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Culto
Luis Fonsi se convierte en el rey de la noche y Jenny Cavallo logra un tibio triunfo

Luis Fonsi se convierte en el rey de la noche y Jenny Cavallo logra un tibio triunfo

El puertorriqueño protagonizó el show más eufórico en lo que va del Festival. En tanto, la comediante ofreció una rutina con escasa novedad y que sólo se llevó Gaviota de plata.

Lo de la noche inaugural, el martes 20, fue la reverencia a los clásicos, a los que acumulan décadas de equipaje artístico, a quienes tuvieron su fulgor en el ya lejano siglo pasado: Miguel Bosé, Illapu. Lo de anoche fue la vigencia. La fuerza del presente y la frescura del hoy por sobre el ayer: el público era más joven y, por consecuencia, más efusivo, comprendiendo que esto se trata de una celebración.

Como tal, los animadores, Carolina de Moras y Rafael Araneda, iniciaron la cita con protagonismo absoluto. Como los dueños de la fiesta, sin preámbulos ni oberturas. En ese mismo espíritu, partieron comentando que, como tributo a los ocho años que cuenta CHV a cargo del Festival, se darían el beso más largo del evento: un segundo por cada año. Así fue, aunque la gracia salió algo deslucida.

En ese sentido, brillaba mucho más la vestimenta de la animadora, foco de comentario durante cada jornada. Esta vez, exhibía un diseño de Patricio Moreno, un vestido de color marfil en 4 ply en seda natural, de corte trompeta y escote corazón. Todo trabajado en piedras y bordado en mostacillas.

Antes, en el inicio de la emisión televisiva, Kika Silva y Lisandra Silva protagonizaron un video donde se alistaban para partir en auto hacia el espectáculo de Luis Fonsi, el verdadero monarca de la velada. Todo bajo un diálogo donde repetían las líneas más famosas de sus hits. Y la secuencia termina como siempre en el mundo de fantasía de Viña: como un cuento, Kika Silva le comunica a su compinche que irá con el propio artista a la Quinta. De hecho, el mismo Fonsi se lo cuenta a través de una videollamada. Los gritos en el lugar semejan un torbelllino.

Un preparativo más que adecuado para que, finalmente, el astro mayor de Viña 2018 y la figura musical más popular durante el año pasado en todo el planeta, salte a escena.

A las 22.23 horas, la vuelta de Fonsi a la Ciudad Jardín como una impensada estrella global ya es un hecho. Antes, un sorpresivo minuto emotivo: la historia en las pantallas de Ximena Suárez, sobreviviente del accidente de avión del equipo brasileño Chapecoense, quien fue traída por la producción a Chile para conocer a su ídolo. En el escenario, el cantante parte con “Tanto para nada”, para luego pegar la energía de “Corazón en la maleta”. Los momentos más coreados son patrimonio de los clásicos, aunque hay un quiebre de guión casi atípico en su predecible puesta en escena: el cover de “Estrechez de corazón”, sugerencia de su director musical, el chileno Roberto Trujillo, tema que dedicó “a Jorge González, Los Prisioneros y la música chilena”. Como una vuelta de mano, la Quinta empezó a pedir la Gaviota de manera mucho más exultante que 24 horas antes con Bosé, la que sólo vino minutos después, tras “Despacito”, lejos el momento más fervoroso en lo que va de Festival. Con “Aquí estoy yo” hubo una petición de matrimonio entre el público, la Gaviota de oro y un regreso con otro trocito suave suavecito de “Despacito”. Fonsi vencía por nocaut, con ilustres como Jorge Valdivia y su esposa Daniela Aránguiz aplaudiendo desde el público.

Lo de Jenny Cavallo, la comediante de la noche, fue a fuego más lento. Realmente despacito. Con una rutina centrada en la maternidad, la guerra de sexos, el matrimonio, y varias alusiones a Sebastián Piñera y la violencia intrafamiliar -en la pantalla trasera se leía Ni una menos-, la ex Cabra Chica Gritona avanzó sin arrasar, con risas tibias y un libreto oscilante, con pocos estallidos de euforia. Igual se llevó una Gaviota de plata, pedida de forma moderadísima, empujada mayormente por los animadores. No hubo un segundo galardón, tal como pasó con Pedro Ruminot en 2016. Un cierre tibio para una noche que partió con la temperatura mucho más elevada.