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Culto
La previa del Estadio Nacional: Los Prisioneros en MTV

La previa del Estadio Nacional: Los Prisioneros en MTV

Antes del primer concierto en el Estadio Nacional, la banda de San Miguel protagonizó una entrevista con Alfredo Lewin, por esos años VJ ancla del canal musical más importante del mundo, cuya señal en Latinoamérica fue abierta con el video de “Sudamerican Rockers”.

El culto al rocanrol es una estupidez con patas

Al centro de la pantalla, Claudio Narea viste una polera calipso y Miguel Tapia, a su derecha, lleva una musculosa. Por el otro lado, Jorge González está con ganas de hablar. Los Prisioneros esperan a que Alfredo Lewin, envuelto en una polera de The Beatles, termine una introducción algo barroca sobre rock.

El show se llama “MTV Rocks” y Lewin lo grabó en las afueras y los pasillos del estadio de Ñuñoa. Se trata de un episodio especial en el que entrevista a la banda de San Miguel justo antes de que pisen el escenario principal, a doce años de su separación, con todo el nervio de una previa.

“Como el show en sí es rock, ¿es rock eso que estoy viendo, lo que hay afuera, es rock Los Prisioneros, eso que estoy viendo que es tremendamente impactante y espectacular?”, parte preguntando aparatosamente.

“Bueno, la palabra rock es una palabra que a mí me suena sumamente ridícula”, dice González, ante la mirada de un incómodo Lewin. “Porque el rocanrol —continúa— tuvo su sentido en los cincuenta, pero de ahí de adelante ya se convirtió en otra cosa. O sea, grupos como Led Zepelin o The Doors fueron más bien grandes negocios disfrazados de rebeldes, que algo parecido a lo que salió al comienzo”.

“Así que cuando nosotros partimos, el año 83, ya la palabra rock era ridícula. Nunca nos hemos definido como una banda de rock. Creo que el culto al rocanrol es una estupidez con patas”, agregó.


Es por las ganas de tocar

Lewin le quita la vista a González y se dirige a Miguel Tapia, a quien le rememora lo dicho por los Sex Pistols en alguna gira de regreso: “Venimos a cobrar el cheque que nos deben desde el año ochenta”, dice antes de ceder la palabra.

“El ánimo de nosotros es juntarnos para armar un concierto que quizás hace mucho tiempo le debíamos a la gente y por diferentes razones nunca se había dado”, comienza explicando el baterista.

“Había mucha gente que incluso había ofrecido [dinero] para juntarnos y cosas así, pero tenía que pasar más allá del billete. Tenía que pasar por una reconciliación entre nosotros, los tres. La historia de nosotros, la separación, las peleas y todo eso. Pasando eso, ahora podemos hacer un concierto y ver qué pasa con nosotros, primero, como personas. Como grupo, todavía no sabemos”, responde Miguel Tapia, interrumpido por Narea que acota: “A mucha gente le gusta la banda y parece que se transforma en un negocio, pero en realidad es por las ganas de tocar. A todos nos gusta tocar y no estábamos tocando, porque no sabíamos con quien tocar, entonces es bueno haber vuelto a tocar juntos”.

Lewin deja la pregunta abierta sobre una versión del reencuentro pensada para Latinoamérica y Jorge González hace un gesto para que sea Narea quien conteste: “No hay planes en concreto. Para nada. Nosotros sabíamos que íbamos a tocar acá y lo que haya que ver después del 1 de diciembre lo vamos a ver el 2, seguramente… o el 10. Nos vamos a tomar unas vacaciones, así es que seguramente puede que haya algo, pero no te lo puedo asegurar”, dice el guitarrista.

La mirada de Lewin vuelve a Jorge y le pregunta qué significa para él haber inaugurado la señal de MTV en América Latina con el video de “Sudamerican Rockers”: “Ese video es bien curioso porque a mí no me llama mucho la atención como quedó, pero la canción sí marcó una cosa importante en la que estábamos metiéndonos y desgraciadamente, por los problemas que tuvimos, no la logramos llevar adelante. Porque esa canción, junto con la cosa programada, tenía una cosa como de rockabilly que era bien atractiva para mis oídos y pienso que todavía hay cosas que desarrollar con eso”, dijo González.

