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Culto
Agnès Jaoui, actriz y directora francesa: “Es raro que el cine refleje todo lo que les pasa a las mujeres a los 50 años”

Agnès Jaoui, actriz y directora francesa: “Es raro que el cine refleje todo lo que les pasa a las mujeres a los 50 años”

Premiada en Cannes por el guión de su película Como una imagen, Agnès Jaoui es una de las figuras más inquietas de la industria fílmica gala. Alguna vez actriz y libretista de Alain Resnais, Jaoui protagoniza 50 primaveras, cinta sobre una atribulada madre parisina que forma parte del Festival de Cine Francés, que va del 6 al 11 de abril.

La vida parece un partido irremontable para Aurore Tabort. A los cincuenta y tantos años se le acumulan los problemas: su esposo la dejó, debe afrontar sola la crianza de una hija adolescente y, para rematar el estado de la cosas, se lleva demasiado mal con el dueño del restaurante donde trabaja. Cuando pareciera que está en el fondo del tarro, a Aurore le pasa lo que a todas sus congéneres de similar edad: bochornos, sudoraciones, mareos, palpitaciones, asfixia. En fin, la maldita menopausia, la condición derivada del fin de la edad fértil.

Aurore es la protagonista del filme homónimo, pero que en castellano se conoce como 50 primaveras. Es una de las 12 películas que tendrá el Festival de Cine Francés Cinemark, que va del viernes 6 al miércoles 11 de abril y cuyas sedes son Cinemark Alto Las Condes en Santiago y Mall Marina Arauco en Viña del Mar. Ejemplo clásico de cine francés con vocación de comedia, 50 primaveras tiene la capacidad de ingresar en un territorio que en el cine no ha tenido demasiada representación.

Es el país de las mujeres sobre los 50 años, con todos los conflictos asociados. En Chile, claro, está el caso de Gloria (2013), de Sebastián Lelio, pero en Hollywood las tramas alusivas son un bien escaso. La producción de la directora Blandine Lenoir tiene de protagonista a Agnès Jaoui (1964), una de las figuras más interesantes del cine galo de los últimos 20 años. Ella es la Aurore del título y en su interpretación hay bastante del aire coloquial y natural que poseen sus películas como directora.

“Una de las cosas que más me atrajo de esta historia es que me podía reconocer en Aurore, pero también podía ver en ella a muchas amigas”, comenta Jaoui al teléfono desde París. Antigua guionista y actriz del venerado Alain Resnais (Hiroshima mon amour) en Smoking/No smoking (1993) y Conozco la canción (1997), Jaoui ha dirigido cuatro películas a la fecha. Suele tener preferencia por las historias corales y, siempre, en su cine el humor es indispensable.

Su primera cinta, El gusto de los otros, fue un éxito de taquilla en Francia y postuló al Oscar a Mejor filme extranjero. La segunda de sus obras, Como una imagen, ganó Mejor guión en el Festival de Cannes 2002. En 50 primaveras, donde colaboró en el guión de forma más lateral, también hay bastante de ese sentido del desparpajo. Es la manera en que Aurore se toma la vida. “A los 50 años los cambios que sufre una mujer son demasiados y es raro que el cine lo refleje”, dice.


– En Francia hay varias películas recientes con mujeres de su edad…

Hay algunos casos. Está Un bello sol interior de Claire Denis, con Juliette Binoche; o Los 50 son los nuevos 30, ( protagonizada y dirigida por Valérie Lemercier). Quizás tiene que ver con que en Francia hay más mujeres realizadoras que en otros países. Han ido envejeciendo y le dan espacio a personajes de su edad. Pero aún así no hay comparación entre hombres y mujeres. Tener 50 años para un hombre sigue siendo una edad maravillosa. Está lleno de personajes para ellos.

– Usted ha dicho que le gustan los personajes de Jane Austen, porque enfrentan de buena manera los problemas, ¿Aurore es así?

– Creo que sí. Aurore no se hace la víctima. Se pone de pie ante todo, se enfrenta a las cosas y eso se refleja muy bien en la escena en que su hija parte de casa. Casi lloré cuando filmamos. Finalmente decide levantarse y salir adelante.

– Siendo directora y guionista, ¿qué historias le interesan como actriz?

– Me gustan los guiones que hablen de la vida, que sean simples y que toquen la cotidianidad sin caer en el cliché. Pero además, es raro encontrar películas con amistades femeninas. Las películas las hacen los hombres y hay muchos retratos de camaradería masculina, pero donde las mujeres más bien compiten entre ellas. Eso es artificial. Yo misma tengo grandes amigas y nuestra solidaridad es tan alta como la de los hombres. En 50 primaveras podemos ver ese tipo de relaciones femeninas, pero también hay una muy bonita muestra de cómo una madre se lleva con su hija, en este caso una chica adolescente.

– Fue jurado en el último Festival de Cannes y manifestó su rechazo a la representación de los personajes femeninos de las películas, ¿por qué?

– Es curioso, pero creo que la televisión va por delante del cine a la hora de representar a las mujeres. Hay personajes femeninos más interesantes en las series que en las películas. En el cine se suelen repetir roles femeninos de chicas sin vida, sin punto de vista, sin nada. Al menos en el último Festival de Cannes, en el jurado estábamos sorprendidas junto a Jessica Chastain de encontrarnos con filmes con tan pobres mujeres.

– ¿Qué opina de MeToo?

– Está bien. Está claro que hay que parar los abusos de los hombres hacia las mujeres, pero eso no solo se da sólo en el cine. Es una cuestión de poder, en todas las esferas del vida. En Estados Unidos, al menos, la participación de las mujeres en la dirección de cine es peor que hace 20 años. Aún así creo que de lo que se trata es de convivir, no de ir contra los hombres. Amo y adoro a los hombres, pero la verdad es que el poder está en sus manos ahora y eso no está bien.

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