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Culto
Almost famous: dos escenas de la película de Cameron Crowe

Almost famous: dos escenas de la película de Cameron Crowe

A continuación presentamos un par de escenas de Almost famous, la película de Cameron Crowe, extractadas directamente de la primera versión del guión, que Crowe firmó en diciembre de 1998.

En esa época aún se llamaba Untitled (Sin título), igual que el cuarto disco de Led Zeppelin, que se hizo conocido como Led Zeppelin IV. En esta primera versión, William el álter-ego del director conoce a su ídolo, el crítico de rock Lester Bangs, a comienzos de los setentas. En la segunda, su nueva amiga Penny Lane le ofrece un tour guiado por el zoológico del rock.


1973

Un libro de notas azul, en sus páginas aparecen decenas de nombres de grupos de rock, listas completas, con integrantes, discos y canciones y, entre todas ellas, un nombre: Lester Bangs.


Interior. Clase de Periodismo. Día.

Es la libreta de William Miller, 15 años, que entra en la sala y se sienta. Lleva un libro titulado Aventuras en Periodismo. De fondo suena “Sparks”, de The Who.


Exterior. Patios. Día.

William se sienta lejos de los otros, bajo un árbol: lee concentrado y feliz un ejemplar de la legendaria revista Creem. La cámara se mueve sobre las fotos, captando las expresiones y actitudes de los héroes del momento. Ian Anderson, de Jethro Tull, ojos abiertos y pelo al viento mientras toca la flauta. El enigmático Neil Young con sus perfectos Levis parchados. La realeza sureña de la Allman Brothers Band, posando y riéndose entre una montaña de amplificadores. Marc Bolan de T. Rex, iluminado por las luces. David Bowie con su apretado traje Ziggy Stardust, en escena, junto a sus Spiders from Mars. Pete Townshend de los Who, guitarra en mano, volando por los aires. Sparks aún se escucha de fondo.


Exterior. Estación de radio de San Diego. Día.

La canción es interrumpida por un sujeto hiperkinético con una camiseta roja que proclama la grandeza de los Guess Who. Es una feroz y autoritaria presencia musical, que electriza la sala de grabación. Es Lester Bangs, 25 años, divinidad suprema de aquella nueva forma de arte, el Periodismo de Rock. William le ha pasado sus textos y lo espera a la salida, en un rincón del edificio. Bangs sale y Williams se acerca.

Bangs
Tus escritos son notables, chico. Una pena que hayas llegado tarde al rock and roll.

William
¿Qué?

Bangs
Oh sí. Está acabado. Finito.

William
¿Muerto?

Bangs
Muerto. Llegaste justo para el estertor, el último aliento, el último sacudón.

William
Al menos llegué.


Bangs mira al chico, sacudiendo la cabeza. Es demasiado tarde para novatos. Pero si los 15 años de William son un problema, no lo menciona. Ataca como metralleta:

Bangs
¿En qué escribes?

William
Smith-Corona. Galaxis Deluxe.

Bangs
¿Te gusta el nuevo Lou Reed?

William
(automático) La primera etapa. Su nuevo material… está tratando de ser Bowie y debería ser él mismo. No soy un gran fanático.

Bangs
(serio) Sí, pero si Bowie está “haciendo” Lou y Lou “haciendo” Bowie, entonces Lou aún está “haciendo” a Lou. ¿Tomas drogas?

William
No.

Bangs
Tipo listo. Yo solía meterme speed y a veces Nyquil. Estaba despierto toda la noche escribiendo y escribiendo hasta 25 páginas seguidas de, no sé, The Guess Who, Coltrane, sólo escribiendo, con la música a tope…

Por un momento, su tono serio aminora, se disuelve y ocurre la cosa más rara. Bangs se ríe. Es una extraña y cálida sonrisa, de esas que un tipo duro mantiene bien escondida. Se para en una esquina y mira al chico.

Bangs
Bueno. Gusto de conocerte. Nos vemos. Sigue mandándome tu material.

William
Ok.

Bangs
Tú sabes, me tengo que ir. No puedo pasarme el día hablando con mi ejército de fans. (Mira a su alrededor.)


Toma general. Una calle vacía.

Ninguno de los dos se mueve. No tienen dónde ir en esta mañana. Se quedan parados, manos en los bolsillos, en la vereda desierta.

Interior. Cafetería. Día.

William permanece atento mientras Lester se come un sandwich. Su cara parece un libro abierto.

Bangs
Así que eres de San Diego. Eso es bueno. Porque cuando te vayas a L.A. te vas a llenar de amigos del ambiente, pero serán falsos amigos. Te van a tentar. Los agentes, las bandas. Tienes carita de honesto y se te acercarán. Lo clave es que no puedes hacerte amigo de los rockeros…


El chico lo mira y hace una nota mental.

…No puedes ser amigo de una estrella de rock. (Mordisquea salvajemente la hamburguesa.)
Eso es lo importante. Si eres un periodista, uno verdadero… primero, nunca te pagarán mucho. Pero las compañías te darán discos gratis. Y te comprarán tragos… conocerás chicas… te ofrecerán pasajes de avión…drogas. Lo sé. Suena bien. Pero no son tus amigos. Esta es gente que quiere que escribas cositas bonitas sobre la genialidad de los músicos y están arruinando el rock and roll, estrangulando todo lo que nosotros amamos de él.

William se queda de una pieza. Nosotros. Amamos. Suena increíble. Escucha las palabras, una por una. Y trata de guardárselas todas.


Ext. Sunset Boulevard (L.A.). Madrugada.

