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Culto
“Debería solo ser una canción de piano”: cómo Lennon grabó “Imagine”

“Debería solo ser una canción de piano”: cómo Lennon grabó “Imagine”

Es probablemente la canción más conocida de su carrera solista. John Lennon imprimió su nombre en la historia de la música, no solo como parte de The Beatles, además, fue el creador de un himno inmortal por la paz.

Una gran casa blanca, en las afueras de Londres, fue la sede que propició la creación de una canción que llama a imaginar la inexistencia de países, la falta de religiones, el abandono de posesiones y a vivir en paz.

El lugar exacto fue Tittenhurst Park en Ascot, Inglaterra. Una propiedad suficientemente alejada de la vertiginosa vida en Londres, la cual solía asediar a Lennon con altas expectativas tras su separación de los Beatles.

Gimme some truth es el nombre del filme que da cuenta del proceso creativo tras “Imagine”. Publicada en octubre de 1971 en su disco homónimo, Lennon y Yoko Ono registraron el proceso creativo de esta canción, quizás intuyendo que estaban trabajando en una obra de arte.

La historia comienza en mayo de ese año, cuando John Lennon invitó a unos a amigos a tomar desayuno en su casa y tocar algunas melodías. “¿Es anti-violencia?”, le preguntaron al ex Beatle. “Sí mira, te la mostraré”.

Sentado en un taburete para tocar un piano blanco -que actualmente pertenece al The Beatles Story Museum- Lennon emitió unos acordes inolvidables.

Imagine there’s no heaven
it’s easy if you try
no hell below us
above us only sky
imagine all the people living for today.

“Es asombroso”, le dijo Nicky Hopkins -quien fue pianista en sencillos de bandas como The Who, The Kinks, Rolling Stones- tras escuchar la primera mitad de la canción. “Sí, es la que me gusta”, le respondió Lennon.

Yoko Ono, participó de aquellas sesiones. Supervisaba los ensayos y entregaba feedback tras cada nuevo acorde. Ya al momento de grabar, estaban solo Lennon y Ono en una sala blanca. El piano era el único instrumento presente y mientras John cantaba y tocaba “Imagine”, Ono escuchaba atentamente sentada en el suelo con unos audífonos.

“Debería solo ser una canción de piano”, asegura Lennon a Alan White, Klaus Voormann y Nicky Hopkins, quienes se empecinaban en sugerir arreglos y adición de instrumentos.

John Lennon compuso la canción en una sesión con la producción de Phil Spector. La mezcla final la realizaron en The Record Plant en Nueva York, para luego publicarla en el segundo de ocho álbumes de estudio que conforman su discografía como solista.


Sobre el autor:

Mónica Garrido |
Periodista de La Tercera. En Twitter es @monigarridov