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Culto
Libros de culto: las mejores biografías y memorias de músicos

Libros de culto: las mejores biografías y memorias de músicos

Algunos de los siguientes títulos son simplemente libros brillantes. A lo menos inspiradores. Verdaderos manuales para todos los aspirantes a escribidores y escritores de música. Libros del apartado de biografías y memorias de artistas influyentes —a la vez que personajes contradictorios—, contados por un género tan desarrollado en el mundo anglosajón pero con tanto camino en nuestro medio, donde parece no existir una cultura de biografías. En el traspaso al español, buena parte de estas biografías y memorias han logrado cobrar una identidad que de todas maneras hay que continuar profundizando.


Bob Dylan, la biografía (Reservoir books), de Howard Sounes. Un recorrido por la vida itinerante y nómade del Premio Nobel de Literatura 2016, el mástil de proa de la contracultura norteamericana y tal vez el más influyente cantautor de la segunda mitad del siglo XX. Acá, Dylan es retratado desde más de 250 entrevistas con sus cercanos, configurando a la leyenda de la música norteamericana, pero incluso más allá del personaje ermitaño: entendemos sus letras, el espíritu de sus canciones y toda la música que tomó prestada para encarnar a un movimiento que hizo propio como el folk.



John Lennon (Anagrama), de Philip Norman. Es, por así decirlo, el libro que traza el canon del ex compositor y alma de The Beatles: algo así como 800 páginas que examinan desde su estricta educación a cargo de una tía, a sus incursiones en la pintura y la literatura e incluso sus experimentos con la meditación trascendental y las drogas. Cada capítulo de la vida de Lennon es recorrido con precisión, alcanzando a entrever los días de un personaje tan contradictorio como singular.



Diarios (Reservoir books), de Kurt Cobain. Entre cartas, dibujos y anotaciones, estos diarios dan forma a los días del líder de Nirvana en Aberdeen, Seattle, donde se convirtió en una especie de figura clave del sufrimiento y la rabia, ícono perfecto del espíritu rebelde de su generación: una mezcla de marginalidad y punk que se hizo insostenible cuando alcanzó el estatus de millonario. A través de la escritura angustiada de un adolescente a la exaltación de sí mismo, entre autoanálisis agudos y la representación de estados anímicos con sus dibujos y garabatos, estos diarios son la manera más directa de entender lo que pasaba por su cabeza cuando decidió pegarse un tiro a los veintisiete años al tiempo que era la estrella más influyente de su generación.



Is this the real life?: the untold story of Freddie Mercury and Queen (Da Capo Press), de Mark Blake. Este registro da cuenta del éxito de Queen acompañado de excesos musicales y no musicales. Mezclando testimonios de antiguos representantes con ex parejas, para crear una imagen completa de una de las bandas más famosas del mundo. Blake revela la compleja dinámica de Queen y explora cómo la sexualidad de Mercury alienó a parte de la fanaticada, cómo se reinventaron desde el hard rock al pop y cómo la banda vivió sus últimos años junto a Mercury.



Fela Kuti, espíritu indómito (Milenio), de Sagrario Luna. Uno de los buenos aprontes al artista africano más influyente de la historia y creador del afrobeat. Un artista que se propuso expandir un mensaje panafricano a través de su música, una obra ni siquiera digerible para cualquiera: es áspera, densa, extenuante, hipnóticamente repetitiva y, a la vez, sexual, visceral y salvaje, como el mismo Fela Kuti. El libro traduce sus letras y explica sus canciones, además de revisar su lucha personal contra la corrupción y la propia historia de Nigeria.



