Culto
El show estelar: si todos tenemos hambre, Gepe puede saciarnos bien

El show estelar: si todos tenemos hambre, Gepe puede saciarnos bien

Con predominante tono de fiesta, el debut de Gepe en el Movistar Arena fue una celebración con altos y bajos que solo enriquecieron el sentimiento general de sus fanáticos: un concierto sincero e intuitivo es el que más les satisface.

Suena como un gran número, pero para Gepe no se trata de cumplir cierta cantidad de años o dar un show para una cantidad de gente. Aún así, es un hecho. En el Movistar Arena habían más de 7.000 personas, el concierto más grande de su carrera.

Con un público consolidado que casi llenaba el recinto a media capacidad, Daniel Riveros salió al escenario junto a sus músicos y sus bailarinas para comenzar enérgicamente con “Hambre”. El retrato del ambiente se dibujó de inmediato. Gepe cantaba al unísono con sus más de 7.000 seguidores. Y ese coro, que a ratos hasta sonaba por encima de su voz, no paró más.

Agencia Uno.

Aunque fuese una especie de aniversario, su repertorio iba enfocado directamente a lo masivo. Algo que los últimos años, desde su lenta transformación al pop, ha conseguido con éxito. Por eso, canciones como “Fruta y Té” o “Hablar de ti” marcaron puntos altos de la noche, junto con su icónico repertorio de sonidos altiplánicos y su cuerpo de bailarinas.

Sin embargo, los seguidores de Gepe no bajaron la guardia en otros momentos más personales del show. El entusiasmo siguió intacto cuando decidió hacerle un homenaje a Margot Loyola, para luego invitar a la folclorista María Esther Zamora a tocar tres pies de cueca. Y después, cantar su propia versión de “Deja la vida volar” de Víctor Jara.

El ánimo no decayó incluso cuando en plena interpretación de “Bomba Chaya”, ya después de haber lanzado el confeti al público, comenzó a fallar el retorno de forma notoria. Al punto en que el mismo Gepe detuvo la canción en la mitad para alegar en contra del sonido. “Vamos a arreglar esta porquería porque esta canción la vamos a tocar y la vamos a tocar bien, hagamos como que no pasó. O no, sí pasó. Pasó y qué tanto”. dijo determinante.

Porque hubo que improvisar en ciertas ocasiones, pero Gepe no se desesperó, y su público tampoco. Saben que puede haber sorpresas, que él se guía por su instinto. Los seguidores más antiguos de Gepe, esperanzados por que tocara más canciones de sus primeros discos como Hungría y Gepinto, no se decepcionan de la fiesta que arma, porque la experiencia  y su trayectoria después de seis álbumes de estudio, le dan las armas necesarias para hacer un show que satisface a todo público.

Durante el transcurso de la velada, Gepe invitó al escenario a Javiera Mena, Camila Moreno, Pedropiedra y a Roberto Márquez para que fuesen parte de su show. También conversó con su público y le dedicó este concierto al hijo recién nacido de un amigo. Muy sincero, en su estilo. Finalmente, sació el hambre de todos cuando, después de irse, volvió para tocar “Namas” y cantar “Un Amor Violento” de Los Tres, en una versión acústica que terminó igual como comenzó el show: con todos cantando al unísono.

Revisa el concierto de Gepe en el Movistar Arena aquí:

Sobre el autor:

Magdalena Bordalí |
Periodista. En Twitter es @emebordali