilo de vida que llevaba, terminaron por deteriorar su salud al punto de dificultar su performance sobre el escenario.

“¡Qué cante, qué cante!”, se empezó a oír con fuerza en el Parque Octavio Leiva de Talagante. “¡Revivan a Álvaro!”, gritaron otros.

La imagen que llevaron las pantallas también era lamentable: Henríquez se movía con dificultad mientras intentaba conectar su guitarra para incorporarse a “Un amor violento”, uno de los temas inamovibles de su repertorio hace casi tres décadas.

La imagen quedó registrada en un video titulado “¿Álvaro Henríquez drogado?” que hasta la fecha suma más de 80 mil visitas en Youtube.


Henríquez al frente de Los Tres en 2011.

La primera vez

Rápidamente, mensajes en Twitter y Facebook empezaron a alertar a los fanáticos.

Mientras, el cantante abandonaba el escenario arrastrando los pies, con problemas para mantener el equilibrio y apoyado en una mujer,

Carlos Álvarez, alcalde de la comuna de Talagante, decidió tomar su teléfono y culpar a la banda del accidentado concierto.

“Impresentable el espectáculo del grupo Los Tres, hoy en Talagante NO se les paga!!”, tuiteó el edil.

El tema fue tratado por matinales y diarios en los días siguientes, pero fue el altercado con un periodista que lo encaró “por borracho” lo que añadió más elementos claves a la mesa.

Nadie sabía entonces que la historia había comenzado cinco meses antes.


Henríquez celebrando los 20 años del primer disco de Los Tres en el Caupolicán.

Recién cansado

A mediados de agosto de 2017, Álvaro Henríquez comenzó a tratarse en la Clínica Las Condes por un daño hepático crónico, producto de una adicción al alcohol que comenzó a evidenciarse, al menos, desde 2004 (cuando incluyó el tema “Tengo más alcohol que sangre” en su disco homónimo), y que incluyó una cirugía gástrica además de tratamientos para tratar su obesidad.

“Todo se produjo por una adicción al alcohol de muy larga data”, aclararía hoy su médico tratante, el nefrólogo Dr. Erwin Buckel de Clínica Las Condes.

Ya en noviembre, dos meses antes del polémico espectáculo en Talagante, el equipo médico lo había propuesto para un trasplante de hígado. Según fuentes cercanas a Culto, el hombre de 48 años aún no reunía las condiciones extremas que se piden para ese procedimiento, porque, técnicamente, podía seguir con su vida normal.

Tras Talagante, la agenda de Los Tres siguió con una presentación en Calle Larga, en Los Andes, hasta donde llegó la prensa en masa.

“Bien, gracias” fue lo que atinó a responder Henríquez respecto a sus problemas de salud. Aquel día tocó todo el repertorio de la banda, aunque sentado.

Días después, Claudia Schlegel, mánager histórica de Los Tres, renunció a seguir trabajando con Henríquez sin jamás aclarar los motivos de su distanciamiento.

El de Calle Larga sería el último concierto de Los Tres a la fecha.


El año pasado en la plaza de Armas de Santiago para la presentación de la Yein Fonda.

No vuelvas nunca más al hospital

El refugio de Henríquez fue con su círculo más íntimo, principalmente con sus hermanos Gonzalo y Ximena, y no se registraron noticias ni anuncios de ningún tipo de actividades hasta el mediodía del pasado 1 de mayo.

Lo que estaba pasando en silencio era una dura pelea. La enfermedad había avanzado. Por su gravedad, Henríquez esperaba desde mediados de marzo un trasplante de hígado. Tan seria era su estado que según el doctor Buckel se había convertido en prioridad nacional.

“Llegó en condiciones extremadamente graves”, explicaría en conferencia de prensa el nefrólogo de Clínica Las Condes. Un dato ilustra lo anterior: el médico señaló que el 30% de los casos que están en la lista de espera en Chile fallecen mientras aguardan por un órgano.

El médico tratante del músico, Javier Brahm, hepatólogo de Clínica Las Condes, confirmó que Henríquez estuvo al menos seis veces hospitalizado en los meses previos a su trasplante de hígado.

Ayer, durante ocho horas, un equipo de quince profesionales intervino al cantante que se encontraba catalogado como “el paciente más grave del país”.

Henríquez, quien recibió el órgano de un donante hombre de Santiago, según precisó el parte médico, se encuentra en condición “bastante crítica” en la Unidad de Cuidados Intensivos de la Clínica Las Condes.

“Está conectado a ventilación mecánica y esperamos que en las próximas horas se vaya estabilizando”, concluyó el nefrólogo.

Como en las letras de sus canciones, Álvaro Henríquez se enfrenta a la muerte, una batalla en que cuenta con el apoyo de miles de seguidores del que probablemente sea el artista chileno más importante de la década de los 90.

Los Tres grabando su MTV Unplugged en 1995.
Sobre el autor:

Raúl Álvarez |
Periodista. En Twitter es @Causaruido.