Vida. Memorias de Keith Richards (Península), de Keith Richards. El crítico Nick Kent compendia así su imagen en los años setenta: “Era el gran lord Byron; era un demente, era un depravado y era peligroso conocerlo”. El aludido disiente con irónica sonrisa, otros insisten, y este libro viene a aclarar posibles malentendidos. Porque aquí se disipan varias nieblas (transfusiones, efusiones, agresiones, etc.) y se presentan finalmente los hechos que el foco de la leyenda había nublado: el uso y abuso de sustancias tonificantes o estupefacientes no adquiridas en farmacias; las variadas discrepancias con autoridades más o menos sanitarias; los encuentros, desencuentros y encontronazos con gendarmes de diferentes países; la empedernida coalición con Mick Jagger; los intermitentes, y a menudo explosivos, contubernios con personajes como Dylan, Lennon, Clapton, McCartney, Marley, Berry o Bowie, por citar a algunos de los más ruidosos; las afinidades electivas con sujetos de mucha cara o siniestra catadura; los amoríos pasajeros, las semanas de pasión y los dos amores contumaces (Anita Pallenberg y Patti Hansen); las extenuantes sesiones de grabación; la apacible vida rural en una mansión de Connecticut; pero al final, más allá del ruido y la furia (que, como es de rigor, nada significan) emerge la música de los Rolling Stones, esa incesante banda sonora que acompaña nuestras convulsiones desde hace casi medio siglo.



Después de vivir un siglo, una biografía de Violeta Parra (Lumen), de Víctor Herrero. En el año del centenario de Violeta Parra, celebramos la edición de su biografía definitiva, un libro que desestima la imagen de la autora de “Gracias a la vida” como la genio sufriente o la mullida idea de la mujer que se mató por amor, acaso un cuento que buscó despolitizar a la que sea probablemente la artista más política y universal del cancionero popular chileno. Creer que Violeta Parra se mató por un quiebre amoroso es no entender al personaje; es dejar de lado su incomodidad, lo complejo de su trabajo creativo. En medio de una serie de celebraciones a propósito de su centenario, abrazamos el trabajo del periodista Víctor Herrero, tal vez el único registro fuera del panegírico que logró mostrar a una mujer capaz de llevar la antorcha de la tradición hacia adelante, cuando descubre que hay un folclor afuera de las ciudades que se está perdiendo y que, entiende, debe ir en su rescate, seriamente, y traspasarlo. En ese proceso, que concluye con la edición de Las últimas composiciones, sus canciones originales, la mujer de “Volver a los diecisiete” se vuelve universal.



Rosita Serrano, la cantante chilena del Tercer Reich (Edicions B), de Mariana Marusic y Maximiliano Misa. La cantante chilena llegó a Alemania a los 21 años junto a su madre la cantante lírica Sofía del Campo. Un día tomó su guitarra y se instaló afuera de una radio en la capital germana hasta que se dio a escuchar. Llenó el Estadio Olímpico de Berlín, grabó discos y películas, y alcanzó el éxito como ídola de la canción. Sin embargo, su vida fue digna de una película: si bien tenía la preferencia de las altas esferas nazis, ayudó clandestinamente a los perseguidos judíos, le negaron el regreso a Alemania tras un viaje a Dinamarca y perdió toda su fortuna. Se radicó en Suecia donde fue condecorada, posteriormente se casó con un millonario egipcio, pero tuvo que huir nuevamente tras la caída del Rey Faruk. Sus últimos años los vivió en un humilde departamento en el centro de Santiago en Chile.



Mick Jagger (Anagrama), de Philip Norman. Norman retrata al vocalista de los Rolling Stones como el rockstar que él mismo construyó y como el ser enigmático que realmente es. Norman sigue el proceso en que un tímido estudiante de economía se convirtió en el divo pop que protagonizó escándalos que involucran sexo, drogas y desmanes; pero también lo alza como el ser creativo autor de obras como “Simpathy for the Devil” y el pilar principal de los Rolling Stones.



Spinetta, crónica e iluminaciones (Planeta), de Luis Alberto Spinetta y Eduardo Berti. Un libro imprescindible porque quien dice y se deja conocer es uno de los músicos irreemplazables de la escena argentina. “Por momentos –escribe Berti– ha sido, casi, una suerte de cacería. Spinetta, no hay que olvidarlo, de tan flaco parece intangible, y ha declarado más de una vez que bajo el escenario ‘quisiera ser el hombre invisible’”.



On the road with the Ramones (Sanctuary Publishing), de Monte A. Melnick y Frank Meyer. Entre los inicios de la banda de los 70 y su despedida en 1996, los Ramones tuvieron como mánager a Monte A. Melnick, quien por medio de fotografías, entrevistas y ejercicios de memoria, narra cómo eran las giras junto a la banda pop punk. “Desde niñero hasta siquiatra, encargado de su agenda de conciertos y agente de viajes, desde tesorero hasta chofer”, esos fueron algunos de los tantos roles que le permitieron a Melnick conocer de cerca a los hombres de “Blitzkrieg Bop”.



