Culto
Los mejores discos de los artistas de Lollapalooza según Rolling Stone

Los mejores discos de los artistas de Lollapalooza según Rolling Stone

En 2012, la revista estadounidense eligió los 500 mejores discos de la historia. Culto escarbó en el ranking elaborado por gente como Cameron Crowe, Neil Strauss, Adam Yauch, Rick Rubin y Jann S. Wenner, donde aparecen algunos trabajos de bandas que estarán en la edición chilena de Lollapalooza.

Pearl Jam

Ten (1991), lugar 209: Cuando salió su debut, Pearl Jam estaba compitiendo con Nirvana en el concurso de popularidad del grunge, concurso que estaban destinados a perder. Pero Ten fue clave para reformar el hard rock: La voz temblorosa y agonizante de Eddie Vedder y los solos de guitarra sollozantes de Mike McCready en “Alive” y “Jeremy” sitúan ambas canciones en el abismo y otra vez de regreso.

Vitalogy (1994), lugar 485: Su álbum previo Vs., hizo de Pearl Jam la banda más exitosa de mundo. Celebraron demandando a Ticketmaster y haciendo Vitalogy, dónde su dominio del pasado y futuro del rock se completó. Baladas con soul como “Nothingman” están mezcladas con influencias de hard rock como “Spin the black circle”.

Red Hot Chili Peppers

Blood Sugar Sex Magik (1991), lugar 301: El punto más alto de los Peppers -con la energía de John Frusciante, riffs de guitarra con soul,una gran asistencia del productor Rick Rubin y la balada sorpresa “Under the bridge”.

Californication (1999), lugar 401: Cambiando su foco a canciones en vez de sesiones de improvisación, los Chilis dirigieron la voz del frontman Anthony Kiedis en un gemido más amistoso con la radio, y la reaparición del guitarrista John Frusciante ayudó a formar canciones hermosamente compuestas como “Scar Tissue”.

Talking Heads

More songs about buildings and food (1978), lugar 383: El segundo álbum de los Heads oscila entre el funk y el gospel (incluyendo un cover de Al Green “Take me to the river” en su sonido nervioso y espartano, anunciándose a sí mismos como lo más nuevos de las bandas new wave.

Remain in light (1980), lugar 129: En esta acumulación new wave, los avatar avant-punk se volvieron magos del pop polirítmico. David Byrne y compañía combina la confianza del P-Funk, los excéntricos grooves del Afropop y la estudiada osadía del productor Brian Eno -y aún tienen un hit pop llamado “Once in a lifetime”.

Stop making sense (1984), lugar 345: Este soundtrack del concierto filmado de Jonathan Demme de 1984, sirve como una gran historia de la banda. Comienza con una versión de “Psycho Killer” y construye una expansiva “Take me to the river”, donde los Heads se unen con Bernie Worrell de Parliament. Es el arte funk de los ochenta en todo su esplendor.

Talking Heads: 77 (1977), lugar 291: Los Heads usaban  camisas abotonadas y enfrentaron una normalidad hermética como rebelión. “Por un largo tiempo sentí ‘Bueno, que se pudran todos'”, dijo Byrne a Punk Magazine en 1976. “Bueno ahora quiero ser aceptado”. El resultado fue la tensa y ingeniosamente constrictivo sonido de su debut geek-chic con enganches y encanto.

Oasis

(What’s the story) Morning glory? (1995), lugar 378: Con su segundo álbum, los conflictivos hermanos Gallagher enfrentaron comparaciones con los Stones y los Beatles y se establecieron como una fuerza en su propio derecho, especialmente en la majestuosa “Wonderwall”.

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