*

Culto
Operación rescate: los cuadernos perdidos de Nicanor Parra

Operación rescate: los cuadernos perdidos de Nicanor Parra

Artefactos, cuecas, poemas, chistes. Los 25 cuadernos recuperados del antipoeta son una suerte de laboratorio creativo del autor. La recuperación forma parte de un proceso de inventario que encargó él mismo y en el que trabaja un equipo de la UC en La Reina. La familia conserva también textos que datan desde los años 50.

Todos los caminos, en su casa de La Reina, conducen a su letra de profesor. Un nítido trazo donde habitualmente las palabras son apuntadas con lápiz pasta negro. Hay algunos artefactos antiguos y las conocidas Bandejitas de La Reyna, protagonizadas por un corazón con patas llamado Mr. Nobody. De este último personaje, incluso, hay uno que suena contingente: “CHRIST IS COMING/ lo trae la Telefónica/ Me refiero a Domingo Zárate Vega/ Alias El Cristo De Elqui”.

Pero hay más huellas de Nicanor Parra en su hogar ubicado en los faldeos cordilleranos, en un terreno que adquirió en 1958. “La D de Dios o de Demonio”, anotó sobre la dirección de calle Julia Bernstein. La frase la registró el antipoeta al inicio de uno de los 25 cuadernos recuperados hace dos semanas. Esto luego de que en diciembre pasado su hija Colombina y su nieto, Cristóbal Tololo Ugarte, reclamaran públicamente la pérdida de manuscritos del autor que con Poemas y antipoemas revolucionó la poesía en lengua española del siglo XX.

El hallazgo se produjo después de que Nicanor Parra, de 103 años y quien vive hace dos décadas en el balneario de Las Cruces, pidiera echar a andar, a su familia y a Emilio de la Cerda, director de la Escuela de Arquitectura de la UC, la Operación inventario. Labor que ya comenzó y que consiste en registrar su patrimonio. El pasado miércoles se reunió parte del equipo de 10 personas que conforman los dos comités, uno estratégico y otro técnico. Entre ellos está la historiadora Emilia Müller, la académica Carmen Fariña y Evelyn Didier, directora de bibliotecas y archivo de la UC.

“Nicanor me preguntó cuánto va a demorar el inventario y quién está pagando”, dice De la Cerda sobre las últimas consultas del hermano mayor de Violeta y Roberto Parra, quienes se refería a su hogar cordillerano como la “Universidad abierta de La Reina”. Parte de los fondos para que la operación avance salen de rectoría de la UC. Así, sus cuatro casas serán catastradas: La Reina, Las Cruces, Isla Negra y Conchalí (hoy Huechuraba). Además de su biblioteca, que ascendería a 8 mil ejemplares y que ahora regresó a La Reina, conservada en otro sitio después del terremoto de 2010. También se clasificará la exposición Obras públicas, montada en Chile y el extranjero.

“Desde marzo desarrollaremos un taller con este trabajo de las casas, con Tololo como ayudante, en el Magister de Arquitectura”, cuenta Emilio de la Cerda, quien cree que el “destino natural” del refugio de La Reina será mostrar la obra y el recorrido vital de Parra, El Antimuseo.

Otra de las labores de Operación inventario consistirá en preservar los cuadernos. “Debe ser el punto más importante del inventario y que ha demostrado ser el material más vulnerable”, afirma De la Cerda sobre los cuadernos y el antecedente de la pérdida de una veintena de ellos. “Son su diario de vida, trabajos de prueba y error, donde ensayaba, por ejemplo, sus artefactos”, agrega sobre los escritos que se guardarían, como anuncia Tololo Ugarte, en la bodega de un banco.

Tarjetas postales

Son formato universitario marca Torre, Auca y Colón. Son los 25 cuadernos recuperados, que datan de entre los años 1986 y 2008. Sin embargo, la familia conserva también manuscritos desde mucho antes. Apuntes donde se cuelan los problemas y ecuaciones del estudiante y profesor de matemática y física, quien a mediado de los 40 viajó a EEUU para estudiar un posgrado en mecánica avanzada, en la U. de Brown. Asomando la década del 50 Parra se instaló en Oxford, becado por el Consejo Británico para estudiar cosmología.

De esos años se conserva una libreta roja Notebook, donde al inicio describe una ventana “que comunica con el salón” y dice sentirse dominado “por un sentimiento de frustración y soledad”. Apunta poemas en francés y dolencias: “Vértigo crónico”. Hay frases, chispazos, que podrían ser antecedentes de los artefactos: “Todo cojo es fanático de la marcha forzada”.

Además sus herederos guardan recuerdos como una edición de Howl (Aullido), y un volumen de Collected poems, de Allen Ginsberg dedicada: “Para Nicanor Parra en Nueva York, 1987”. “Ruido, luces, baile, poesía, calles, viejos tiempos… Saludos”, le escribe y dibuja el poeta beat, quien vivió por varias semanas, a inicio de los 60, en la casa de La Reina. Asoman otros textos recientes, como uno escrito con puño y letra por la cantante y poeta Patti Smith, inspirado en la figura de Parra.

