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It’s Britney, bitch: once chilenos eligen sus himnos a veinte años de Baby one more time

It’s Britney, bitch: once chilenos eligen sus himnos a veinte años de Baby one more time

Britney Spears llegó hace veinte años a iluminar nuestras vidas. Acá once personas del mundo de la música, el arte, la literatura y la política —una por cada disco la cantante— eligen sus canciones favoritas y cuentan su punto de inicio en este maravilloso y complejo viaje que es amarla.

Jorge Núñez y Marialy Rivas – “Slave 4 U”

Britney suda, gime, jadea y baila apretado con sus bailarines. Está más rubia y pilucha que nunca. Su ropa definitivamente innova: usa calzones encima de los pantalones. Es el año 2001 y Jorge Núñez —actual editor de Los Libros de la Mujer Rota— es un niño que tiene la suerte de conocer a Britney Spears gracias a este himno sexual, símbolo de su mejor momento, tanto físico como profesional. Jorge sintió el poder de la canción (y de Britney) inmediatamente y lo explica con todo el decoro posible: “Cuando salió el video, yo estaba viviendo todos los procesos de los muchachos de esa edad, sin duda tuvo efectos importantes en eso”. Marialy Rivas, directora de cine, verbaliza el Britney-sentir con un poco de menos decoro: “‘Slave 4 U’ es la canción más calentona y buena para bailar de toda su carrera y punto”. Y sí: ‘Slave…’ nos dejó la imagen más caliente de Britney: sin ropa y bailando con una serpiente.


Álex Anwandter – “Criminal”

“Criminal” marca el fin de una época y el comienzo de otra: es el single final del último disco exitoso de Britney, Femme Fatale, lanzado el año 2011. También es su primera canción que realmente fracasó comercialmente. Britney llevaba varios años bailando poco y haciendo playback, pero aquí pasó de estrella en decadencia a ser, derechamente, una estrella olvidada. “Criminal” fue votada por el público en el fanpage de la cantante para que se le realizara un videoclip, el cual fue restringido por Vevo debido a su “alto contenido erótico y bélico”. En él, Britney es golpeada por su ex pareja, usa pistolas para asaltar un supermercado y se acuesta con el salvador que la rescata del ex. El músico Álex Anwandter, eso sí, basa su elección en motivos estrictamente musicales: “‘Criminal’ es una joya perdida en que se usa una zampoña, es una especie de Britney andina, simplemente maravillosa”.


Luis Larraín – “Lucky”

“Lucky” es la canción profética auto cumplida del catálogo de Britney. Lanzada el año 2000 –cuando la cantante nada sabía de raparse o perder la custodia de sus hijos— dice: “She cry, cry, cries in her lonely heart, thinking/ If there’s nothing missing in my life/ Then why do these tears come at night?”, algo así como: “Ella llora, llora y en su corazón solitario piensa/ si nada falta en mi vida/ ¿por qué vienen estas lágrimas en la noche?”, insinuando lo que para todos se haría evidente un par de años después: Britney lo pasa pésimo siendo famosa. Luis Larraín, activista LGBTIQ+ y ex candidato a diputado por el distrito 10 la escoge por lo mismo: “Me gusta que hable de las muchas complicaciones que hay detrás de la fama”.


Nicole Senerman / “Overprotected”

Si en “Lucky” Britney habla de la soledad que se desprende de la fama, en “Overprotected” habla de las responsabilidades que conlleva y lo que genera en quienes la rodean, es por eso que Nicole Senerman, realizadora audiovisual, escoge como su favorita esta canción del 2001, año en que Britney se revela y cuestiona a sí misma: “Tiene dudas, se siente fuerte y vulnerable, se pregunta qué hará con su vida y se responde que ya lo va a averiguar, que no hay que preocuparse. Es su real quiebre de niña a adulta, se escapa de cómo otros la construyeron”.


Arolas Uribe – Paula Luchsinger / “Oops I did it again”

El año 2000 –justo después de haber lanzado “I was born to make you happy” (Nací para hacerte feliz), Britney volvió con “Oops I did it again” y un mensaje totalmente opuesto: “El hombre del video le regala una piedra preciosa y Britney finge estar enamorada, pero en verdad no está ni ahí y luego se lo dice, juega con él. Es mi canción favorita desde que salió, debe haber sido mi alma de pequeña feminista”, cuenta la actriz Paula Luchsinger. Arolas Uribe –escritora y feminista- elige la misma canción, pero solo por coincidencia: “Nunca me llegaron sus letras, me gustaba por sus melodías y esa me parecía lejos la mejor para bailar, hasta el día de hoy”.


