Culto
Cómo Pantera Negra salvó a Marvel

Cómo Pantera Negra salvó a Marvel

El protagonista de la cinta más taquillera del primer trimestre recién saltó a la masividad, pero su historia fue clave para revivir a la compañía que lo creó.

La película Pantera Negra ya cruzó la barrera de los mil millones de dólares recaudados en todo el mundo. Las cifras de la cinta centrada en T’Challa (Chadwick Boseman), el rey del ficticio y futurista país africano Wakanda que debe proteger a su pueblo (y a veces al mundo), no sólo son históricas sino que inesperadas: hasta hace tan sólo meses, Pantera Negra estaba lejos de ser un personaje masivo y popular a nivel global, menos aún comparable con Batman, Iron Man o la Mujer Maravilla respecto a su impacto en la cultura pop. Pero una fuerte campaña de marketing durante el segundo semestre de 2017 y elogios por parte de la crítica han hecho que en cuatro semanas el filme se haya transformado en un fenómeno que ha elevado al personaje a un nuevo estatus.

Pero si bien Pantera Negra recién ha explotado frente al público masivo, el personaje tiene una larga historia dentro de Marvel, en la que no sólo ha sido parte fundamental del ADN reciente de la compañía, sino que también ayudó a derechamente salvarla cuando la empresa se hundía.

De las cenizas

Los años 90 fueron difíciles para la industria de las historietas en general, pero particularmente para Marvel. De hecho, a fines de 1996, la compañía se declaró en bancarrota.

Tras meses de reordenamiento directivo y creativo, la compañía inició en 1998 el sello Marvel Knights, un relanzamiento de un grupo de cómics centrados en personajes que pudieran reencantar al público juvenil, con temáticas más arriesgadas. Entre estos estaba Daredevil, The Punisher, y, quizás el más emblemático de este movimiento editorial, Pantera Negra. El personaje existía desde los años 60, pero en las décadas siguientes no logró afirmarse como superhéroe en solitario, siendo principalmente utilizado en las historias de los Avengers.

Por primera vez, el personaje estaba a cargo de un escritor de historietas afroamericano: Christopher Priest. Si bien estaba reacio a aceptar el trabajo, por no querer encasillarse en personajes negros y por lo desconocido del protagonista (“¿Quién demonios lee Pantera Negra?”, les dijo a los ejecutivos, según contó a New York Magazine), la era del escritor a cargo del héroe sería clave en su futuro.

Priest transformó por primera vez a Pantera Negra en una persona tridimensional: según su visión, T’Challa era primero un rey y después (a regañadientes) un superhéroe. Su principal prioridad era su país, generalmente mostraba poco o ningún interés en asociarse con el resto de los Avengers. Además, el personaje tomaba su vitrina para explorar ideas políticas y de raza, que antes habían sido ignoradas. Priest entendió que Pantera Negra era, además, una persona de color y eso marcaba la forma en que veía al mundo y cómo éste lo veía de vuelta. Tan influyente como elogiada, la era Priest del cómic sería la antesala para un renacer creativo de la compañía. El escritor se mantuvo junto al personaje hasta 2004, cuando una baja en las ventas provocó que la serie fuera cancelada y relanzada con otros guionistas.

No fue la única forma en la que Pantera Negra influyó en el renacer de Marvel. Antes de la quiebra la compañía fundó Marvel Studios, con el interés de saltar al cine y así buscar nuevas ganancias. Por esa época, la división cinematográfica no era el imperio que es hoy y se limitaba a vender licencias para su adaptación. El primer proyecto que logró vender fue Blade, basado en el cazavampiros del mismo nombre de las historietas. Es en la génesis de ese proyecto que nuevamente aparece Pantera Negra: el protagonista y productor de Blade, Wesley Snipes, llevaba buena parte de los 90 intentando llevar a T’Challa a la pantalla grande. Pero el actor, en ese entonces uno de los nombres más cotizados de Hollywood, se enfrentaba a problemas recurrentes: la falta de un guión que le hiciera justicia a su visión del personaje, y la negativa de cualquier estudio a financiar una película que requeriría millones de dólares en efectos especiales para un protagonista que no muchos conocían. La idea de a poco se fue desvaneciendo.

Entonces apareció Blade y el actor utilizó su fallida experiencia con Pantera Negra como principal motivación en su nuevo proyecto. “No podía ser el rey de Wakanda, pero podía ser un vampiro negro”, aseguró a The Hollywood Reporter. La cinta terminó siendo un éxito de taquilla, considerada por muchos, incluyendo su protagonista, como la cinta que dio pie al renacer de la empresa: “Se pensaba que Marvel iba a desaparecer. Y Blade fue el catalizador para el imperio que vemos hoy”.

Un imperio que tiene a Pantera Negra sosteniendo su base. Hoy, 20 años después de ayudar a salvar una compañía que lo ignoró por décadas, el personaje vuelve a ser fundamental en el éxito de Marvel.

Sobre el autor:

Matías de la Maza |
Periodista de La Tercera.