Culto
Organizadores de Lollapalooza le responden a Mon Laferte y músicos locales la apoyan

Organizadores de Lollapalooza le responden a Mon Laferte y músicos locales la apoyan

La solista acusó discriminación contra los artistas locales, y encontró eco en otros invitados nacionales. La productora encargada niega trato diferenciado y destacan la buena voluntad de los músicos extranjeros.

Su debut en Lollapalooza marcó uno de los puntos más altos de las tres jornadas del evento, pero también uno de los momentos más complejos que enfrentaron los organizadores del evento durante esta última edición. Apenas iniciada su presentación en uno de los escenarios principales durante la tarde del sábado, Mon Laferte disparó contra la producción del festival acusando discriminación contra los artistas nacionales. ¿El motivo? La cantautora se vio impedida de usar la pantalla trasera durante su actuación debido a los reajustes técnicos y horarios que se vivieron en la cita.

Los vuelos cancelados desde Argentina durante el sábado, que atrasaron el traslado de equipos y alteraron toda la programación del festival el fin de semana, obligaron en un momento a instalar un telón negro en el escenario VTR para que los técnicos trabajaran tras éste en el montaje del show de Red Hot Chili Peppers, los cabeza de cartel de la segunda jornada. Pero minutos antes de las 17.15 horas del sábado -el bloque en que estaba programado el show de Mon Laferte-, la producción del festival debió convencer al equipo de la cantante para que ésta saliera a escena, ya que inicialmente, bajo esas condiciones, la autora de Amárrame no estaba dispuesta a presentarse ante el público.

Finalmente, la artista salió igual a presentar su espectáculo y accedió a la solicitud de la organización, aunque aprovechó su espectáculo para reclamar por las restricciones (”Tenía algo bien bonito con pantallas, pero no me dejaron usarlas”, dijo) y para disparar contra la producción: “Mala onda, hay que tratar por igual a los artistas chilenos. Cuando vuelva al festival, ahí voy a poner las visuales, cuando me dejen usarlo. ¡Por la chucha que nos tratan mal en nuestro mismo país!”, se quejó.

Si bien la ex Rojo no ha vuelto a pronunciarse sobre el impasse, más allá de un posteo en las redes sociales donde agradece a Chile y al festival “por la oportunidad”, sus dichos no pasaron desapercibidos por los gestores del evento, que de entrada aclaran que no existe un trato preferencial para los artistas extranjeros en comparación a los invitados locales. “Todos los artistas tienen los mismos accesos, las condiciones son las mismas para todos”, asegura Maximiliano del Río, de la productora Lotus.

Con todo, las palabras de la solista han generado diversas reacciones tanto en las redes sociales -donde se encuentran opiniones divididas- como en su gremio. “La única forma de que cambien las cosas es a través de ese tipo de protestas”, dice Jaime Sepúlveda, vocalista de Kuervos del Sur, otro de los artistas chilenos de esta edición de Lollapalooza. “Yo no sé si tiene que ver con la producción o un tema de tiempos, porque esto está súper bien organizado, pero para los artistas es muy importante que todo salga según lo planificado, eso predispone a un estado emocional que para los artistas es súper frágil”, añade.

Los integrantes de Moral Distraída también secundan las críticas de su colega. “creemos que tiene razón, que están un poco desequilibrado los tratos en relación a los artistas internacionales. Desde nuestra experiencia, podemos comprobar que el trato es distinto más allá de los horarios y tiene que ver con la valorización del producto nacional y cómo se fomenta en el festival”, señalan.

Frente a esto, en Lotus toman como ejemplo lo ocurrido con algunos invitados anglo de la cita, quienes no presentaron reparos a la hora de reprogramar sus horarios o para compartir equipos. “Lo que apareció en estos días fue mucha solidaridad entre los artistas”, cuenta Del Río. “Camila Cabello le prestó todo su backline a Zara Larsson, Royal Blood dio la vida en el escenario al que los tuvimos que cambiar, y Chance the Rapper, que venía por primera vez, tuvo la disposición de cantar mientras atrás trabajaban para que se pudiera realizar el show de los Red Hot. Hubo gente que no se sumó a esto y esa fue la opción que decidieron tomar. Después quizás nos toparemos y hablaremos cara a cara, pero aquí fue otro el espíritu que se vivió”, agrega.

Sobre el autor:

Andrés del Real |
Sub-editor de Espectáculos de La Tercera.