Javiera Tapia / “Piece of me”

Javiera Tapia (POTQ magazine) creció con Britney, es una fan acérrima y muchas de sus canciones, dice, “representan algo importante. Me inspiraron, me sorprendieron por la manera de estar compuestas y producidas, me mostraron nuevas perspectivas de lo que debe y puede hacer una artista pop”. En ese momento fue “Crazy”, la canción en que Britney bailaba con Sabrina la bruja adolescente y tomaba tragos sin alcohol, la que caló hondo en su corazón: “Quería crecer rápido y ser tan cool como Melissa Joan-Hart y Britney y vivir, vivir, vivir”.

Pero al ponerse estricta y dejando de lado las sensaciones que le provocó escuchar las primeras canciones de Britney, es Blackout -disco que se publicó el 2007, mismo año en que Britney se rapó, divorció e internó por abuso de drogas- el que realmente “marcó un antes y un después en la manera de hacer pop y también de escribirlo”, dice Javiera.

“La biblia del pop” es el disco que redime a Britney, con él “demostró que se puede salir de la mierda, que se puede bailar después de vivir un infierno”. Su valor no es solo simbólico, Blackout también “es un disco con una producción muy buena y sorprendente, es oscuro, complicado y sexual, pero sexual desde reconocerte desde un animal que desea, no que solo busca ser deseada. Que toma decisiones. Y para las que crecimos con Britney, sabemos de qué se trata ese cambio en la vida de una mujer”. Para Javiera Tapia la mejor canción del disco es “Piece of me”, donde habla de mostrar los calzones, engordar, tener hijos y sentirse perseguida, la canción más evidentemente autobiográfica de toda su carrera, pese a que Britney no escribió absolutamente nada de su letra.


Sofia Oportot / “Gimme more”

“It’s Britney bitch” – la mítica frase que le da inicio a Gimme More es pseudo-modulada por una Britney fuera de forma y evidentemente drogada. Sus extensiones están mal puestas y a la vista, y apenas puede seguir la coreografía. Es el año 2007 –el de su caída- y son los premios MTV, Britney esta en medio de la presentación que sería su revancha luego de la oscuridad. Y lo fue, pero no de la forma esperada. “Este hito impresiono a toda un generación que vió en este gesto resilente la humanización total de su ídola de adolescencia. Fue como si Britney le dijera a todos: “No soy perfecta, soy como tú, también puedo colapsar, también puedo sentirme podrida por dentro y sin embargo aquí estoy una vez más para todos ustedes””, dice Sofia Oportot, cantante electropop.


Francesc Morales / “Stronger”

“My loneliness is killing me” nos cuenta Britney en Baby One More Time, su debut y “my loneliness ain’t killing me no more” grita en una clara declaración de principios en Stronger, la canción en que se cita a sí misma y que Francesc Morales eligió como su favorita por “el empoderamiento que implica, pese a lo literal del mismo”.

Francesc, youtuber y director de cine, no solo ama la música de Britney, también valora su alma: “siempre tenía una imagen hiper sexual en sus videos, pero en las entrevistas era divertida, hacia chistes malos, se reía, era estúpida, no era la mina rica forzada como Jessica Simpson, Britney abrazaba su estupidez y eso era bacán”.


Paulina Flores / “Work Bitch”

Stronger no es la única canción en que Britney se cita a sí misma. “You want a hot body? / You want a Bugatti? /You want a Maserati? / You better work bitch” recita con acento británico al comienzo de “Work Bitch”, guiñándole el ojo a la Britney que lo perdió todo en “Gimme More”, demostrándonos que lo logró: está nuevamente pilucha, tonificada, rubia y feliz. Esta canción lanzada el 2013 es –coincidentemente- su último éxito real en las discos. El himno al esfuerzo que supuestamente habría estado inspirado en los escritos de Karl Marx ayuda a la escritora Paulina Flores a “focalizarse, mentalizarse e inspirarse” mientras escribe su próximo libro.

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