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Adelaida: “El próximo disco es el que consagra la carrera de la banda”

Adelaida: “El próximo disco es el que consagra la carrera de la banda”

Dueños de un sonido nostálgico y con una gestión insistente, Adelaida se ha encargado de salir desde el puerto principal como una promesa de exportación. Su tercer disco Paraíso vino a concretar sus anhelos de emergentes, para posicionarse como una banda lustre en la escena. En esta entrevista con Culto, se encargan de confirmarlo, en vías de preparar su cuarto disco.

En menos de un año, su nombre apareció impreso en festivales como Primavera Fauna, Primavera Sound y Primavera Pro –de España–, además de Fluvial y En Órbita. Su tercer álbum, Paraíso, ha destacado por su atrevimiento técnico, incluso siendo editado en México por Buen Día Records. Además, esto mismo les ha servido de base para preparar su trabajo sucesor, con la participación de Jack Endino, alguna vez productor de Nirvana, Soundgarden, Mudhoney o Screaming Trees.

La presencia de Adelaida durante el 2017 no es más que el resultado de interminables ensayos, propuestas creativas y la autogestión. Desde Valparaíso, el trío se ha encargado de inyectar sonidos del punk, rock, la psicodelia y hasta el shoegaze a una escena porteña adormecida. “Estamos apostando a que ahora es el momento de hacer las cosas, y se refleja en todo el trabajo que hemos hecho desde hace tiempo”, justifica Jurel Sónico (Claudio Manríquez), vocalista y guitarrista fundador, a Culto.

Y así como lo hicieron este año, la agrupación pretende planificar el 2018 con astucia. El vocalista aprovechará sus vacaciones en Suiza para rastrear el panorama en Europa: “Hicimos conexiones con la banda cuando estuvimos de gira, y la idea es concretar algún tour para el próximo año. Yo tengo otro proyecto allá, Muerte Espiral, con el que voy a tocar dos o tres fechas, pero por eso mismo hemos trabajado harto ahora último, para dejar material rotando todo el rato”, cuenta.

“Del Primavera (Sound) llegamos con la idea de salir de nuevo, de hacer una gira en mejores condiciones, y de poder sustentar mejor la cuestión sin estar dependiendo del CNCA, de los amigos, de las rifas. Eso va de la mano con lo que quiere hacer el Jurel en Europa, armarlo directamente y no por email”, continúa Gabriel “Lele” Holzapfel, baterista de la banda.


Más allá del paraíso

“Me recuerda al Fome de Los Tres”, apunta Jurel Sónico cuando pone play al demo de Fantasma, canción –y single– del próximo álbum de Adelaida, que grabaron con Jack Endino en Estudio Lautaro a principios de mes, durante un workshop encabezado por el productor, como parte del programa Nodomi, de IMI Chile. “Vamos a hacer dos singles con él y lo vamos a editar en un vinilo de 7”, que es la idea. Estamos cachando con qué sello realizarlo”, continúa el músico, quien además ha tomado el papel de productor. “Tenemos como cinco más o menos resueltos, y como cuatro más que están en estado de idea”, añade Lele Holzapfel.

El vínculo con el norteamericano, colaborador en Bleach (1989) de Nirvana, se formalizó cuando grabaron los singles de su segundo elepé, Madre Culebra (2015), Holograma y Adormidera en el mismo Estudio Lautaro. Dicha gestión fue posible gracias a la participaron de los porteños en Converse Rubber Tracks, iniciativa musical de Converse que los llevó a grabar a Brooklyn incluso, en el estudio con el mismo nombre.


–¿Con qué nos encontramos en este nuevo álbum?

–Jurel Sónico: En composición hay otras cosas, y también en sonido: metimos una guitarra de 12 cuerdas. El Lele también utiliza otros artefactos, hay unas baterías electrónicas que tiramos con un sampler. Está re bueno. Yo creo que el próximo álbum es el que consagra la carrera de Adelaida en cuanto a composición y producción. No nos vamos a apurar como lo hicimos con Paraíso, que lo grabamos en 3 días, pero fue porque dejamos que fuera así, ¿cachai? Igual era un disco largo, grabamos dos maquetas antes, entonces cuando fuimos al estudio estábamos preparados.

“Esta producción va a ser más rica en todo, en composición, en timbres, porque podremos darnos el tiempo y el lujo de meterle más mano”, argumenta el baterista sobre lo mismo. El resto del material será grabado en Valparaíso en los estudios del Sello Mescalina para editarse antes del segundo semestre.


Un ser perfecto

Hace 10 años, la única preocupación de Claudio Manríquez era tocar guitarra, cantar y componer desde su casa, en Viña del Mar. Adelaida existía, pero no era más que un experimento personal: “Adelaida era una figura femenina (…) Tenía una chica, nos mandábamos cartas, nos hacíamos poemas y en eso, empezamos a hablar de crear un ser perfecto entre dos personas, unir las cosas entre ambos y de ahí surgió”.

Al mismo tiempo, Gabriel Holzapfer había llegado de Puerto Montt a Valparaíso para estudiar Arte en la PUCV. Con un amigo tenían una banda llamada Pánico Escénico. “Empezamos a movernos en el circuito, y como era súper chico, rápidamente conocimos al Jurel y empezamos a armar tocatas en un bar de Barrio Puerto que se quemó, La Cantera. Él trabajaba ahí, nos conocimos y en un momento cachó que yo tenía influencias parecidas, que me encantaba The Smashing Pumpkins, o el rock argentino”, relata.

Después de organizar una tocata, se formaron oficialmente en 2010. Allí igualmente se unió su primera bajista, Gabriela Vázquez, quien se retiró en 2014, a la vez que lanzaron su primer largaproducción, Monolito (2014). Naty Lane (Natalia Adelina) ocupó su lugar y sigue intacta.


–Su trabajo apela mucho a la nostalgia noventera. Ustedes lo han mencionado con sus influencias, han trabajado con Jack Endino y está el tema “1999” en Paraíso, igualmente. ¿A qué se debe?

–Jurel Sónico: Somos una generación que vivió los noventa. El Lele y yo somos del 88, la Naty es un poco más grande que nosotros, y claro, tiene que ver con las cosas que veíamos en la tele, con la forma de jugar. Es algo romántico; la música que sonaba en la radio, ponte tú, y su influencia tienen harto que ver. Fuimos niños en los noventa. Nos gusta la música de esa época, es como una mezcla perfecta entre el punk rock, la psicodelia y sonidos de los setenta. Arrastra un poco todo lo de atrás, y sinceramente, los 2000 tampoco tuvo tantos referentes para nosotros.

–¿Cuál ha sido la importancia de la presencia femenina en Adelaida?

–Jurel Sónico: Es que igual es una banda que, personalmente, me provoca sensaciones femeninas: la música es sutil, tiene algo más de delicada, pero también es rabiosa. Ha ido mutando, pero tiene que ver con la música. Ha sido coincidencia que las dos bajistas hayan sido mujeres. Ahora, con la Naty vivimos juntos desde hace 7 años, en un departamento donde ensayamos con nuestras bandas, y cuando nos quedamos sin bajista fue como ¡la Naty! También hizo voces en Paraíso, con un toque más punk-rock, así como lo que hace El Otro Yo.

–Lele Holzapfel: Yo lo veo más simple, como una energía que le viene bien al grupo de trabajo y que se ha dado muy natural.


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