Culto
Cómo los Rolling Stones se adueñaron de “Bitter sweet symphony”

Cómo los Rolling Stones se adueñaron de “Bitter sweet symphony”

Si bien es el mayor éxito de The Verve y fue escrita por Richard Ashcroft, los derechos de la canción pertenecen a la banda liderada por Mick Jagger y Keith Richards.

Una suave melodía tocada en cuerdas es la base de esta canción lanzada en 1997 por el grupo británico The Verve. “Bitter sweet symphony” fue publicada primero como single y luego en su álbum Urban Hymns.

Es probablemente la más conocida del conjunto liderado por Richard Ashcroft y sin embargo, no les pertenece. Ashcroft escribió la letra de esta canción, pero los créditos por la melodía están a nombre de los Rolling Stones Mick Jagger y Keith Richards.

No se trata de una colaboración entre los músicos, sino de un acuerdo establecido entre ambas bandas para usar una muestra de 5 notas de la canción “The last time” del álbum Out of our heads.

La licencia para trabajar con esa melodía fue autorizada por sus autores y también por el estudio discográfico Decca Records. Todo estaba en regla.

Fueron más de 50 arreglos los que The Verve incorporó a aquellas cinco notas que pidieron prestadas a Jagger y Richards, entre ellos, una mezcla orquestada de 1965 realizada por Andrew Loog Oldham.

Pero aquella incorporación, lejos de separarlos de la versión Stone, los condenó aún más a perder su mayor hit. Andrew Loog Oldham produjo los primeros trabajos de la banda londinense hasta 1967, año en que vendió los derechos de sus canciones a Allen Klein, mánager de los Rolling Stones.

Luego que “Bitter sweet symphony” salió al mercado musical y se convirtió en un gran éxito para The Verve, Klein los demandó en 1998 por violación a los derechos de autor.

El poseedor de las canciones anteriores a 1970 por parte de los Stones, argumentó que Richard Ashcroft incumplió el acuerdo utilizando más que las cinco notas que habían pactado, lo cual fue negado por los autores de “Lucky man”, quienes defendieron los innumerables arreglos musicales que incorporaron a la muestra original.

Finalmente, esto se resolvió incluyendo a Mick Jagger y Keith Richards en los créditos de la canción y cediendo el 100% de los derechos a ABKCO Records y por ende, todas las ganancias relativas a ella.

Otra consecuencia amarga -además de las tensiones que llevaron a la separación de The Verve- se materializaron en el ámbito comercial, cuando Nike solicitó usar la canción en uno de sus spot publicitarios.

Si bien Ashcroft se negó a aquello, una vez que se transfirieron los derechos a Allen Klein, la marca deportiva negoció con él y finalmente sí usaron “Bitter sweet symphony”.

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