Culto
Una guía de guitarras creada por Andy Summers

Una guía de guitarras creada por Andy Summers

El ex guitarrista de la banda británica The Police, describe en Musicradar sus guitarras más icónicas en cuanto a calidad de sonora y la relevancia que tuvieron en su carrera.

1963 Fender Telecaster

“Escribí mucho sobre esta guitarra  en mi libro. Era un instrumento híbrido que tuve mientras estaba en college -alguien ya le había hecho todas estas cosas diferentes- como agregar un hambucker Gibson en el frente, agregando un switch…. muchas cosas extra. Pero la guitarra por sí misma suena hermosamente y este ese increíble sonido de fase, que uso mucho.

No era solo mi Telecaster, era una excepcional. Solo una de esas guitarras que tienen magia, con el increíble tono eléctrico. Fender la hizo como una de sus guitarras para mí en 2007.

Era la única guitarra que uso para todo… Empecé a usar una Strat después, pero esta fue la Telecaster que usé todo el tiempo, en todas la grabaciones. Tenía todo lo que necesitaba en una”.

Foto: Andy Summers

1961 Fender Strat

“Recuerdo que obtuve la guitarra en una tienda en Austin, Texas por $400 dólares, si es que la memoria me ayuda. Seguramente ahora vale $40.000 dólares.

Era una gran guitarra; empecé a usarla mucho con The Police en el periodo de Synchronicity, hay muchos fotos mías con ella. Cuando Fender hizo la Telecaster, casualmente también copiaron esta Strat y me dieron un par más de ellas.

Lo que produjeron fue maravilloso… simplemente fantástico. Una de ellas es la que siempre tengo en el sillón; es mi guitarra de trabajo. Tengo una Strat de 1954 también, que tiene ese asombroso sonido blues. La llevé a la tienda hace un mes porque quien sea que la haya usado antes la había raspado, así que solo era una aburrida guitarra café- y la re-hicieron por mí. Ahora es este hermoso resplandor solar y una especie de reliquia… una nueva y perfectamente envejecida guitarra”.

Foto: Andy Summers

1958 Gibson ES-335

“Siempre me gustó la 335, desde el comienzo, porque escuchaba mucho a Grant Green, este gran guitarrista de jazz de Nueva York. Tocó una slimline 335, que era como la respuesta de Gibson a la Strat,. A mi ojos, era una innovación en cuanto a diseño.

Aún tengo esa guitarra en mi colección, pero hay una más pequeña 336 que toco más. Me acomoda más porque no soy tan grande y la 335 es grande como guitarra”.

Foto: Andy Summers

Hamer Fretless

“Ellos me hicieron muchas guitarras y siempre intentaron que usara exclusivamente Hamer. Era sujetos muy agradables, cada vez que tocaba en Chicago, me ofrecían un montón de guitarras. Pero el problema es que no podían vencer esa Telecaster, porque esa guitarra era muy buena. Intenté tocarla algunas veces, pero la verdad es que nunca me sentí cómodo… Siempre tuve que volver a la Telecaster. A mis ojos, era la guitarra suprema”.

Foto: Andy Summers

Klein Custom

“Tuve que usarla algunos años. Me gustaba y mirando hacia atrás, creo que era genial, muy moderna. Pero eventualmente perdí su estética.

Una guitarra con la cabeza cortada se sentía como un instrumento circuncidado así que dejé de usarla. A pesar de ser un gran trabajo de arte de Steve Klein, con quien tuve un estrecho vínculo un tiempo.

Aún la tengo, pero carecía de carácter en términos de sonido electrónico. Aún así un buen instrumento”.

Foto: Andy Summers

1957 Gibson Les Paul Goldtop

“Vendí la original en un buen acuerdo monetario porque Gibson me dio otra Goldtop que era incluso mejor que la 57. Todo es un mito: a veces las guitarras viejas son buenas, pero no siempre. Cuando me di cuenta que la Custom Shop Gold Top era la mejor guitarra, pensé ‘Demonios!’ y la cambié.

Tengo otra Les Paul, una Custom roja que compré cuando caminaba afuera de una tienda en Frankfurt. Pasé por fuera unas cinco veces y pensé que solo debía comprarla porque nunca había visto una como esa. Probablemente la usé mucho en Circa Zero, a veces para un proyecto como eso, necesitas una Les Paul. Es un sonido diferente, pero genial para rockear”.

Foto: Andy Summers

Martin 000C-28 Andy Summers Signature

“Soy afortunado y privilegiado porque las compañías creen que poner mi nombre en un instrumento vale algo… es hermoso lograr esas cosas. Y hacer mi Martin fue una experiencia placentera.

Trabajé con Dick Boak, quien dirige Martin por años. Creo que se retiró tras 50 años allí… un hombre maravilloso. Fue divertido ir a la fábrica en Pensilvania y ver todo lo que tenía y lanzarían en guitarras.

Lo único que hice para hacer difícil la vida de Dick, fue querer estos mudras (gesto budista) desde el clavijero, como un signo espiritual que haces con tu mano. También hay una flor de loto en la cabeza y otras en el cuello.

No sé en qué estaba pensando en ese entonces, pero me parecía que iba muy bien con cuerdas de acero acústicas.

Pedí un corte que la hiciera más ‘tocable’, y resultó ser una muy buena guitarra. Pero, personalmente hablando, no me gustan mucho las cuerdas de acero acústicas; voy más por el nylon clásico. De nylon y eléctrica, eso es para mí!”.

Foto: Andy Summers

Martin D-28

“Ya no tengo la acústica con la que escribí muchas canciones, la vendí a alguien y lo lamento profundamente.

En un punto tenía tantas guitarras que tuve que dejar ir algunas. No sé por qué eso incluyó la D-28. Aunque actualmente tengo otra D-28, es lo que llaman una reproducción única de 1945 de una D-28.

Es una guitarra fantástica. Creo que tiene que ser tocada por otros 25 años para realmente ir a donde debe, pero ya es maravillosa. Todo está hecho a mano. Usan pegamento animal, no sintético, lo que hace una gran diferencia, sorprende cuán importante es el pegamento. Tengo una de las pocas que se han hecho”.

Foto: © Erica Echenberg/Redferns/Getty
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