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Culto
Leonid Grin llega a Frutillar con homenaje a Bernstein

Leonid Grin llega a Frutillar con homenaje a Bernstein

El director estadounidense dirigirá esta tarde a la Sinfónica Nacional en el Teatro del Lago.

100 años del nacimiento de Leonard Bernstein (1918-1990) y los 50 años de las Semanas Musicales calzaron para que uno de sus discípulos dirija el homenaje al director estadounidense en el Teatro del Lago de Frutillar. Será Leonid Grin, director titular de la Orquesta Sinfónica de Chile, quien conduzca hoy el concierto vespertino y la Sinfonía N°1 Jeremiah junto a la mezzosoprano argentina Guadalupe Barrientos.

“Es difícil imaginar que ya han pasado 100 años. Era uno más. Se abría, por eso la diferencia de edad no se notaba, se llevaba bien con los músicos jóvenes de todo el mundo. Lo extraño cada día, era realmente un mentor para mí que vine de Ucrania. Fue una figura paternal y tuve la fortuna de estar cerca”, cuenta Grin, y agrega: “Conduciendo su música reconozco su presencia física y su personalidad. Su música y él como persona están muy intrincados, algo mágico sin errores. Entonces cada vez que conecto con sus obras me pongo en contacto con él en el mundo real”.

Más tarde, después del intermedio, el homenaje dará paso a la Sinfonía N°5 en re menor de Shostakovich, una de sus obras más populares y reconocidas a nivel mundial. “No sé por qué es más famosa que otras. Fue escrita en un tiempo en que era muy caliente, fogosa. Interesantemente, en 1958, Bernstein fue a la Sinfónica de Nueva York, seleccionó la Sinfonía y desde ahí la sinfónica se expandió y popularizó. Es una declaración política. Diría que él era un experto en historia musical desde muy temprano hasta el último de sus días”, comenta.

Finalmente, el lunes 5 de febrero será el mismo Grin quien estará a cargo del concierto de clausura de las jornadas musicales sureñas con Carmina Burana de Carl Orff junto al Coro Sinfónico de la U. de Chile. Esto marcará el cierre de la versión número 50 del mayor evento de música clásica en Chile. “Para el futuro debería haber unos tres días de lapso entre los conciertos. Tiene que haber mayor consideración hacia el arte y no hacia el negocio. Como artista necesito más tiempo para recuperarme, no soy una máquina. Quiero tener tiempo para poder disfrutar un café frente al lago. Espero sea posible para una próxima edición, pero es excelente que existan y hay muy buena gente trabajando”, concluye.

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