Culto
Luis Alberto Spinetta y Gustavo Cerati: el destino que unió a dos íconos de la canción

Luis Alberto Spinetta y Gustavo Cerati: el destino que unió a dos íconos de la canción

Mutuo respeto y admiración. Para Gustavo, fanático de Artaud y fundamentalmente de su creatividad, El Flaco fue una suerte de padre musical. Spinetta, por su parte, correspondió a ese cariño y, en uno de sus conciertos más emblemáticos, invitó al Soda para interpretar dos himnos del rock argentino. Momento cumbre de una amistad que trascendió los escenarios.

Luis Alberto Spinetta, El Flaco, tenía 60 años cuando Gustavo Cerati, tras presentarse ese 15 de mayo de 2010 en Caracas, Venezuela, repentinamente sufrió el accidente cerebrovascular que, cuatro años más tarde, acabó con su vida. Cinco meses antes, ambos compartieron escenario en un concierto resignificado como pieza histórica del rock argentino. “Si hay un sueño cumplido, es éste”, dijo el líder de Soda Stereo, esa noche.

Cerati nunca pudo ocultar la admiración que sentía por Spinetta. Fue un ídolo de chico. Y también de grande. Cuentan que entre sus modelos, por entonces The Beatles, Roxy Music y King Crimson, Artaud (1973), de Pescado Rabioso, se abrió paso y asumió un rol protagónico. “Fue un disco súper importante. Tenía alrededor de 15 años, estaba armando mis primeras bandas, y creo que fue un impulso muy fuerte sentir a un tipo haciendo algo tan creativo”, aseguró en una entrevista. “Recuerdo que no hacía otra cosa que imitar, conseguir reproducir el clima que él lograba en ese disco, con mi banda recién empezando”.



Sus caminos, sin embargo, se cruzaron arriba del escenario, por primera vez, recién en 1992. En el marco del Rock de Corazones Solidarios, cierre de una exposición internacional de prevención del sida, ese 18 de julio, Gustavo Cerati, Zeta Bosio y Fito Páez se unieron al Flaco por única vez, en una banda de ensueño, para interpretar el hit del momento: “Seguir viviendo sin tu amor”. No una, sino dos veces, tras la insistencia de las más de 100 mil personas que repletaron la avenida 9 de Julio.



Un año más tarde, en su primer disco solista, Amor amarillo, Cerati homenajeó a Spinetta con una celebrada reversión de “Bajan”, de su querido Artaud. El Flaco, en el programa Elepé de la televisión argentina, agradeció el cover. “Es muy importante que él haya hecho este tema, me conectó con un montón de gente que no escucha mi música, y por ahí tampoco lo hace ahora, pero es muy bueno. Me encantó”, sostuvo. En Comfort y música para volar (1996), Unplugged de Soda Stereo, Cerati nuevamente hizo referencia a su ídolo: en “Té para tres” incluyó el icónico solo de guitarra de “Cementerio club”.

Esta relación, de mutuo respeto y admiración, vivió uno de sus puntos más altos en el concierto de Spinetta y las Bandas Eternas en diciembre de 2009, en el Estadio José Amalfitani. “Té para tres” y “Bajan” fueron precisamente las dos canciones con las que, el ex Soda Stereo y El Flaco, diecisiete años después, deleitaron por última vez, juntos, al público.



La llegada del 2010 trajo consigo, además, el luto. Marcó el comienzo del fin para estos dos íconos del rock trasandino. Gustavo Cerati, tras el concierto que ofreció en el campo de fútbol de la Universidad Simón Bolívar, se desplomó. Un accidente cerebrovascular lo fue consumiendo poco a poco. A comienzos de 2011, cuando el hombre de “Signos” llevaba poco más de siete meses en coma, Spinetta le regaló unos versos.

El Flaco dedicó un poema que se publicó íntegramente en la página web del Soda. ”Dios Guardián Cristalino de guitarras / que ahora / más tristes / penden y esperan / de tus manos la palabra / Precipitándome a lo insondable / tus caricias me despiertan a la vez / en un mundo diferente al de recién / Tu luz es muy fuerte / es iridiscente y altamente psicodélica / Comprendemos todo / tu voz nos advierte la verdad / Tu voz más linda que nunca”, escribió, entonces, el ex Invisible.

Meses después, en junio, en la antesala de los conciertos que ofreció en el Teatro Nescafé de las Artes, Spinetta confesó haber visitado durante el verano a Cerati. “Después de visitarlo sentí una necesidad de abrigo y cuidado. No soy el mismo tras visitar a ese gigante dormido”, señaló en aquella oportunidad a La Tercera.

En la misma entrevista, El Flaco aseguró que el encuentro le significó replantearse muchas cosas. “Me sirvió para darme cuenta que las cosas a las que uno le da importancia no tienen valor. Al ver a este genio dormido uno realmente no tiene derecho a estar ni siquiera de mal humor cuando está bien de salud”.

En julio, sin embargo, a tan sólo un mes de sus declaraciones, al hombre de “Muchacha ojos de papel” se le diagnosticó cáncer de pulmón. El 23 de diciembre dio a conocer públicamente la enfermedad, en medio de confusas versiones sobre su estado, a través de una carta publicada en la cuenta de Twitter de su hijo, Dante.

“Desde el mes de julio sé que tengo cáncer de pulmón. Estoy muy cuidado por una familia amorosa, por los amigos del alma, y por los mejores médicos que tenemos en el país. Ante el aluvión de información inexacta, quiero aclarar públicamente las condiciones de mi estado de salud. Me encuentro muy bien, en pleno tratamiento hacia una curación definitiva”, fue el mensaje optimista de Spinetta.

Pese a sus alentadoras palabras, el poeta del rock argentino perdió la batalla y falleció el 8 de febrero de 2012, a los 62 años. Gustavo lo siguió dos años más tarde, el 4 de septiembre de 2014, consecuencia de un paro respiratorio.

Sobre el autor:

Eduardo Ortega |
Periodista de Reportajes de La Tercera.