Culto
El camino propio de Jaden Smith

El camino propio de Jaden Smith

Con 19 años, el hijo de Will Smith lanzó su primer disco, Syre: a beautiful confusion. Y no es nada de malo.

Cuando tu papá es una de las estrellas más rentables de Hollywood según Forbes, además de rapero en una de las series ícono de los 90, y tu mamá es actriz igual de reconocida, debe ser natural desarrollarse como artista. El problema viene con si lo que vas a hacer como músico, actor o lo que sea, va a generar algo, va a ser algo nuevo, y la parte difícil: va a ser distinto a lo que hacen tus padres.

Jaden Smith, hijo de Will Smith y Jada Pinkett Smith, está logrando -a sus 19 años- salir de esa sombra que puede ser la fama de sus padres, para caminar con tranquilidad por una senda que viene pavimentando hace un par de años.

Actuó siendo niño junto a su papá en En busca de la felicidad, y a los 13 años protagonizó el remake de Karate Kid que tenía como Señor Miyagi a Jackie Chan. De la mano de esa actuación vino una pequeña línea de rap en la canción principal de la película, Never say never, de su amigo Justin Bieber. Le quedó gustando y a los 14 años Jaden sacó su primer mixtape: The Cool Café: Cool Tape Vol.1 y un par de años después sacó el Volumen 2.

A eso le sumamos el haber actuado en distintas películas, haber fundado un colectivo, MSFTS y haberse unido a causas ecologistas.

Este año se estrenó en Netflix Neo Yokio, serie de animé creada por Ezra Koenig (Vampire Weekend) en la que Jaden presta la voz al personaje principal Kaz, quien como él, es millonario y emocional.

Sólo que Jaden va en un camino algo más serio que el humor que nos deja su personaje en Neo Yokio. Jaden Smith acaba de publicar su primer disco: Syre: A Beautiful Confusion (Syre es uno de sus nombres, ya que padres generosos le pusieron Jaden Christopher Syre Smith).

Sin tener aún veinte años, Smith entrega un disco de 17 canciones con una visualidad bien pensada, tanto para instagram como para el resto de las plataformas donde se pueda ver el disco. Con imágenes que resuenan a Donnie Darko y letras perfectas para acompañar el existencialismo adolescente: “Ahora estás perdido. Las voces en tu cabeza se han ido”; “No eres un héroe, eres un niño problema, que tipo de incendio empezaste ahora?”. Smith está a un paso de la adultez musical con este disco. Lo que hay en Syre suena bien, y va más allá del mero trabajo de crear canciones. A Smith le gustaría ser y es un creador: con este disco genera un concepto no sólo visual sino también estructural, con 4 primeras canciones que en realidad son una sola (y cuyas iniciales deletrean unidas la palabra BLUE).

Sabiendo que uno de sus referentes es Kanye West y acorde a estos tiempos en que Internet es generoso y da múltiples oportunidades para que todos hagan de todo, Jaden Smith logra ser un aporte con su disco, y lo sabe. Por algo habrá elegido “Icon” como single del disco, con una letra que dice “Todos tus versos suenan como platos sucios, estoy por limpiarlos en la cocina” / “Sólo soy un ícono viviente”. ¿Soberbia? Quizás, pero hasta Kendrick Lamar le da su bendición tuiteando el video del single. Syre es un disco de rap y pop; ¿no es el rap hoy la música popular? Sea un ícono o no, Jaden Smith creció para prevalecer y nosotros estamos aquí para escucharlo.


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