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Bombino: el Jimi Hendrix del Sahara aterriza en Womad

Bombino: el Jimi Hendrix del Sahara aterriza en Womad

El guitarrista tuareg, de sonido eléctrico e hipnótico, construyó su carrera a pulso en Níger, su tierra natal.

Ya es todo un emblema de los sonidos hipnóticos del norte de África. Incluso se ha ganado el apodo de “Jimi Hendrix” del Sahara, por sus contorsiones sobre el escenario, pero también por las notas que estallan como petardos de su guitarra eléctrica, con un sonido envolvente como el viento que sopla del desierto africano.

“Bombino”, uno de los artistas africanos más auténticos de la última década y figura estelar del festival Womad Chile (se presenta a las 23:00 de mañana), ha tejido su carrera a pulso y con las dificultades propias de los conflictos históricos que han tenido los tuaregs, el pueblo nómade del Sahara.

Omara “Bombino” Moctar (Níger, 1980) siempre intuyó que lo de él era la rebeldía. “No veo mi guitarra como un arma, sino como un martillo con el que ayudar a construir la casa de los tuareg”, ha dicho. “Es un gran honor que me comparen con Hendrix, el mejor de la historia”, dice a Culto.

Siendo niño se negó a asistir a la escuela en Agadez, ciudad de 90 mil habitantes, cuartel de los tuaregs y punto clave para las caravanas que enfilan hacia el desierto, el Mediterráneo y el occidente africano. De padre mecánico y madre a cargo del hogar, como rige la tradición tuareg, Bombino fue educado en la tradición musulmana. En ese entonces, pensar en una guitarra y en el “blues tuareg” que ahora cultiva era algo impensado.



Pero todo cambió en 1984, cuando una sequía devastó a Níger y Mali. Los tuareg fueron entonces obligados a emigrar a Libia y Argelia. En esos países se rebelaron para exigir una mayor representatividad. Pero antes de que se iniciara el levantamiento, músicos como Abraybone, del conjunto Tinariwen, enseñaron cánticos con la historia tuareg a los futuros guerreros.

Ya para cuando estalló el conflicto armado de los tuareg en Níger y Mali a comienzos de los 90, Bombino, por ese entonces pastor de ovejas, sabía lo que quería. Por eso, no lo pensó dos veces cuando, estando exiliado en Argelia junto a su familia, recibió desde el frente de batalla una guitarra de un primo. Desde ese día, se formó como un autodidacta. Ya de vuelta en Agadez en 1993, incursionó en la política tuareg, a través de la cual conoció a su formador y desde entonces este “niño pequeño” (bambino en italiano), trazó su ruta, a pesar de que su padre se resistió a que convirtiera en músico.

La leyenda de este guitarrista eléctrico tuareg pronto estalló. Un equipo de documentalistas españoles lo ayudó a grabar su primer álbum, que se transformó en un hit en Agadez. Años más tarde, Bombino se convirtió en el único músico autorizado a presentarse frente a la gran mezquita de su pueblo, joya del desierto de Níger, para celebrar el fin de la guerra. Ahí confirmó su particular estilo a lo Hendrix y ese sonido que tanto inspira a Robert Plant, quien en su momento quedó cautivado por el cantautor, a quien invitó a abrir sus shows en el primer mundo.

Pero fue el cineasta Ron Wyman quien “descubrió” a Bombino mientras tocaba en una boda durante su exilio en Burkina Faso en 2009. A partir de entonces, el músico ha grabado seis álbumes y el próximo podría ver la luz este año. Entre su discografía destaca Agadez (2011); Nomad (2013), producido en Nashville por Dan Auerbach, de The Black Keys y su última placa, Azel (2016). Su fama le ha permitido también transformarse en guía amateur de Angelina Jolie en su travesía por el desierto de Níger. También se ha presentado junto al aclamado dúo de Mali, Amadou & Mariam.

Por su dominio de la guitarra, ha sido comparado, además de Hendrix, con Mark Knopfler, Carlos Santana, Jerry Garcia y Neil Young. Su éxito lo ha llevado a grabar con The Rolling Stones -conjunto del que ha dicho que conoció muy ya de adulto- y a participar en festivales en rincones tan lejanos como Santiago, para exponer con su canto el abandono de su pueblo tuareg. “Estoy feliz de ir a Chile. Finalmente lo que inspira a un artista es conocer gente y un lugar nuevo. Lo mío es cantar sobre el amor, la familia, el desierto y la identidad de mi pueblo”, proclama.

Sobre el autor:

Alejandro Tapia |
Editor de Mundo de La Tercera. Ha cubierto los más importantes hitos políticos de América Latina de las últimas dos décadas.