Mercedes Sosa. La Mami (Planeta), de Fabián Matus y Maby Sosa. Fabián Matus es mucho más que el hijo de Mercedes Sosa. Es quien estuvo a su lado durante toda su vida para cuidarla y acompañarla, y es también quien maniobró en buena parte de su carrera musical, alguna que otra vez debiendo confrontarla, al ocuparse de la producción de sus conciertos y de sus discos en distintas etapas de la trayectoria de “la Voz de Latinoamérica”. Los primeros pasos de Mercedes en Mendoza, los comienzos en una pensión en Buenos Aires, las giras nacionales, el Nuevo Cancionero, el exilio forzado, el histórico regreso a la Argentina, los conciertos en el teatro Ópera, los tours mundiales, la epopeya de Cantora, la intimidad detrás de la figura pública, las buenas y las malas. En La Mami, Matus dialoga con su memoria para sumar a las anécdotas familiares una gran cantidad de secretos profesionales hasta hoy inéditos, que incluyen entrevistas a personas del entorno más cercano y a los músicos y amigos que, como él, celebran en este documento único las experiencias que atravesaron juntos.



Scar tissue (Capitan Swing), de Anthony Kiedis y Larry Sloman. La historia sigue a Kiedis desde su nacimiento en 1962 hasta el día presente. Habla sobre sus experiencias con la drogadicción y con el estrellato, y detalla sus peleas. Criado en el Medio Oeste, se trasladó a Los Ángeles a los once años a vivir con su padre Blackie, proveedor de pastillas, marihuana, y cocaína a la élite de Hollywood. Después de una breve carrera en la Universidad de California se retiró y se sumergió en el mundo de la música underground de Los Ángeles. Formó la banda con tres compañeros de colegio. Atravesando el país, los Red Hot Chili Peppers —su banda— innovaron el panorama musical e influyeron de manera decisiva a toda una generación de músicos.



Los Young. Los hermanos que crearon AC/DC (Planeta), de Jesse Fink. Como clan, los hermanos Young funcionan como una sociedad hermética, lindante con una familia mafiosa donde los códigos son respetados hasta el final. Este libro va iluminando los claroscuros del misterio alrededor de una de las mejores bandas de rock de todos los tiempos. El funcionamiento familiar de la banda, digitado por el hermano oculto: George Young, el cerebro sonoro de los inicios. El papel de jefe tras las sombras de su amplificador, asumido por Malcolm Young. La lanza fundamental, encarnada por Angus Young, que compartió ese rol con el malogrado e inimitable Bon Scott. Y otras historias, con sus internas e intrigas, fascinantes y aleccionadoras.



Héroe. Jorge González, su autobiografía (autoedición), de Jorge González. Héroe es el nombre del libro donde el músico narra en primera persona —con una llamativa sintaxis alterada— los capítulos más intensos de su vida, desde su infancia y sus comienzos en la música, hasta sus conflictos amorosos. El libro tuvo un tiraje limitado de mil copias, tal y como lo hicieron Los Prisioneros con su disco seminal La voz de los 80 en 1984.



Cerati, la biografía (Sudamericana), de Juan Morris. El periodista de Rolling Stone Argentina realiza un detallado seguimiento de la vida de Gustavo Cerati, desde el contexto de sus padres previo a su nacimiento, hasta el accidente cerebrovascular en mayo de 2010. Morris no se limitó a documentar sucesos, hizo una completa reconstrucción de los acontecimientos con la descripción de lugares y el reflejo de sensaciones por medio del testimonio de los más cercano a Cerati: familiares, amigos, colegas, ex novias. Cerati es mostrado como un ser humano cuyo motor de vida era la música y la inquietud creativa, el cual lo llevó por una carretera de excesos, obsesiones, relaciones fallidas y constantes crisis que lo forjaron como un artista que buscó un lugar definitivo sin encontrarlo al final de la ruta.



