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Culto
El nuevo filme de Daniela Vega tras Una mujer fantástica

El nuevo filme de Daniela Vega tras Una mujer fantástica

En Un domingo de julio en Santiago, que llegará en el segundo semestre, la actriz es una abogada implacable y, según su director Gopal Ibarra, posee algo de “Lady Macbeth”.

Quizás todo empezó cuando Dieter Kosslick, el director del Festival de Berlín, se salió de protocolo la noche de entrega de premios del sábado 17 de febrero del 2017. Arriba, en el escenario, el director Sebastián Lelio y su co-guionista Gonzalo Maza daban el discurso de agradecimiento por el Oso de Plata al Mejor guión. Unos metros más hacia la platea, Kosslick invitaba a que Daniela Vega (1989) subiera al estrado y paladeara el sabor del premio junto a Lelio y Maza.

Desde aquel improvisado momento de congratulación, la actriz transgénero no ha abandonado su parcela de gloria mediática. Vendrían el Festival de Toronto, el estreno comercial en Nueva York y hace tres semanas la llegada a salas de varias ciudades importantes de Estados Unidos. En esa maratón de exhibiciones, entrevistas y promoción de Una mujer fantástica, varias veces la única corredora fue la propia Daniela Vega.

La actriz sacó la cara por la película cuando Sebastián Lelio no pudo debido a sus rodajes y vaya que lo hizo bien: el filme fue nominado al Oscar a Mejor Película Extranjera y ella será presentadora en los próximos premios Oscar.

En medio de toda esta fiebre de fama había, sin embargo, algo pendiente. Hace 11 meses, poco antes del estreno en Chile de Una mujer fantástica, Vega había comenzado el rodaje de su nueva película. La vertiginosa exposición de 2017 impidió que todo siguiera el curso con normalidad, pero después de la entrega de los Oscar el próximo 4 de marzo la deuda será saldada. Se trata de Un domingo de julio en Santiago, largometraje de los hermanos Gopal y Visnú Ibarra que será estrenado el segundo semestre.

“Esta película se puede dividir en dos tandas. La primera fue en el verano del año pasado. La segunda es la filmación que haremos ahora”, cuenta Gopal Ibarra (35), quien junto su hermano Visnú tiene una trayectoria en el teatro, con montajes como Víctor sin Víctor Jara y Numancia, entre otros.

“En rigor, la primera parte de la película se filmó al mismo tiempo que el Festival de Berlín, pero las escenas de Daniela (Vega) fueron rodadas en marzo y abril, durante los fines de semana”, explica Ibarra. La película es la tercera en que participa Vega, pero es la primera donde encarna a una mujer: tanto en La visita (2014) como Una mujer fantástica es transgénero.



La voz de la conciencia

En el debut de Gopal y Visnú Ibarra en el cine hay varios personajes en juego. En el centro se ubican Pamela (Daniela Vega) y Santiago (Alejandro Rivas), una pareja de abogados testigos de un accidente automovilístico donde muere Julio (Hugo Medina), un colega del bufete. El culpable del siniestro es Domingo (Francisco Dañobeitía), muchacho que es hijo de un influyente hombre de negocios y la política (Alejandro Castillo).

Ibarra no oculta la inspiración inicial de la película con el caso de Martín Larraín, hijo del ex senador Carlos Larraín.

En esta encrucijada de atropellos, injusticias y dinero, Pamela despierta del letargo a su pareja, que en principio parece ceder a las influencias fácticas. “Es una suerte de Lady Macbeth: es amante de Santiago y trabaja con él. Ella es quien lo empuja a meterse en este caso y enfrentarse al hijo de este tipo poderoso”, dice Ibarra, que es además guionista de la historia.

“Pero al mismo tiempo que ella es la voz de la conciencia y el cable a tierra de Santiago, es una mujer que no puede ocultar su avaricia. Busca el poder y sabe que puede haber mucho dinero en el caso. La personalidad fuerte de Daniela es ideal para este tipo de personajes”, agrega.

Con música de Villa Cariño y Los secuaces (hasta ahora), Un domingo de julio en Santiago buscará su entrada en los circuitos de festivales . El director aclara que entre el año pasado y hoy el personaje de la actriz creció bastante (“en particular la relación que mantiene con Santiago, que es de amor y de poder”), aunque no nota cambios en la personalidad de Vega, tapa de la revista W (junto a Robert Pattinson), protagonista de un cortometraje para The New York Times y entrevistas de fin de semana en diarios como The Observer en Gran Bretaña y La Nación de Argentina.

“Daniela tiene un carácter fuerte. Eso es evidente. No por nada la eligieron para presentar los Oscar. Pero al mismo tiempo es una mujer sencilla. Hablamos todos los días por whatsapp y siempre hay humildad en sus palabras”, dice sobre la actriz, que acaba de firmar un contrato para escribir un libro y además prepara una obra teatral inspirada en la poeta chilena Stella Díaz Varín (1926-2006).

Quien fue uno de los responsables de Víctor sin Víctor Jara es en realidad un viejo conocido. Está en la prehistoria del salto a la fama de Vega: “Fui, de alguna manera, el primer profesor de teatro de Daniela. Ella entraba como oyente a mis clases de teatro en la Universidad Arcis. Un gran amigo de ella era alumno mío. Hemos tenido una muy buena relación de amistad desde esa época”, cuenta.

¿Cómo se explica su vigorosa entrada a la luz pública y las alabanzas de críticos de cine internacionales, de The New York Times a The Hollywood Reporter? Ibarra no tiene la respuesta ni la fórmula, pero sí la experiencia de haberla visto: “Todo lo hizo sola. Es una mujer autodidacta, que ha aprendido desde el oficio, haciendo teatro y danza primero, y pasando al cine después”, concluye.

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