Culto
La novela negra de La Transición

La novela negra de La Transición

Ya está en librerías Operación Réquiem, el primer libro del periodista Juan Pablo Sáez, una novela negra que se adentra en violencia oculta de la transición a la democracia chilena.

Operación Réquiem, el debut literario del periodista y escritor Juan Pablo Sáez, reúne con pericia y originalidad cada uno de los elementos fundamentales de una buena novela negra, esas que dan ganas de sentar a leerse de un tirón: un protagonista obsesionado con descubrir una verdad esquiva y peligrosa y cuya búsqueda supone un alto precio para él y sus cercanos; una trama construida a la manera de un engranaje mecánico que debe ser desmontada y examinada con frialdad; una serie de antagonistas poderosos y escurridizos, incrustados en posiciones de poder y, finalmente, una atmósfera de violencia, inseguridad y corrupción que extiende sus tentáculos por el mundo gris en donde transitan los personajes, un Santiago cargado de víctimas y silencios, en donde incluso las nubes o la cordillera tienen algo que manifestar.

Sáez nos presenta a Julián Oses, un periodista que parece olvidarse por completo de sí mismo para comprometerse de lleno con una única causa, encontrar la verdad sobre la misteriosa Verónica G, líder de un grupo subversivo. Al igual que J.J. “Jake” Gittes de Chinatown, el centro real de la novela lo constituye no el personaje y sus emociones, sino la búsqueda exhaustiva y tenaz de una verdad que lucha por mantenerse oculta.

De prosa ágil, limpia y rigurosa, los personajes -al igual que el texto- se mantienen siempre en constante movimiento y Sáez nos obliga a transitar, de la mano de Oses, primero por el paisaje urbano del Santiago a comienzos de los noventa, y luego por el litoral central durante los últimos años de la década. Sus escenas tienen como telón de fondo postales que de seguro resultarán icónicas para cualquiera que conozca Santiago y el litoral, como las galerías de libros usados junto a las Torres de Tajamar, el Paseo Bulnes, los barrios residenciales de Ñuñoa o la Casa de Neruda en Isla Negra. Todos estos espacios, presentados a través del lente del autor, enrarecidos por un halo de misterio, peligro o sorpresa.

Quizás el mayor mérito de Sáez radica en rescatar un pasado del que todavía no hemos empezado a hablar con franqueza y sobre el cual flotan, como una nube tóxica, múltiples secretos y cuestionamientos. Esa ventana de tiempo tan particular llamada “La Transición” que muchos recordamos de forma imprecisa y a veces con asombro o incredulidad. Sáez ha sabido entrelazar la ficción con los hitos y figuras clave de nuestra historia reciente para darle forma a un relato verosímil y cautivador.

Así, cobran un nuevo sentido las declaraciones de Verónica G, captadas en un video que Julián revisa de forma compulsiva una y otra vez en su departamento al comienzo de su investigación: “Lo que hacemos nosotros no es robar, sino recuperar”.


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