Cash: man in black, su propia historia en sus propias palabras (Antonio Machado ediciones), de Johnny Cash. Tanto en su país de origen, como fuera de él, a Johnny Cash se le ha profesado desde siempre una gran devoción: es respetado por blancos y negros, también por los nativos norteamericanos (a los que dedicó un fabuloso álbum: Bitter Tears en 1964); su actitud siempre ha sido la de un hombre comprometido, pese a quien pese; hombres y mujeres, viejos y jóvenes (esto último gracias, sobre todo, a la labor de Rick Rubin en los años noventa del siglo pasado), demócratas y republicanos (todos quisieron posar a su lado: Nixon, Ford, Carter, Reagan, Bush versión 1.0, Clinton, Bush versión 2.0); estadounidenses y no tanto (maravilloso, en este sentido, el trabajo realizado por la discográfica alemana Bear Family), admiradores del country pero también de otros estilos musicales (no solo es miembro del Country Hall of Fame, el primer artista vivo que ingresó en esa prestigiosa institución, sino también del Rock&Roll Hall of Fame, único artista hasta la fecha en recibir ambos honores); creyentes y no creyentes.



Tras la huella de Pearl Jam (Librosdementira), de Henrik Tuxen. Este libro es ante todo un testimonio de primerísima fuente sobre una banda de sobrevivientes enfrentando su capítulo más oscuro: la tragedia en el Festival Roskilde 2000. Articulado como una crónica, Henrik Tuxen va relatando su estrecha relación con Pearl Jam desde 1996 hasta el día de hoy, una relación marcada a fuego por el desastre que enlutó a un país y por la devoción de un escritor que también es fan y amigo del grupo. Nueve jóvenes perdieron la vida aquella fatídica noche en un accidente que, hasta el día de hoy, no se termina de esclarecer. Y Henrik Tuxen jugará un rol clave conectando a los familiares de las víctimas con los miembros de Pearl Jam, en un gesto cargado de cariño, humanidad y respeto por los fans y sus seres queridos, quienes se encuentran devastados por el dolor.



Mötley Crüe. Los trapos sucios: confesiones del grupo de rock más infame del mundo (Es pop ediciones), de Neil Strauss. Whisky y actrices porno, motos y accidentes de coche, cuero negro y botas, sobredosis y muerte. Así es la vida de Mötley Crüe, el grupo más bebedor y arrogante del planeta. Sus increíbles proezas han dado lugar a innumerables leyendas del rock and roll. Propulsados por todas las drogas que tuvieran a su alcance y espoleados por cantidades obscenas de alcohol, camparon a sus anchas durante dos décadas dejando a su paso un reguero de mujeres corrompidas, habitaciones de hotel arrasadas, vehículos destrozados, representantes enloquecidos y huesos rotos. Todos estos hechos indescriptibles, por no mencionar sus terribles consecuencias, forman la espina dorsal de Los trapos sucios. Narrada personalmente por Nikki, Vince, Tommy y Mick, ésta es la versión sin expurgar de la historia, sus mayores glorias y sus mayores miserias.



Yo conozco ese lugar (Planeta), de Zeta Bosio. Esta es la historia de la banda de rock argentino a través de los ojos del bajista de la banda. Héctor ‘Zeta’ Bosio narra desde la llegada de sus padres a Argentina, cómo se convirtió en un músico y, posteriormente, la génesis de Soda Stereo. Zeta cuenta que sus padres casi deciden ir a Australia “pude ser parte de INXS”, dijo el músico dejando en claro que donde sea que estuviera, lo suyo sería la música. Como una suerte de ‘equilibrio’ entre los temperamentos de Gustavo Cerati y Charly Alberti, Bosio dibuja la trayectoria de la banda y la pinta con colores tan vivos que permite al lector ser parte de la extensa gira que comenzó mucho antes que se llamaran ‘Soda Stereo’.



Miles Davis: la biografía definitiva (RBA libros), de Ian Carr. Desde un base profunda de detalles y aspectos desconocidos de la vida de Davis, Carr aporta el contrapunto analítico a la brillante, pero un tanto errática y fragmentaria autobiografía que escribiera el trompetista de la mano de Quincy Troupe. El resultado es una equilibrada y amena relectura de la vida y obra de uno de los más grandes íconos de la cultura y el arte del siglo XX, el influyente músico de jazz Miles Davis.



