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HRA: la película del director de Matar a un Hombre en la República Checa

HRA: la película del director de Matar a un Hombre en la República Checa

En dos semanas Alejandro Fernández Almendras filmó HRA (The play), con actores checos hablada en el idioma local. El nuevo filme es en blanco y negro y describe los conflictos creativos de un dramaturgo en una ciudad cerca de Praga.

Con cuatro largometrajes a su haber y el primer premio en la competencia mundial del Festival de Sundance, el director chileno Alejandro Fernández Almendras (1971) acaba de terminar el rodaje de su primera película fuera de Chile. Se trata de HRA (The play), filmada en la última semana de enero y la primera de febrero en la localidad de Kladno, a 45 minutos de Praga, en blanco y negro y totalmente en checo.

A pesar de todas las condiciones, el país le era familiar. “Mi novia y mamá de mi hijo más pequeño, es checa. Entonces hace ya un par de años que hemos estado viajando harto para allá. A partir de eso surgió la idea de hacer algo que tuviese que ver con la República Checa”, comenta el director de Matar un hombre (2014), triunfadora en la sección World Cinema Dramatic del Festival de Sundance 2014.

La película, que cuenta con un elenco del país eslavo en su totalidad y cuyo título original HRA significa “obra” en checo, es protagonizada por Jiří Mádl, Marika Soposká y Elizaveta Maximová. Además, trabajó con la productora checa Veronika Finková (Film & Roll), quien se encargó de conseguir, por ejemplo, a la directora de casting, para reunir al elenco final de la película. HRA (The play) será estrenada en mayo en el Festival de Cine de Jeonju (Corea del Sur), uno de los más prestigiosos de Asia.

Según explica Fernández, la cinta cuenta básicamente la historia de “un director de un teatro que quiere montar una obra muy difícil, en un lugar que no está preparado para ese tipo de trabajo, mientras su vida personal se va al tacho de la basura”. En rigor la pieza teatral que prepara Peter (a cargo del actor Jiří Mádl) es Fedra, de Miguel de Unamuno, trabajo que a su vez se inspira en la obra Hipólito, de Eurípides. Los hechos de la adaptación transcurren en el clima de privatizaciones económicas en la República durante 1991 y 1992.

De cierta manera, algo similar le ocurrió al propio cineasta. “La filmación terminó siendo algo así como la historia de un director tratando de hacer un largometraje bastante difícil de realizar”, dice sobre esta producción donde intervienen Jirafa Films por Chile, Film & Roll por República Checa y Arizona Films por Francia.


De Chile a Corea del Sur

La idea nació hace un par de años cuando Fernández se enteró de que el Festival de Cine de Jeonju entregaba un fondo de financiamiento con la condición de estrenar la producción en aquel mismo encuentro. “Pensé hacer una película chiquita en la República Checa, para poder viajar y estar ahí”, comenta. Pero ir a rodar a un país donde se habla una lengua que no conocía y que es particularmente compleja no fue fácil.

A pesar de eso, el trabajo con el elenco resultó bastante eficiente utilizando el inglés para comunicarse con intérpretes y con constante colaboración entre él y los actores. “Les di mucha libertad, y ellos no están acostumbrados a trabajar en un sistema con tanta confianza. Yo tampoco soy muy aguja de los actores y generalmente dejo que ellos busquen y encuentren lo que más les conviene. Si hay algún problema, corregimos”, explica.

En sus películas anteriores, Matar a un hombre y Aquí no ha pasado nada (2016) Fernández Almendras se basaba en hechos reales ocurridos en el país y con una fuerte carga política y social. En ese sentido, HRA (The play) es un giro en 180 grados.

“Es una película que se filma en un país desarrollado, una nación que no tiene los mismos problemas que Chile. Se trata de países con conflictos a resolver como la inmigración, el racismo o con una cierta forma de hacer política, pero no son los problemas básicos de Chile, donde hay abusos muy flagrantes”, comenta.

Fernández define su trabajo checo como “un drama con tintes de comedia romántica”. En la trama se cruzan además relaciones de parejas, quiebres, amor y una cuota de sexo. “Es una película que da la vuelta a lo que he hecho: me voy de frente a tratar cosas que no había tratado”, comenta.

También aprovechó de variar estilísticamente, con citas a otros realizadores. “Hay bastante influencia de algunas películas de François Truffaut. También tiene esa veta de cine un poco más de cámara, un poco a lo Ingmar Bergman en un período de su vida. El blanco y negro y el formato de pantalla cuadrada me recuerda mucho a esas películas bergmanianas de los años 50”, explica.

Después de HRA (The play), Fernández Almendras dará un salto a la ciencia ficción. Se trata de The grey beyond, y se inscribe en este género fantástico que desde siempre le ha apasionado. “Es una película mucho más grande, que tiene un presupuesto de unos 3 o 4 millones de dólares por lo menos, y con efectos especiales”, explica sobre el largometraje que acaba de obtener 150 millones de pesos del fondo audiovisual del Consejo de la Cultura, uno de los más altos del 2017. La historia que busca plasmar tiene que ver con la llegada de la inteligencia artificial, no como un robot ni un computador, como suele asociarse, sino que “casi como una presencia divina que transforma la tierra”. The grey beyond transcurre en varias épocas de un futuro que parte en el año 2021 y luego se traslada al 2046.

La cinta será filmada fundamentalmente en la Patagonia y estará hablada en inglés. Si bien aún no está definida la asociación, sí se sabe que será una coproducción donde también intervendrá Japón. “A partir de un nuevo socio en producción que debemos encontrar es que vamos a poder cerrar los temas de casting y locaciones”, explica.

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