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Culto
The Weinstein Company se declara en bancarrota

The Weinstein Company se declara en bancarrota

La empresa fundada en en 2005 por Harvey y Bob Weinstein finalmente completó el proceso de bancarrota. Con esto, los acuerdos de confidencialidad de los trabajadores quedan nulos y ya hay grupos inversionistas interesados en comprar los bienes de la compañía.

La teleserie de The Weinstein Company llegó a su fin. Después de los intentos de venta fallidos, los despidos, las demandas y la crisis financiera por la que la empresa estaba pasando, hoy finalmente completaron el proceso para declararse en bancarrota.

Con esto, la compañía dejará de existir y tendrá facilidad para vender sus bienes a una firma de capital de riesgo. Con esto podrán pagar las multas por las demandas y cualquier indemnización que, el fiscal a cargo de la investigación de Harvey Weinstein, dicte para sus víctimas.

Desde que se destaparon las denuncias en contra del productor de Hollywood, fue el mismo Weinstein quien abandonó su compañía y dejó que la mesa directiva tomara las decisiones sobre el futuro de la empresa. Ellos quisieron vender, hasta que las demandas dejaron de tener en consideración solo a Harvey.

Hace algunos meses el fiscal de Nueva York demandó a The Weinstein Company por no cumplir con condiciones laborales óptimas. Eso derivó en que la venta de la empresa, al grupo liderado por María Contreras Sweet, fallara.

Hoy están a la espera de que un juez especializado de Delaware les de la firma final para completar el proceso de bancarrota. El grupo Lantern Capital Partners, una firma de capital de riesgo, obtendrá los bienes de la empresa por 310 millones de dólares, además de un seguro de alrededor de 110 millones de dólares por algunos proyectos de cine y televisión.

Lo más importante de la bancarrota, es que terminará con los acuerdos de confidencialidad de los trabajadores de la compañía. Se espera que esto agilice los procesos de investigación en contra de Harvey Weinstein. El fiscal a cargo de la investigación, Eric Schneiderman, señaló que “el fin de la confidencialidad de estos acuerdos supone un momento clave en nuestros esfuerzos por abordar los corrosivos efectos del acoso sexual en el lugar de trabajo”.

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