No digas nada, una vida de Charly García (Sudamericana), de Sergio Marchi. En algunos tramos de este libro, Charly dispara opiniones críticas o se extiende sobre la locura, entre otros núcleos temáticos, donde sobresale el uso del lenguaje en un autor preocupado de las más refinadas y memorables frases sobre el amor, la represión, la libertad y las fobias. No es el libro definitivo sobre Charly García, pero es lo que más se parece.



The Traveling Wilburys (Genesis Publications), de Olivia Harrison. El libro da cuenta de las aventuras de Nelson, Otis, Lucky, Lefty y Charlie —los álter egos de George Harrison, Jeff Lynne, Roy ORbison, Bob Dylan y Tom Petty— con sus propias palabras y a través de más de 150 fotos inéditas y otras rarezas. Polaroids, dibujos, manuscritos y letras de canciones componen esta edición limitada de 3 mil copias firmadas por la voz de la Electric Light Orchestra, que dan cuenta de la historia de una banda tan singular como influyente.



Bailando por nuestra cuenta, la historia oficial de Café Tacvba (Planeta), de Enrique Blanc. Considerada una de las mejores bandas de rock alternativo en Hispanoamérica, el estilo único de Café Tacvba ha sabido combinar la tradición de la música popular mexicana con las nuevas tendencias, logrando permanecer en el gusto del público y la crítica por casi treinta años. En este libro, el periodista Enrique Blanc presenta cada una de las etapas de la banda en voz de sus integrantes. Entre anécdotas, recuerdos y reflexiones sobre la música, el libro revela el origen de un sonido heredero de una vasta cultura musical que ha marcado a varias generaciones.



Ropa música chicos (Anagrama), de Viv Albertine. En este libro, la guitarrista del grupo The Slits repasa los hitos de su carrera como una de las mayores heroínas del punk inglés en su génesis. Los pasajes más llamativos, de hecho, tienen que ver con la escasa presencia femenina en la prehistoria del género, lo que hizo a las Slits una banda marginal.



Fuimos reyes (Planeta), de Mariano del Mazo y Pablo Perantuono. Cuando salió a la calle Gulp!, el primer disco de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, sus seguidores constituían una cofradía iluminada. Poco después ocurriría la transformación que los convertiría en una banda de estadios. En esa mutación brutal late un misterio similar al que rodeó al grupo y el origen de este libro: la reconstrucción imposible de una épica y una época que aporta datos y anécdotas nunca antes reveladas sobre la leyenda del rock argentino.



La chica del grupo (Contra), de Kim Gordon. A comienzos de los 80, Kim Gordon dio a luz junto al que sería su marido, Thurston Moore, y el guitarrista Lee Ranaldo, a uno de los grupos más innovadores, influyentes y prolíficos de la escena musical independiente norteamericana, Sonic Youth. La chica del grupo es el relato en primera persona de uno de los grandes íconos femeninos del rock, una mujer que, como Patti Smith, Janis Joplin o Marianne Faithfull, supo encontrar su lugar en un mundo fundamentalmente masculino y, a menudo, sexista, de manera inteligente y crítica.



Mis mejores canciones (Lumen), de Patti Smith. A fines de 2015, Patti Smith celebró los 40 años de su disco más emblemático, el álbum Horses. Entonces Lumen publicó una edición de sus documentos manuscritos inéditos además de las letras de sus canciones en un libro de colección, complemento perfecto para su libro de memorias M Train, donde confiesa que cuando empezó “no tenía ningún argumento. Quería escribir libre de cualquier trama o responsablidad. Solo quería que la obra se desplegara”.



Los Tres, la última canción (Aguilar), de Enrique Symns y Vera Land. Encargada por la propia banda ante la inminencia de su primera disolución, la biografía terminó sacando chispas cuando se verificó que el acento de su relato había sido puesto en los líos amorosos y personales del grupo, por sobre su camino musical. Las revelaciones sobre líos de faldas y drogas molestaron profundamente a Los Tres, quienes terminaron por desautorizar a su antiguo amigo, quitándole por completo el apoyo para la promoción del texto (cuya publicación, sin embargo, no pudieron evitar). Como era previsible, fueron los ribetes escandalosos del libro los más difundidos por la prensa, los aludidos y los autores, una vez lanzado.


Revisa en este link la segunda parte de este artículo.