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Culto
Europe: la apocalíptica historia de “The final countdown”

Europe: la apocalíptica historia de “The final countdown”

El mayor hit de la banda sueca se convirtió en un tema transversal en Chile. En los 80 se escuchaba tanto en ferias populares como en los malls más acomodados. Su letra habla de la desesperanza y está inspirada en “Space oddity” de David Bowie.

No caló tan hondo como “Candombe para José” en los 70 ni como “Tren al sur” en los 90, pero “The final countdown” fue un hit transversal en Chile y otras latitudes en plena década de los 80, en las postrimerías de la Guerra Fría. Precisamente de la desesperanza de esa época habla el tema más popular de Europe, que tanto dio que hablar con su presentación en Viña 90, en una sociedad chilena que en ese entonces era crítica de los “chascones” y cuando los shows de las bandas anglo en el país eran toda una rareza.

Lo ha dicho Europe en varias ocasiones: “The final countdown” les dio vitrina internacional, pero la idea original de la canción era mucho más modesta y moderada, ya que se construyó como una obertura para las presentaciones en vivo de la banda sueca. Desde entonces, el tema les funciona en todos lados: en Beijing, Nueva Delhi, Praga, Moscú y Santiago.

Para la trama central del tema, Joey Tempest –la voz de Europe- se inspiró en “Space Oddity” de David Bowie, cuando en una noche cualquiera pensó en las cuentas regresivas y el universo. Tempest había comenzado a trabajar en esta canción a comienzos de los 80, con un riff que a sugerencia del bajista John Leven se transformó en una marca registrada de los teclados de la banda. En ese momento, en 1985, Europe se encontraba trabajando en su tercera placa.

En un comienzo “The final countdown” (5 minutos y 11 segundos) fue resistida por el guitarrista de la banda, John Norum, quien se opuso a que la canción comenzara con los teclados de Mic Michaelli. Pero nadie enganchó con la sugerencia y el tema luego inspiró el nombre del disco.

Hubo también rechazo de parte de la banda a que la canción fuera el single principal, ya que pensaban que “Rock the night” pegaría mejor. Pero se equivocaron y el tiempo le dio la razón a Tempest y Michaelli: “The final countdown”, lanzada en 1986, escaló al número uno en 25 países, la mayoría en Europa. Y en Chile, se escuchó hasta el cansancio en la radio y tanto en las ferias populares como en los malls más acomodados.

También, muchos niños aprovecharon el auge de los mini teclados Casio para comenzar su aventura musical precisamente inspirados por esta composición y su inolvidable progresión inicial.

En el ámbito netamente técnico, el teclado que se usó fue un Roland JX-8P. En la letra, inspirada en Bowie, Tempest habla de abandonar la Tierra para largarse al planeta Venus, “porque seguramente nos están viendo y nos den la bienvenida a todos”.

A modo de festejo, la noche del 31 de diciembre de 1999, en el cambio de milenio, Europe interpretó su “última cuenta regresiva” y como la fiesta iba en grande, reclutaron a Norum –quien se había “opuesto” a la introducción con teclados- y a su reemplazantes Kee Marcello para que ambos interpretaran el hit. Fue la primera y última vez en que la banda se presentó con sus dos guitarristas.

“Queríamos tocar por todo el mundo y aquello sucedió por ‘The final countdown’”, ha dicho Tempest sobre su mayor hito, una canción tan popular que ha sido ocupada tanto para eventos deportivos como para documentales sobre el espacio. Y también en mítines políticos de la derecha española.


Sobre el autor:

Alejandro Tapia |
Editor de Mundo de La Tercera. Ha cubierto los más importantes hitos políticos de América Latina de las últimas dos décadas.