Tapia pone cara de querer contestar la siguiente pregunta y Lewin toma la posta. El VJ consulta sobre la cantidad de tiempo necesaria para ensayar un show del nivel que presentarán Los Prisioneros esa noche: “Dos meses y medio”, comienza diciendo.

“Nosotros empezamos a principios de septiembre y ensayamos hasta una semana atrás, y un horario diario…”, alcanza a decir Tapia antes de ser interrumpido por Narea, quien complementa: “Al principio nos cansábamos un poco y después empezó a salir todo mucho más fácil”.

Lewin le recuerda a Narea que él es quizás el prisionero con más training tocando en la actualidad: “Armar una banda, la cual lideraba yo, era extraño. Traté de hacerlo, pero no pude”, dice el guitarrista.


Estaría nervioso si el estadio estuviera a la mitad

El locutor de Sonar FM recuerda que Los Prisioneros son la primera banda en aparecer en un libro de historia hecho por “Jocelyn-Holt y gente más menos power”, y luego pregunta a González qué tiene que ver el grupo con el disco de Antología —lanzado junto al concierto de regreso— y una biografía no autorizada —Corazones rojos, del periodista Freddy Stock, que por entonces también daba vueltas.

González responde: “Bueno, la biografía no autorizada, en la que ninguno dio entrevistas, está hecha por un tipo que en la época de Pinochet nos entrevistaba y no le gustábamos. Un tipo súper facho, que por ahí cuentan que delataba gente en el gobierno militar, a gente acusada de comunistas. Él después se puso a hacer un libro con nosotros y ahora tiene notoriedad gracias a eso”.

“Con esa compilación que hizo EMI ahora último, no tenemos nada que ver. Para mí es empaquetar las mismas canciones que la gente ya tiene en un envase y lanzarlo. No estoy muy de acuerdo con eso. Con El Caset Pirata sí estuvimos de acuerdo, pero me pareció que era como raspar la olla. No es un material realmente como… por eso se llama El Caset Pirata, tiene su contexto como esos discos pirata que uno encontraba de The Clash, esas cosas que circulaban. No suena realmente bien. Y, de alguna manera, este recital acá parte por eso”, aclara González.

Lewin pregunta entonces si el Estadio Nacional será un disco en vivo y Narea dice que sí: “Efectivamente va a salir como disco en vivo y en DVD, pero quería retomar el tema del Caset Pirata, que era como raspar la olla. No había mucho material de nosotros en vivo. Fue lo que gatilló el hecho de que nos juntáramos porque en realidad conversamos y lo mejor para tener un disco en vivo como la gente era juntarse y grabarlo. Eso fue lo que empezó a acercarnos y gracias a El Caset Pirata, que en realidad era muy pirata, aquí estamos”.

“Miguel, ¿cómo se siente, frente a dos días y más de cien mil personas, salir ahora al escenario y revivir lo que es un mito y una leyenda? Porque no es una cosa de rockstars, es una cosa como más de leyendas del rock, con mucho respeto, ¿cómo se siente?”, dice Lewin al cierre.

“Bien. La verdad es que súper tranquilo”, dice Tapia. “Yo estaría nervioso si el estadio estuviera a la mitad, pero como está lleno eso me tiene super tranquilo. Yo me tengo que subir a hacer lo que sé hacer nada más y la gente está ahí”, agrega.

“No uno sino dos: ¡dos!”, lo interrumpe Narea. “Hay que recordar eso, que eso es fuerte”, añade el guitarrista.

Tapia retoma: “Son dos estadios y el primero se llenó super rápido. Eso te da confianza más que inseguridad, así que aquí estamos”.

“Sé que el público va a estar con ustedes desde el principio. Le quiero agradecer a la gente de Los Prisioneros. Vamos con Papa Roach, Last Resort. Muchísima suerte Claudio, Miguel, Jorge…y aquí seguimos entonces, Last Resort, en MTV Rocks”, dice el VJ mientras estrecha la mano de cada uno de Los Prisioneros.

Luego, vendría el concierto.


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