Culto
Game of Thrones desmenuzado filosóficamente

Game of Thrones desmenuzado filosóficamente

En febrero de 2018 llegó a Chile el libro Juego de tronos y la filosofía, un texto que analiza cómo se desarrolla esta ficción creada por George R.R. Martin, desde los fundamentos básicos de los mayores pensadores de la historia.

Su mismo nombre lo dice. Llegar al trono de hierro es un juego, claro que solo en términos de la necesidad de una estrategia conjugado con la benevolencia del azar, porque no es para tomarlo a la ligera. “Cuando juegas el juego de trono, ganas o mueres”, dijo Cersei Lannister a Ned Stark. Tenía razón, aquí no hay perdedores, y desde un comienzo resulta fácil intuir que la guerra por el poder es la columna vertebral de esta ficción.

Juego de tronos y la filosofía es uno más de los textos creados por William Irwin y Henry Jacoby, quienes también son responsables de los análisis filosóficos de Star Wars, House M.D, House of Cards y Los Simpson entre otros.

La estructura se replica: la historia en cuestión es diseccionada para aplicar en ella los principales fundamentos filosóficos impartidos hace cientos de años. Desde los cimientos de esta doctrina en Grecia con Platón y Aristóteles, pasando por los pensadores de la época monárquica como Maquiavelo, la corriente ilustrada de la mano de Voltaire y Kant, hasta la filosofía más contemporánea con autores como Simone de Beauvier y Facoult.

La diferencia fundamental entre Juego de tronos y la filosofía, y las otras entregas en base a populares series o películas, es que este análisis se da de forma natural, como si el autor de la saga Canción de hielo y fuego efectivamente hubiese recurrido a la bibliografía de estos pensadores. Tal vez lo hizo inconscientemente.

Y es lo lógico considerando no solo la temática central de los libros y serie, también porque son corrientes de pensamientos que forman parte de la ciencia política universal, aún para quienes no se han dedicado a estudiar el “amor a la sabiduría”, como se traduce “filosofía” del latín.

El capítulo más destacado -y que mejor resume el libro- es el tercero de la primera parte. “Jugar al juego de tronos: algunas lecciones de Maquiavelo” fue escrito por Marcus Schulzke, y tal como su título adelanta, combina los preceptos de Nicolás Maquiavelo (1469-1527) plasmados en El Príncipe, con la guerra por heredar el trono de hierro que domina los Siete Reinos.

Maquiavelo es mucho más que la famosa frase “El fin justifica los medios”, pero esta no condensa su obra cumbre creada en principio para ayudar al monarca a preservar el poder, pero que en realidad era un suerte de guía para quienes quisieran usurparlo.

Según sus planteamientos, existen dos clases de reinos: los hereditarios y los nuevos. Aquellos que son heredados suponen una posición ‘segura’ para los gobernantes ya que solo deben seguir los lineamientos de sus antecesores que fueron capaces de mantener el poder en sus manos. Los nuevos, en tanto, son quienes tienen la tarea difícil ya que no solo ganan enemigos, además enseñan a otros a arrebatar el trono.

En Game of Thrones se ejemplifica con la guerra que comenzó todo: Aerys Targaryen gozaba de una posición firme al ser el heredero de una extensa dinastía de dragones hasta que enloqueció poniendo en peligro a sus súbditos, y su hijo Rhaegar secuestró a Lyanna Stark; acontecimientos que detonaron la rebelión liderada por Robert Baratheon.

El nuevo Rey de la casa Baratheon, junto a su esposa Cersei de la casa Lannister, tuvieron como desafío mantener la paz en Poniente. Con Ned Stark custodiando el norte, y los herederos infantes de los Targaryen en el exilio; fue una misión exitosa. Supieron anteponerse a los enemigos y conformar un círculo de aliados que los protegía. Sin embargo, con el paso de los años, el invierno llegó, los niños Targaryen eran adultos y las máscaras de quienes se creían aliados comenzaron a caer.

Leer Juego de tronos y la filosofía no solo fue un repaso de los sucesos ya acontecidos en Poniente , los cuales adquieren un matiz diferente al conjugarlo con la filosofía elemental; también funciona en el sentido inverso al explicar con hechos conocidos por los seguidores la corriente lógica que llevó a la creación de distintas teorías políticas y sociales.

Es una lectura obligatoria tanto para quienes buscan ver desde otro ángulo la serie que han seguido capítulo a capítulo, como para aquellos que pretenden sumergirse en la filosofía con ayuda de su ficción predilecta.

Sobre el autor:

Mónica Garrido |
Periodista de La Tercera. En Twitter es @monigarridov