*

Culto
Liam Gallagher en Lollapalooza: cuatro canciones de rockstar y una audiencia desesperada

Liam Gallagher en Lollapalooza: cuatro canciones de rockstar y una audiencia desesperada

El otrora vocalista de Oasis subió al escenario como estrella de rock y lo abandonó en medio de la cuarta canción. Si bien se excusó explicando que tenía problemas de salud, sus seguidores criticaron duramente el hecho que replicó lo ocurrido en Lollapalooza Chicago.

“Hermanos y hermanas de Santiago, espero con ansias verlos esta noche. As you were”, tuiteó Liam Gallagher a pocas horas de su presentación en el festival musical en el Parque O’Higgins.

Aún con cambios de horario derivados del mal tiempo en Argentina, el ex vocalista de Oasis actuaría aproximadamente a la misma hora que la pactada originalmente en el VTR Stage. Todo iba según lo planeado en el show del británico.

Apenas finalizó el concierto de Tash Sultana, el público mutó de acuerdo al siguiente artista. Poco a poco se fue acumulando gente en un amplio rango etáreo, pero con una misma idea en mente: querían ver a la voz de “Wonderwall”.

Sus shows anteriores permitieron conocer cuál sería el repertorio, el cual prometía desempolvar las glorias pasadas de Oasis más que destacar las de su propio álbum.

“Some might say”, “Slide away”, “Be here now”, “Supersonic”, “Cigarettes & Alcohol”, “Live forever” y una versión acústica de “Wonderwall” estaban contempladas en el setlist junto a las recientes “Bold”, “For what it’s worth” y “You better run” del álbum As you were.

Incluso antes que los relojes marcaran las 19.45 horas, el público comenzó a silbar, aplaudir y gritar para llamar la atenciòn de Liam. Hasta las 19.40, los músicos se habían mostraron en las pruebas de sonido, pero del esperado protagonista, nada.



Una canción rompió con el silencio sobre el escenario e hizo subir a los músicos y luego a Liam Gallagher, quien apareció con su pandero y una larga casaca oscura del estilo que lo caracteriza.

No saludó al público, ni siquiera sonrió, solo dijo: “Rock ‘n’ roll star” y comenzó cantar el sencillo de 1994 presente en Definitely Maybe. Con una pausa mínima continuó con “Morning glory” del álbum (casi) homónimo de 1995. El público gritaba con emoción los versos que cumplen más de 20 años, algunos con un inglés más preciso que otros, pero con la pasión de quienes escuchan lo que por tanto tiempo esperaron.

“Greedy soul” fue la elegida para volver al presente con temas del álbum lanzado en octubre de 2017. Los espectadores no cantaron con el mismo fervor que en las dos anteriores, pero sí aplaudían y expresaban gritos de alegría.



Liam ya daba muestras de disgusto por medio de muecas y pausas que dejaban cantando al público, pero continúo con “Wall of glass”, el primer track de su disco debut. La siguiente escena sería una réplica de lo que se vivió hace poco más de 7 meses en Chicago.

En medio de su cuarta canción, dijo que no podía seguir cantando y se fue del escenario. Sus músicos siguieron tocando sin asomo de sorpresa en sus rostros. La audiencia comenzó a pifiar y gritar. El nombre de su hermano Noel comenzó a sonar fuerte en una porción de la gran masa decepcionada, y luego cambiaron al calificativo ‘hijo de puta’. Pero Liam no volvía.

La gente que repletaba la explanada dispuesta para el VTR Stage, estaba indignada, pero aún con la esperanza de ver al cantante de regreso. Liam volvió, pero no para continuar su show: “Mi voz está totalmente destruida. No voy quedarme aquí gritando toda la noche para todos sonando horrible. Lo siento mucho pero no puedo cantar”.

Lejos de comprender lo que ocurría, el público siguió pifiando a Gallagher: “Si no se van a divertir, estoy perdiendo mi tiempo”, añadió el músico. Su banda se retiró junto a él y el equipo de producción comenzó a desmontar el escenario.

El 3 de agosto de 2017, en el evento de igual nombre en la ciudad estadounidense, Liam Gallagher cantó las mismas dos canciones de Oasis, seguidas por “Wall of Glass” y cuando interpretaba una cuarta -en ese entonces- inédita, cesó su canto y dejó a su banda tocando perplejos.

Posteriormente explicó en su cuenta de Twitter: “Me disculpo con las personas que asistieron al show en Lollapalooza Chicago. Tuve un problema anoche que jodió mi voz. Estoy destrozado. LG x”. Modelo que replicó para lo ocurrido en Santiago, pero con un comunicado más extenso:

“A causa de una infección en el pecho, tuvimos que cortar el show de esta noche en Lollapalooza Santiago. Liam fue diagnosticado con una infección sinusal en su nariz y oídos luego de un show en Europa que derivó en una infección en el pecho. Él siguió presentándose intentado dejarlo atrás, pero desafortunadamente hoy tenía dificultades para respirar y no podía continuar. Liam está muy decepcionado y triste por no poder terminar el show y se quiere disculpar con todos los que fueron a verlo esta noche. Él promete reagendar un show en Santiago tan pronto como sea posible”.

Liam no volvió. La anhelada idea de escuchar la irreverente “Supersonic” o la esperanzadora “Live forever” en la voz con que adquirieron reconocimiento, se esfumaba a medida que el escenario se preparaba para recibir a The Killers mientras Lana del Rey daba comienzo a su show en el Itaú Stage.

Eso sí, hubo un premio de consuelo para quienes se quedaron hasta el final de la tercera y última jornada de Lollapalooza 2018: la banda comandada por Brandon Flowers interrumpió su repertorio original para interpretar una de las promesas sin cumplir de Liam.



“Wonderwall” se escuchó en el VTR Stage más en la voz de un aún decepcionado público, que en la del propio Flowers. Esa noche, el sentimiento de gratitud por aquella dosis de nostalgia fue dirigido a The Killers, una banda sin relación alguna con los Gallagher, pero que supo dar un valioso regalo a su querido público.

Sobre el autor:

Mónica Garrido |
Periodista de La Tercera. En Twitter es @monigarridov