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Culto
Protistas: “Somos adultos en la vida pero no es lo mismo que sentirse maduro como músico”

Protistas: “Somos adultos en la vida pero no es lo mismo que sentirse maduro como músico”

La banda acaba de lanzar su último disco, Microonda, con una música que sigue siendo joven pero que toma en cuenta el camino recorrido.


“Cuando partimos no teníamos un plan pero se ha ido dando”, dicen los miembros de Protistas en la sala de ensayo que los recibe de vuelta para retomar el ritual que hace casi una década invocan. Nortinas War, la primera placa lanzada por Cazador que ya cumple siete años, fue “ese disco en el momento justo que nos permitió seguir adelante” por un trayecto que hoy los tiene “más viejos y mañosos pero conscientes de lo que queremos y cómo queremos lograrlo”.

Hace menos de un mes Microonda vio la luz para llegar como el nuevo hito en la carrera de los nacionales. Hoy ya saben de “telonear a bandas gringas como de tocar en lugares clandestinos”, saben de Constituciones y Amandas, y últimamente han visto de cerca “cómo los cabros se arman tocatas donde sean y han logrado diversificar los espacios de interés”. “Ahora nos sentimos, tal vez en términos estéticos -desde el flyer hasta la forma de gestionar-, más cercanos a los sellos y movimientos nuevos pero al mismo tiempo sabemos que no es nuestra escena porque ya estamos más grandes”, explican.



Tampoco les preocupa estar “en medio de estas dos rutas”, tienen un público fiel que se rejuvenece constantemente, y los integrantes treintañeros celebran cómo los menores de 20 acuden al encuentro en vivo aún cuando ellos ya son unos adultos con hijos, cuentas y responsabilidades. “La música de Protistas sigue siendo joven pero tiene un ánimo que es maduro”, dice Álvaro Solar, el vocalista. “Nos faltan cosas por alcanzar aún: giras, tocatas, sonidos. Somos adultos en la vida pero no es lo mismo que sentirse maduro como músico. Nosotros no nos sentimos en la cima de nada y no hablamos de fama, hablamos de términos creativos”, contestan en grupo cuando se hace el ejercicio de repasar la experiencia.

En la eterna búsqueda, ahora en formato trío tras la partida de la guitarra a cargo de Julián Salas, Protistas vuelve a las raíces. “Siento que Microonda se parece mucho al Nortinas War en el método. Es intuitivo en términos de tiempo, fue grabado en tres tandas que le terminaron de dar aire al proceso. Los dos del medio, Las Cruces y Nefertiti, son discos que escribimos, ensayamos, grabamos y listo, todo junto. Este hace convivir a canciones masterizadas hace rato con otras que ni siquiera estaban escritas”, cuenta Andrés Acevedo.



En las palabras de Álvaro, Andrés y Alejandro, esta cuarta placa pasa ligera, logró depurarse, en gran parte gracias a las decisiones de sonidos que tomaron: el minimalismo de las voces, los nuevos atajos que tuvieron que armarse luego de abandonar la modalidad de dos guitarras fijas, y a la lista de invitados que incluye a Carlos Doerr como colaborador en los sintes y mezcla en Estudios Sultan, Nicolás Alvarado junto a Isla del Sol como artista invitado, Felicia Morales en los vientos, y Niña Tormenta como la principal voz femenina de Microonda.

“Teníamos canciones más electrónicas, como ‘Madre Joven’, que necesitaba una producción más puntual que vimos en Carlos. Pasó algo similar con Nico Alvarado. En ‘Ciencia Natural’ -canción con buen tiempo que los seguidores ya estiman y esperan hace años para tener grabada- queríamos un ánimo más épico y el chelo de Felicia entró perfecto porque es seca. Con Tiare es otro proceso”, recuerdan entre los tres. “La vimos con su ukelele en esa parada de defender a la canción por si sola, sin banda, sin bar, y nos acordamos de su potencia y dulzura cuando necesitamos una voz para ‘Pequeño Pirata’”, canción que co-compusieron y grabaron en simultáneo. “Mágico, fue muy especial”, comentan sobre uno de los tracks más destacados del álbum editado bajo Quemasucabeza, y que se transformó en el primer casete que lanzan.



Diez canciones que sortean todos los riesgos que ha tomado Protistas en estos años. “Tal vez lo más brillante que hemos hecho en términos de ecualización, el más misceláneo”. Ahora se preparan para el lanzamiento como corresponde: el 18 de noviembre llegarán a Matucana 100 con una serie de sorpresas para reencontrarse con los clásicos que los ven desde Cellar y los recién incorporados en esta etapa de espíritu garaje y sintetizadores. Con batería nueva, pedales en el bajo y plano vocal más ordenado y profundo, Protistas también pasará por Pulsar en los primeros días de verano que, seguramente, los volverá a pillar en la ciudad entre tocatas y rotaciones en la radio.



* Fotos de Mauricio Duarte.

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