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Culto
Mamonas Assassinas: la fugaz utopía brasileña

Mamonas Assassinas: la fugaz utopía brasileña

Rechazados en un inicio, cambiaron la línea de sus canciones y ganaron una rápida popularidad. Presentaciones en TV, recitales y entrevistas todas las semanas los mantenían como una de las bandas más populares de Brasil, que ya proyectaba su carrera internacional. Sin embargo, esto se truncó de la peor manera un 2 de marzo de 1996. Acá un repaso a sus comienzos, el éxito y el final.

1989. Un grupo de covers sin vocalista. Así fueron los inicios de uno de los mayores fenómenos de la música brasileña.

Los hermanos Samuel y Sergio Reoli junto al guitarrista Bento Hinoto se dedicaban a tocar temas de Rush, Metallica y grupos de su país. Los tres colocaron a su proyecto el nombre de Utopia. Sin embargo, les faltaba un cantante. Y llegó, aunque de una manera algo curiosa.

Ya en 1990, durante una presentación en Guarulhos, lugar donde vivían, el público le pidió a la banda tocar “Sweet Child O’ Mine” de Guns N’ Roses. Y lo hicieron, pero tenían un problema: ninguno de los integrantes sabía la letra de la canción. La instancia sirvió de casting sin programarlo: al escenario subió Alecsander Alves, quien, si bien tampoco se sabía la canción, dedicó su espacio para improvisar y bromear con una performance que generó risas y aprobación en el público.

El look de los integrantes de Utopia cambiaría radicalmente al pasar a llamarse Mamonas Assassinas. Imagen: Regiane Musa / Folhapress.

Alecsander, quien más tarde usó con frecuencia el seudónimo “Dinho”, se quedó con un puesto que lo proyectó como uno de los mejores frontman de Brasil en aquella época.

Así, sumando algunos integrantes en teclados y con más actividad en el cuerpo, Utopia lanzaba en 1992 su primer disco, al cual lo titularon de manera homónima.


El funk marcó el estilo de las canciones. Eso sí, el éxito les fue esquivo. Pese a presentarse en algunos canales de televisión para promocionar el álbum, la producción no superó las 100 copias vendidas (de mil producidas). De hecho, hicieron gestiones para poder tocar en el principal gimnasio de Guarulhos, el cual solo recibía a grandes artistas, pero sus intentos fueron en vano.

“Ellos eran muy divertidos, pero las letras (de Utopia) eran muy tristes y serias”, afirmó Rick Bonadio, productor de la banda, en el documental Mamonas Para Sempre!.

Dentro del equipo técnico de Utopia se encontraba Júlio Rasec, quien se desenvolvía como roadie y que con el paso del tiempo desarrolló un gran vínculo con el cantante Dinho. Dicho nexo sería de gran importancia para el nuevo rumbo del conjunto.


El cambio que detonó el éxito

Al tiempo de grabar Utopia, Dinho se consiguió los estudios de grabación para maquetear ideas con tintes cómicos, componiendo temas muy distintos a los que venía trabajando con su grupo. Los productores que lo acompañaron durante esos días quedaron impresionados con el resultado y afirmaron nunca haberse reído tanto con las letras de una canción. Eso sí, sugirieron darle un tinte más rock a la música de la banda, lo que de paso también trajo otras reformulaciones.

Utopia cambió su nombre a Mamonas Assassinas y Júlio Rasec pasó a ser tecladista. El perfil serio del grupo fue erradicado y en su lugar los integrantes pasaron a usar disfraces de presos, dibujos animados, cómics y del Chapulín Colorado. Las letras, además, pasaron a ser políticamente incorrectas. Esto potenció de sobremanera los dotes teatrales de Dinho en el escenario.

“Antes yo era católico y hoy yo soy gay” – Robocop Gay, Mamonas Assassinas

Así, los primeros demos de Mamonas Assassinas les sirvieron para firmar un contrato con EMI, el cual los llevó a Estados Unidos a grabar su primera producción, que, al igual que en la etapa Utopia, tuvo nombre homónimo. El álbum fue lanzado el 23 de junio de 1995 y consiguió rápido éxito de ventas junto con gran rotación en radios de Brasil.

Del disco destacaron rápidamente “Pelados em Santos”, “Robocop Gay” y “Vira Vira”.

“Somos el uno para el otro, ella es la vaca y yo un toro” – Bois don’t cry, Mamonas Assassinas

Así, comenzaron a presentarse en estadios y canales de televisión, con pocos lapsos para tomar un respiro. El cambio en relación a la época Utopia fue radical. “Llegaron a hacer 4 shows por día, 7 shows por semana”, relataba la TV brasileña sobre la tónica que marcaba la nueva etapa del grupo. A donde iban, llenaban y todos cantaban sus canciones.