El laboratorio del escritor son sus cuadernos. En ellos el autor de Manifiesto ensayaba sus creaciones, donde se pueden hallar poemas, artefactos, cuecas, chistes, frases sueltas y sobre todo destaca la reescritura de los textos. Buscando, en ese trayecto, una versión definitiva.

Queda en evidencia, por ejemplo, con su poema más reconocido, El hombre imaginario. En sus papeles, el artista elabora las primeras estrofas e incluso se puede ver una traducción al inglés del poema que se publicó en el libro Hojas de Parra, en 1985.

“Me declaro rulfiano convencido/ no confundir rulfiano con rulfista/ no confundir rulfista con rulfiólogo/ no confundir rulfiólogo con rulfómano…”, señala en un cuaderno. Se trata del poema Al paso que va Rulfo, del Discurso de Guadalajara, que Parra leyó cuando se le otorgó el Premio Juan Rulfo, en México, en 1991.

En otro de los cuadernos recuperados hay una serie de artefactos que llama Docupoemas y en ellos escribe: “El hecho de ser un genio/ no lo autoriza a Ud./ a atropellar al hombre del montón”. Otra frase dice: “CRISTO NO FUE NATURISTA/ se sabría”. Luego una pregunta: “¿Cree Ud. que peligra la poesía? No/ cómo así?/ Siempre tendremos algo que decir”.

Proyectos y antiproyectos

Para Nicanor Parra parece que nunca nada es concluyente. Se asoman, entre las páginas, versiones de una obra que ha sido parte de sus exposiciones: Padre Nuestro, donde hace un acróstico con la frase “Tome Coca Cola”. Después, ensaya nuevos acrósticos con el inicio del himno nacional. “Puro Chile es tu cielo azulado/ Puras brisas te cruzan también/ Y tu campo de flores bordado/ Es la copia feliz del…”. Y sobre los versos se asoma la frase: “Puta la payasá”.

En un cuaderno advierte que vienen cambios. “Comuníquese/ anótese/ publíquese/ que los Artefactos han cambiado de nombre/ in nomeni patris et fili Spiritus Sancti/ desde este momento se llamarán TARJETAS POSTALES/ algo que siempre fueron por otra parte”. En el mismo cuaderno dice Proyectos y Antiproyectos, donde asoman los enunciados: “Estoy trabajando en la ecuación de la energía (E=mc²)” y “Se trata de aprovechar la energía almacenada en los objetos muertos”.

Atento a los cambios sociales, en sus trabajos también están presentes los temas que lo inquietan y han cruzado su obra, como la religión, la política, el amor, la ecología y la precariedad del ser humano. Al respecto, hay varias frases y artefactos sueltos: “DRAMA PASIONAL/ Hombres con hombres/ Mujeres con mujeres”; “LOS PADRES DE LA PATRIA/ no pasan de moda/ aún hacen reír a carcajadas”; “Hasta el Ejército de Salvación/ regresó a la carrera armamentista”; “Este es el paraíso terrenal/ madre mía/ cómo será el infierno!”; “CHILE/ Paraíso plagado de serpientes”; “SE LLAMA ANGEL PARRA/ debería llamarse Lucifer/ es un demonio para la guitarra/ Angel le queda chico”; “El lector es un ave en extinción”; “Me costó convencerme/ de que la risa es el llanto del Diablo”; “El viudo no se hace: nace”, y “Cierro los ojos y elimino el mundo”.

En los cuadernos se aprecian los ecos de la labor en conjunto, que hizo el autor de El anti-Lázaro con el grupo Congreso. A ellos entregó una serie de textos que hablaban de los derechos de los niños, pobreza, ecología y educación. El disco se tituló Pichanga, Profecías a falta de ecuaciones y apareció por el sello Alerce, en 1992.

Con el tono de un profesor en clases se lee en un escrito: “A ver repitamos a ver” y pregunta: “Cómo le hace Fidel a los gringos… Cómo le hace el picaflor a la rosa… Cómo le hace el muerto en el ataúd/ Silencio caramba/ Cómo le hace el sol a la luna/ Cómo le hace el mar a las rocas/ Cómo le hace el sacerdote en la misa”.

En un momento posterga con un “Continuará” un poema titulado Génesis: “En un comienzo creó Dios los basurales/ y las poblaciones callampas/ Se asomó al balcón/ y vio que eran hermosas…”. Hay un trabajo que se llama 7 mentiras que se hacen pasar por una: “1. Venceremos 2. Dios proveerá 3. Colón descubridor de América 4. Son las 12 en punto 5. Te amo 6. 2+2=4 7. En un comienzo fue el verbo”.

Así, el antipoeta, lejos de las convenciones sociales, prueba un nuevo adiós: “COMO TE VA/ mal gracias/ hasta luego”.

Sobre el autor: