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Culto
La Cumbre del Rock Chileno se va al Club Hípico y tributará a Los Jaivas

La Cumbre del Rock Chileno se va al Club Hípico y tributará a Los Jaivas

La nueva versión del evento dejará el Estadio Nacional y apostará por la diversidad de estilos no sólo vinculados al rock. Con fecha para fines de enero, sus organizadores también acordaron realizarla todos los años.

La denominación de origen será casi la misma que viene declarando desde su nacimiento hace una década, aunque esta vez adherirá un matiz. Un pequeño símbolo, apenas perceptible, pero gigante a la hora de retratar todos los cambios y novedades que ofrecerá el evento para su edición del próximo verano: la cita de 2018 se denominará La cumbre del rock chileno+, como una forma de advertir la diversidad estilística que persigue para sus escenarios, no sólo confinados al rock, sino que también a expresiones igual de populares en el último tiempo, como el pop de envase más electrónico, el reggae, el hip hop y la cumbia.

Por lo mismo, no será el único cambio que trae su próxima versión. Luego de debutar en 2007 en el Estadio Nacional, y de repetirse el plato este año en el coliseo de Ñuñoa, el espectáculo se hará el próximo sábado 27 de enero en el Club Hípico, por donde ya pasó para su segunda entrega, en 2009.

“El cambio de lugar responde a las lecciones que nos dejó la última Cumbre en el Nacional”, cuenta Juan Andrés Ossandón, director de la productora Osyos y mentor de la instancia, en alusión al show que tuvo comentadas escenas, como la despedida de Jorge González de la vida en vivo, el estallido de Mon Laferte ante una audiencia masiva y el tributo a Alvaro Henríquez.

Luego sigue: “Si bien es un lugar magnífico y con mucha mística, también es cierto que la ‘cultura de festivales’ ha crecido mucho y notamos que la gente ya se siente algo incómoda en un recinto cerrado como un estadio, y sin la posibilidad de itinerar, desplazarse, descansar, o tener más de una alternativa para ver simultáneamente”.

En lo concreto, la nueva Cumbre tendrá cuatro escenarios que funcionarán de forma paralela, todos distribuidos en varios puntos del reducto de calle Blanco Encalada. También se sumarán otros contenidos, tan habituales en los festivales multitudinarios, como opciones de entretención, juegos infantiles, espacios de descanso, tiendas con venta de libros o discos, y stands consagrados a distintas expresiones culturales.


Del Papa a Los Jaivas

Como otra muestra del escenario más desafiante que sus organizadores enfrentaron para 2018, la fiesta musical también debió variar su fecha. Aunque casi siempre se hizo en la primera quincena de enero, esta vez se trasladó para fines de ese mes debido a la visita del Papa Francisco al país. En un principio, estaba pactada para el sábado 13 en el Club Hípico, pero la decisión gubernamental de suspender todos los eventos masivos entre el 10 y el 21 de enero (el Pontífice vendrá entre el 15 y el 18) abortó el diseño original.

Y aunque el festival no coincidirá con la máxima autoridad de la Iglesia Católica, si lo hará con la mayor institución del rock nacional: Los Jaivas fueron escogidos para quedarse con el homenaje a la trayectoria que se entrega en cada edición, tal como antes la reverencia fue para Jorge González y Alvaro Henríquez. “Queremos regalonearlos al máximo y vamos a sentarnos con ellos a planear qué vamos a hacer, para que salga todo como ellos quieran. No tengo dudas que todas las bandas querrán participar en algo para Los Jaivas”, adelanta Ossandón.

El cartel para 2018 incluirá cerca de 35 invitados, los que se revelarán durante el transcurso de este mes, tal como las coordenadas relativas a venta de entradas y horarios.

Y aunque los cerebros del evento piensan en lo inmediato, también hacen una apuesta a largo plazo. “Nos habíamos resistido antes a la idea de hacer de nuevo la Cumbre, pero se ha vuelto necesaria, y por eso nos planteamos el desafío de realizarla todos los años. Lo estudiamos a fondo y llegamos a la conclusión que si logramos canalizar las energías de todos los interesados en que exista (sector público, privado y los fans) es viable, y podemos consolidar a la Cumbre como una verdadera tradición republicana. Vamos decididamente, a partir de ahora, hacia el norte natural de este festival, que es terminar siendo la Cumbre de todos los chilenos”, finaliza el productor.

Sobre el autor:

Claudio Vergara |
Subeditor de Espectáculos de La Tercera y periodista especializado en música popular.