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Culto
Alejandra Azcárate, la sorpresa de Viña 2018: “Venía preparada para lo peor”

Alejandra Azcárate, la sorpresa de Viña 2018: “Venía preparada para lo peor”

La comediante colombiana conquistó al público de la Quinta Vergara y se llevó las gaviotas de plata y oro.

Pocos minutos después de bajar del escenario de la Quinta Vergara, la comediante colombiana Alejandra Azcárate se refirió a su paso por el Festival de Viña y la recepción del público, que aplaudió su apuesta y terminó entregándole las gaviotas de plata y oro.

Antes de subir al escenario, sin embargo, la angustia y la ansiedad se apoderaron de ella no solo por el show. “Antes de salir, el cierre de mi vestido empezó a fallar y se empezó a abrir. Llegó una chica de vestuario, agarró con hilo… Faltaban dos minutos para salir y esa mujer arreglándome el vestido atrás. Es el recuerdo que tengo de la angustia”, contó. “Rafael me dio agua tibia con jengibre porque estaba un poco mal de la garganta”, dijo refiriéndose al contacto que tuvo con el animador antes del espectáculo. Ya al salir, aseguró, “uno queda tan nublado que la verdad no tengo un recuerdo claro de la situación porque estaba poseída por el pánico. Creo que solo he tenido tanto miedo en mi vida cuando me casé”, dijo volviendo a su personaje.

Justamente su esposo es quien Azcárate nombra habitualmente cuando, en su rutina, habla de contraer matrimonio con alguien poco indicado. En esta presentación, usó el nombre del animador Julio César Rodríguez, lo que generó una lógica carcajada en el público. “La referencia de Julio Cesar me la dio Pablo (productor de CHV), porque en esa parte yo siempre menciono a Miguel Jaramillo que es mi esposo. Pero claro, si decía eso nadie iba a entender la gracia y el chiste, y queríamos tener un personaje local y dije ‘denme un nombre de un tipo que aquí se crea muy galán’. Y me dijeron Julio Cesar Rodríguez, y me lo memoricé“, explicó la colombiana. Pero aclaró: “No es un tema personal. Yo no lo conozco, en mi vida lo he visto, así que digamos que fue un recurso de acercar a la gente con un personaje muy querido en este país. Así que con todo respeto lo hice y espero que lo haya recibido con la misma gracia”, dijo.

Sobre su rutina en general y su exitoso paso por el festival, Azcárate declaró: “Lo que más feliz me hace es saber que pude conectar con el público chileno, porque ahí era donde estaba el reto. No me conocían, era una absoluta nadie, hasta hace 15 minutos, así que estoy muy feliz”.

La también actriz y presentadora se transformó además en la primera mujer comediante y extranjera que se presenta en el certamen después de 20 años. La última fue la española Sarah Sanders, quien actuó en 1998 y fue devorada por el “monstruo”. “Cuando vi esa situación me angustié demasiado, porque vi que era un público avasallador, y eso me generó un miedo aún más profundo”, reveló. Y, como mujer y comediante, “sentía que era una responsabilidad aún más grande. Debo confesar que venía preparada para lo peor, tenía mucho miedo. En ningún momento me confié“.

La artista agradeció a sus compatriotas el haber llegado a Viña. “No podría haber tenido un mejor padrino que Carlos Vives”, comentó sobre el músico que abrió la noche, y con quien se encontró en el backstage de la transmisión, donde obtuvo su apoyo en vivo. “Sentí la presencia colombiana (en el público), la cual valoro infinitamente porque sin el apoyo de los colombianos, no habría llegado jamás hasta acá. Este era un escenario para mi inimaginable”, aseguró.

Azcárate fue consultada además por su estilo de humor e interpretación, y las críticas que han recibido algunas comediantes chilenas por usar garabatos en sus rutinas. “Yo no puedo hablar del trabajo de las demás porque me parece una zona de irrespeto”, sentenció, “pero mi trabajo siempre se ha caracterizado por no tener que utilizar ese recurso. Siento personalmente que es una herramienta muy básica. Creo que el humor es un bálsamo maravilloso para decir una cantidad de verdades sin herir susceptibilidades, y no considero que sea necesario el uso del mal lenguaje. Ese es mi sello, es parte de la estructura que siempre he tenido. Y creo que se demostró que con un trabajo bien hecho, con un guión bien escrito, con una puesta en escena sencilla pero contundente, de corazón, se logran esas dos gaviotas que todavía me parecen milagrosas”, concluyó la artista.

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