Culto
King Princess: la desconocida de los 2 millones de reproducciones

King Princess: la desconocida de los 2 millones de reproducciones

Su single debut es uno de los éxitos virales de las plataformas de streaming pero nadie sabe mucho de ella.

Mikaela Strauss tiene 19 años y a los 11 rechazó un contrato con una importante discográfica para seguir con sus estudios.

La cantante prefirió descubrir la adolescencia como alguien normal, alejada de estadios, luces y pseudoromances inflados por periodistas que nunca entenderán que seguía siendo una niña.

Sin hacer demasiados anuncios -seguramente como una estrategia de su nuevo sello-, Mikaela se transformó en King Princess, el nuevo fenómeno del indie que encabeza la lista de “más virales” en Spotify.

Sus redes sociales son como cualquiera de sus contemporáneas. En Instagram y Twitter comparte memes, graba historias de sus fiestas y solo en contadas ocasiones recurre a la auto promoción.

Zeling Records, la casa discográfica que le presta soporte, es comandada por Mark Ronson -autor de ‘Uptown Funk’- quien no oculta su orgullo por su nueva protegida. En Twitter, por ejemplo, la cara de la cantante luce en su foto de perfil y la descripción fue reemplazada por un enlace a la música de Strauss.

Harry Styles, el ex One Direction que inició una aplaudida carrera como solista, también la ha elogiado.

La nacida en Brooklyn debutó oficialmente con “1950”, una encantadora balada que habla del “amor queer” y funciona como presentación perfectas de su voz e impronta tras el micrófono.

En una de las pocas entrevistas que circulan, la autora explica: “este tipo de amor solo pudo existir de manera privada por mucho tiempo (…) Escribí esta canción para contar los sentimientos no correspondidos, vividos en carne propia, para reconocer y rendir tributo a esta época de la historia”.

Y tiene razón. La temática abordada por el single es un signo de nuestros tiempos y que, poco a poco, se han ido reflejando sin adornos en espacios como la música. Siempre queremos escuchar lo que vivimos, dicen.

La letra, por su parte, reza “odio cuando los chicos intentan perseguirme, pero amo cuando tratas de salvarme” para luego desempolvar aún más la inocencia con un “¿Era en serio cuando dijiste que era bonita y que no querías vivir en una ciudad con gente mala?”.

Aunque aún es difícil llegar a ella -al buscar su nombre en Google aparecen imágenes de padres e hijas luciendo ropas uniformadas-, “1950” no hace más que crear expectación y cultivar el sentimiento de que algo grande está naciendo.  En unos meses dejará de ser una desconocida y será para siempre.



Sobre el autor:

Raúl Álvarez |
Periodista. En Twitter es @AlvarezMalebran.