Culto
En una noche atípica, Tres anuncios por un crimen golpeó la mesa

En una noche atípica, Tres anuncios por un crimen golpeó la mesa

Mientras Una mujer fantástica resignó su opción ante In the fade, el filme de Martin McDonagh se llevó cuatro premios, incluyendo Mejor película.

Se dijo y se repitió que los Globos de Oro de este año, en su 75ª edición, serían otra cosa. Que el escándalo desatado tras las acusaciones por abusos sexuales contra figuras como Harvey Weinstein, Kevin Spacey y Brett Ratner, dejaría su huella en la tradicional ceremonia organizada por la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood. Y así fue.

Se notó horas antes de que se abrieran los fuegos en el hotel Beverly Hilton, con la mayor parte de los invitados, hombres y mujeres, paseándose por la alfombra roja de riguroso negro (hubo excepciones, eso sí, como la presidenta de la señalada asociación). Ello, como forma de adhesión a la campaña Time’s Up (“Llegó la hora”) a la que han suscrito más de 300 actrices, guionistas, productoras y ejecutivas, y que busca luchar contra el abuso en Hollywood y en otras industrias. La noche, como dijo la homenajeada y ovacionada Oprah Winfrey, las mujeres fueron la historia.

Pero, entre discursos e interpelaciones, se repartieron estatuillas y las más importantes no fueron para la gran favorita de la noche, La forma del agua, que algo se llevó, sino para una que hizo menos ruido.

Marcano la pauta estuvo un conductor debutante en estas lides. El comediante Seth Meyers supo romper el hielo desde el arranque: “Buenas noches a las damas y a los caballeros que quedan”, dijo, desatando risas que no cederían con las bromas que, a lo largo de la ceremonia, dedicó al Presidente Donald Trump.

La premiación partió distinguiendo a la TV (con Nicole Kidman celebrando “el poder de las mujeres”), pero, acto seguido, reconoció al Mejor actor de reparto en cine. El globo recayó en Sam Rockwell por su rol en Tres anuncios por un crimen. Habitué de las producciones independientes, Rockwell bromeó diciendo que es bueno estar en una película que la gente realmente ve. Fue el primer galardón de la noche para el filme de Martin McDonagh, quien más tarde debió pararse e ir a buscar el Globo al Mejor guión, y luego aplaudir a la protagonista del filme, Frances McDormand.

Más adelante vino el turno de la Mejor banda sonora, que fue el primero y penúltim para La forma del agua, gracias al trabajo del solicitadísimo compositor francés Alexandre Desplat. Sin abandonar la música, vino el turno de la Mejor canción original, que recayó en This is me, incluida en El gran showman.

Las categorías interpretativas, por su parte, siguieron revelando a sus ganadores con el Mejor actor en musical o comedia. El elegido fue James Franco, director y protagonista de The disaster artist, quien agradeció a medio mundo y especialmente a Tommy Wiseau, el director de la peor película de la hostoria, o casi (The room). Este último subió el escenario y bien pudo haber tomado el micrófono si el propio Franco no se lo hubiese impedido. En tanto, el Globo para Mejor actriz secundaria fue a manos de Allison Janey por su rol en I, Tonya. Otra actriz, la mejor en musical o comedia, fue la joven Saoirse Ronan, quien inició la breve pero significativa cosechade Lady Bird: el filme dirigido y escrito por la también actriz Greta Gerwig se convirtió en Mejor película de comedia o musical.

Precedida por las bromas de Gena Davis y Susan Sarandon, quienes conminaron a sus colegas varones a entregar parte de sus sueldos, la categoría de Mejor actor de drama galardonó a Gary Oldman por su papel de Winston Churchill en Las horas más oscuras.

Si hubo premios cantados, por otra parte, uno de ellos era el de Mejor película animada: la favorecida fue Coco, la película de Pixar que ha hecho llorar urbi et orbe.

Y si hubo una distinción que muy pocos esperaban fue la que premió a la Mejor película en lengua extranjera. Mientras en Chile, cerca ya de la medianoche, se multiplicaban los dedos cruzador por Una mujer fantástica, esperando que se impusiera a la sueca The square y a la rusa Sin amor, Hugh Grant y Sarah Jessica Parker sorprendieron a los presentes y a la teleaudiencia anunciado que la ganadora era la alemana In the fade, de Fatih Akin. Este último subió al escenario en compañía de la protagonista, Diane Kruger. Fue de los premios sorpresivos de la jornada. Y nada parece garantizar que el Oscar esté más cerca.

Con lo misteriosos que muchas veces resultan los designos de la Prensa extranjera de Hollywood, no fue extraño el premio para Guillermo del Toro por La forma del agua. El mexicano, junto pedir que no lo sacaran de escena antes de tiempo, agradeciendo a nombre suyo y de “mis monstruos”.

Sin embargo, faltaba el giro final. Allí donde se esperaría la consagración de La forma…, o bien un premio que le evitara a The Post irse con las manos vacías, Tres anuncios… golpeó la mesa y se ungió como Mejor drama. Fin de la función.

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