El nuevo giro del quinteto generó un gusto transversal en Brasil, ganando sobre todo fanáticos del público infantil y adolescente. No había banda en el país que ofreciera lo que en ese entonces brindaba Mamonas Assassinas. Las puertas que con Utopia les fueron cerradas, ahora se les abrían con facilidad, gesto que la banda no olvidó y aprovechó de enrostrar en algunas presentaciones.

“Mi Brasilia amarilla* tiene abiertas las puertas para podernos amar desnudos en Santos” – Pelados em Santos, Mamonas Assassinas

De paso, fueron pavimentando su camino para internacionalizar su carrera: Grabaron una versión en español de “Pelados em Santos”, a la cual titularon “Desnudos en Cancún”.


Todo se percibía bueno para Mamonas Assassinas. Nada parecía detenerlos.


De sueño a pesadilla

Llegaba 1996 y el año ya comenzaba mal en Sudamérica. El 29 de febrero el vuelo 251 de Faucett Perú se estrelló en Arequipa, falleciendo las 123 personas que iban a bordo, entre los que se encontraban peruanos, chilenos, belgas, entre otros.

Solo días después, precisamente el 2 de marzo, la banda volvía de una presentación en Brasilia en el estadio Mané Garrincha. El calendario les deparaba una gira por Portugal (el 3 del mismo mes ya debían tocar allá), esperándoles así un horizonte de dimensiones intangibles. Sin embargo, el destino de la banda tuvo un cambio brusco y crudo.

El avión en el que iban de regreso a Guarulhos se estrelló debido a una mala maniobra. En el lugar fallecieron los cinco integrantes además del piloto, copiloto y dos asistentes del conjunto.

El bailarín brasileño radicado en Chile Fabricio Vasconcelos relata cómo se vivió ese momento. “Mi papá me despertó porque estaba en las noticias que se había caído su avión y fue lo mismo que pasó cuando falleció Ayrton Senna. Todos se despertaban y no podían creer lo que estaba pasando”, afirma.

Cleber Ismeiro de Oliveira, periodista y fotógrafo brasileño residente en Chile, fue editor de Rede Manchete en aquella época. “Tuve que hacer la elección de las imágenes que podían ir al aire y fue fuerte, muy fuerte. Yo no lo podía creer cuando recibí el informe de cuando se cayó el avión, para mí parecía una broma, no parecía que podía ser verdad”, cuenta Cleber.

Entre el lanzamiento de su primer álbum y el accidente solo transcurrieron nueve meses. Ninguno de los integrantes superaba los 30 años.

Así titularon las portadas de los diarios de Brasil el accidente de la banda.

Uno de los momentos que más ha marcado a seguidores de la banda es una declaración del tecladista Júlio Rasec, quien previo al viaje fatal relató su preocupación por un sueño que tuvo, justamente en el cual un avión caía.


Así, ya con la noticia difundida aunque no aceptada por los brasileños (niños seguidores de la banda esperaban la entrega de cuerpos en el Instituto Médico Legal de Sao Paulo), llegó el funeral. Al igual que en sus presentaciones en vivo, gran cantidad de gente los acompañó, llenando las calles.

Una multitud acompañó el cortejo fúnebre de la banda. Imagen: Luiz Carlos Murauskas / Folhapress.

De homenajes y tributos

El mundo de la música lamentó la partida de Mamonas Assassinas y lo expresó tanto con sentidas despedidas como mostrando la influencia que estos ejercieron tanto en Brasil como incluso fuera del país.

El grupo brasileño So Prá Contrariar rindió uno de los primeros homenajes al quinteto. “Con un toque de magia de Guarulhos surgiría una malicia inocente, para encantar a tanta gente, una dulce fantasía. Renovaron esperanzas, fascinaron a nuestros niños”, reza parte de la canción titulada “Tributo Aos Mamonas”.


Azul Azul tomó elementos del conjunto brasileño y los replicó en distintos temas del álbum El Sapo (1998). “Pero al cielo llegará este saludo a las Mamonas Asesinas”, dice parte de la canción “Loco” del grupo boliviano, en el cual también replican compases de “Vira Vira” y hace menciones a otras canciones de Mamonas Assassinas.

En el 2016, conmemorando los dos décadas de partida del grupo, se realizó la obra O Musical Mamonas, el cual retrató la trayectoria de la banda, con un tono ad-hoc a sus canciones.

Este 2 de marzo, cuando se cumplen 22 años de la partida de Dinho, Julio, Bento, Samuel y Sergio, los clubes brasileños Palmeiras y Corinthians homenajearon al grupo, mientras “Mamonas Assassinas” se ha mantenido como Trending Topic en Twitter durante el día.

*Nota: La “Brasilia amarilla” mencionada en “Pelados em Santos” corresponde a un vehículo barato que en aquel entonces estaba descontinuado, el cual representaba la contraparte de la ostentación.

Sobre el autor:

Felipe Rojas |
Periodista de La Tercera