El Vega amarillo de Penny Lane da una larga vuelta por Sunset Boulevard. Ella va cantando las oscuras letras de “Dancing Days”, de Led Zeppelin. William se afirma en el asiento del pasajero. Enormes avisos promocionan cigarrillos, cervezas y álbumes. Tremenda pieza de geografía para un fanático del rock. La cámara se mueve hacia William, que trata de absorberlo todo. Saca su cabeza fuera de la ventana.

Penny Lane
The Continental Hyatt House. Todas las bandas paran aquí, todas las que importan. The Who. Zeppelin. Alice. Bowie. Británicos. Americanos. Todos nos conocemos. Servicio al cuarto las veinticuatro horas. Todos inadaptados, fuera de onda, tan fuera que “están dentro”. ¿Pero de qué estoy hablando? Si realmente “estuvieras dentro” nunca irías por ahí, diciéndolo. ¿Me entiendes?

William
Ah, bueno… Sí.

Ella gira suavemente y se estaciona en un lugar cerca del hotel.

Penny
Una cosa: no vamos a ir de fiesta con Russell. O sea tú sí, pero yo no.

William
¿Qué pasó entre tú y Russell?


Ext. Sunset Boulevard. Noche.

El sonido de “Cinnamon Girl”, de Neil Young y Crazy Horse se cuela por la vereda, sale de los autos sintonizados en KMET, la estación de radio. Penny viste su abrigo de falso terciopelo verde. Toma a William de la mano y se arregla el sombrero al mismo tiempo. Se contornea en sus zapatos con plataforma. Él trata de estirarse todo lo posible a su lado mientras pasan una hilera de buses estacionados frente al edificio.


Int. lobby del Hyatt House. Noche.

Penny irrumpe dentro del hotel, con William del brazo. El lobby parece un museo del rock, un bastión del pop setentero, repleto de roadies llevando bafles y cajas marcadas con tickets de gira, uno que otro músico y muchas groupies con deseos más bajos y plataformas más altas que las de Penny Lane. El sentimiento es comunitario, ilícito, intoxicante. La secreta comunidad del rock. Ella atrae a un enjambre de amigos y camaradas.

Penny
¡¡Todo pasando!! (Sujeta a William como a un escudo.) …Y estoy a punto de usarte como protección.

Roadie 1
¡¡Penny Lane!!

Penny Lane (a William)
Estos tipos andan con Alice Cooper. Voy a hacer como que no los conozco.

Roadie 2
¡¡Penny!! ¿Alice sabe que estás aquí?

Penny
Solo le estaba mostrando el lugar a mi muy querido amigo. Es alguien importante. Conoce a Lester Bangs. (Con acento inglés.) …Soy responsable por su conducta moral mientras anda fuera de casa.

Roadie 3
¡¡Penny Lane!! ¡Regalo de Dios al Rock and Roll!

Penny
Estoy retirada. Y no te metas conmigo.

Roadie 3
¿Otra vez?

Penny
¿Nos conocemos?

Deja que los cuatro hombres a su alrededor la rodeen.

Penny
He tomado una decisión. Voy a viajar a la India. Y luego voy a aprender a tocar el violín. Y luego iré a la universidad por un año.

William la mira, perplejo y un poco herido.
¿Y qué pasó con nosotros y Marruecos?

Roadie 2
(escéptico) No hay nada que a ti te puedan enseñar en el colegio, querida. Ah, llama a Alice. Está registrado como “Bob Hope”.

Roadie 1
Supe que andabas con Russell, de Stillwater.

Penny
Por favor. No me meto con peces pequeños.

Las risas rodean a William, y antes de que acaben aparece Polexia, groupie de mil batallas.

Polexia
(inundada en lágrimas) ¡¡Ian Hunter es un pendejo asqueroso!!

William
¡¡Polexia!!

Polexia
¡¡Mi niño!!

Lo abraza como si fuese un viejo amigo, sacudiéndolo una y otra vez. En medio de esto aparece Ric Nuñez, 14, superfanático. Sus ojos, siempre húmedos. Tremendamente formal y siempre sintiéndose indigno de sus ídolos. Esta noche viste una polera pintada a mano donde aparecen los cuatro símbolos de Led Zeppelin y la frase To be a Rock and not to Roll. Nuñez se une a ellos, mientras dice:

Ric
¡¡Todo pasando!! Los vi en el piso 17. Mr. Jimmy Page… Mr. John Paul Jones… (mostrando un garabato en la camiseta) ¡¡El Sr. Robert Plant me la firmó en el ascensor!! Hace cinco minutos. ¡¡Tocó este lápiz!! Por favor no lo tomen. Y Bonzo está de cumpleaños. Le acaban de subir una moto a su habitación.

Penny
(a William) Ric es un fanático de los Zeppelin.

William
Me queda claro.

Penny
Va de gira con ellos, pero no “con” ellos.

Ric
…Están en el piso 12, pero tienen guardias. Para llegar hay que subir hasta el piso diez y meterse por las escaleras.

Penny
Este es mi querido, mi cercano, mi maravilloso amigo William Miller. Es muy unido a Lester Bangs.

Ric
¡¡Todo pasando!! Nos vemos en Cleveland.

Ric huye hacia los ascensores.

Penny
Estoy retirada de las pistas. ¿Por qué nadie me cree?


Reportero de rock clásico devenido en escritor y finalmente cineasta, la de Cameron Crowe es uno de las cabezas más llenas de la cultura de masas norteamericana de las últimas décadas. Almost famous es una de las más memorables películas que dirigió, además de escribir y producir.


Sobre el autor:

Alejandro Jofré |
Editor de Culto. En Twitter es @rebobinars