Culto
Es feo hasta que Rihanna decide lo contrario

Es feo hasta que Rihanna decide lo contrario

La estrella pop se ha convertido también en un éxito en el mundo de la moda y del maquillaje. Este es el mundo de Rihanna, nosotros solo vivimos en él.

En la Gala del MET del 2015, cuyo tema era la cultura china en la moda, Rihanna sorprendió a todos con un vestido amarillo que tenía una cola de metros y que provenía del país protagonista de la gala. Al año siguiente Rihanna no fue a la gala –considerada la alfombra roja más importante del año para la moda-, para volver este 2017 superándose a sí misma. El tema este año era Commes des Garcons, marca famosísima por sus siluetas complejas, materiales extraordinarios y ropa de esa que se ve bien en pasarelas o en revistas pero nunca en la vida real. Hasta que Rihanna las usa.

Mientras la mayoría de los invitados llegaban con vestidos lisos que nada tenían que ver con el tema, Rihanna apareció vestida de Commes des Garcons, con un traje lleno de volumen, parecía una flor o un adorno de Navidad, y unos zapatos de lazos que le llegaban hasta la rodilla. Fue luego de esto que en Internet apareció una imagen convertida en meme, en la que se ve una presentación tipo TED donde en la pantalla del proyector se lee “It´s ugly until Rihanna decides it´s not” o “Es feo hasta que Rihanna decide lo contrario”. Como un mantra/meme esta imagen comenzó a dar vueltas en Internet acompañada de ejemplos de ropa donde primero se mostraba el vestido en una modelo y luego en Rihanna, ejemplos de lo que ya era sabido: Rihanna es un referente mundial, aunque su gusto sea particular —o derechamente— malo.

Sus elecciones estéticas son como si hubiera visto muchos videos de TLC y los hubiera mezclado con los trajes de dos piezas que usaban las ejecutivas en los 2000. Rihanna puede mezclar lo que quiera, ponerse lo que quiera y va a dar que hablar, porque Rihanna ya se hizo un nombre en ambas industrias, música y moda. A principios del 2016 sacó su último disco, el que tuvo a todo el mundo repitiendo “work” durante el verano que le tocara a cada hemisferio. Salió de gira y este año se mantuvo vigente con colaboraciones con Future (Selfish), Kendrick Lamar (Loyalty) y DJ Khaleb (Wild Thoughts). Además este año lanzó una nueva colección de su colaboración con Puma, marca de la que es directora creativa desde el 2014, y donde lanza diseños bajo la etiqueta FentyxPuma. Este año el desfile incluía motocross mientras caminaban las modelos y a Rihanna apareciendo sobre una moto al final del show. Los desfiles de Rihanna son apuntes tomados de los desfiles de Chanel, donde la ropa se muestra en un contexto, en una puesta en escena tal que los que sobran son justamente los invitados. El mérito de Rihanna es justamente situarse en las grandes ligas de ambas industrias en lugares que están liderados más que nada por hombres como Jay Z o Diddy, emperadores con miles de súbditos a su favor. Cuando juntamos el éxito musical de Rihanna junto a su validación en la industria de la moda, sólo queda una emperatriz, donde todo lo que toca se convierte en tendencia, en moda, en cultura.

Su último lanzamiento fue su línea de maquillaje, área en la que Kylie Jenner podrá ser la estrella, pero Rihanna se tomó el mercado por asalto con una campaña en la que presentó todas las gamas de bases que tenía su línea, que iban desde un blanco albino hasta un negro azabache, destacando por la inclusión. Podría pensarse también que Riri se sumó solamente al carro de ser políticamente correcto, pero no. Rihanna ha sacado la voz hace rato, a su manera, tropezándose y surgiendo otra vez. Porque así se arman los imperios, perdiendo y ganando batallas, pero expandiendo siempre su hegemonía.


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