Culto

Así es la nueva era de Vikings sin su protagonista

“La serie siempre fue pensada como para continuar sin él. Esta no es la historia de Ragnar, sino de él y sus hijos. Pero incluso si muriera, Ragnar nunca desaparecería de historia. Siempre será una presencia a través de su reputación, y de su descendencia”, decía en diciembre del año pasado Michael Hirst a Culto, hablando del protagonista de Vikings, la popular serie de la que es creador, y que se ha transformado en un fenómeno más por el boca en boca que por premios o campañas publicitarias.

En ese momento, la serie estaba estrenando el tramo final de su cuarta temporada, y lo que parecía ser una declaración hipotética terminó siendo una promesa cumplida: en un movimiento sorpresivo, el personaje principal de Vikings, Ragnar Lothbrok (Travis Fimmel), murió cuando faltaban cuatro capítulos para terminar el ciclo.

A pesar de que sus hijos vengan su caída asesinando a los responsables de la muerte de su padre, el clan Lothbrok se quedó sin su principal figura, y la serie sin su cara más reconocible; un personaje al cual siguió por cuatro temporadas que cubrían 20 años de su existencia.

La serie de ficción histórica -que toma como protagonistas a personajes reales de la historia nórdica y británica- regresa el viernes 1 de diciembre, a las 22 horas por Fox Premium, frente a la expectativa de sus seguidores sobre cómo la historia se rearmará sin Ragnar.

Como ya había sido la tónica desde la temporada anterior, en el quinto ciclo son los hijos de Ragnar los que toman la misión de ser el motor de la historia. Los nuevos episodios reanudan la acción poco después de lo acontecido en el final de temporada, luego de que Ivar (Alex Høgh ) mató a su hermano Sigurd en medio de una discusión. Pero el reciente fratricidio no es el único hecho que tiene las relaciones entre los descendientes de Lothbrok en un punto tenso: cada hermano tiene ideas distintas de a dónde debería dirigir el ejército vikingo, con Ivar insistiendo en mantener la guerra contra los cristianos, mientras que Bjorn (Alexander Ludwig) quiere conquistar el mediterráneo y Ubbe (Jordan Patrick Smith), honrar el deseo de su padre de elegir otro estilo de vida. La fractura entre Ivar y el resto de sus hermanos será un punto central en la trama de la primera mitad de la temporada.

Además de sus problemas internos, los Lothbrok deberán enfrentar nuevos enemigos: el obispo Heahmund (Jonathan Rhys Meyers), quien ya había aparecido en el final del ciclo anterior, toma un rol protagónico como antagonista de las fuerzas vikingas. El religioso está lejos de dedicarse sólo a labores espirituales, siendo un hábil guerrero a cargo de su propia escuadra de jinetes (una suerte de predecesores de los caballeros templarios), que busca vengar la muerte del rey de Wessex, Ecbert, y expulsar a quienes ve como herejes de tierras británicas.

Al igual que la temporada anterior, el quinto ciclo de Vikings se dividirá en dos partes de diez episodios cada una, con la primera extendiéndose desde el 1 de diciembre hasta fines de enero, y la segunda debutará meses después, en algún punto de 2018.

Incluso antes de estrenar sus nuevos episodios, la cadena History, que emite la serie en Estados Unidos, ya le ha dado su voto de confianza a que la reinvención de la serie no alejará de ninguna forma a su fiel audiencia: Vikings está renovada desde ya para una sexta temporada, que también tendrá 20 capítulos.