*

Culto
Pensando lo impensable sobre John Lennon: una despedida de Lester Bangs

Pensando lo impensable sobre John Lennon: una despedida de Lester Bangs

“Siempre pensé que sería el primero de los Beatles en morir”, escribió el influyente crítico musical luego de enterarse del asesinato del ex Beatle.

Publicado originalmente el 11 de diciembre de 1980, el siguiente artículo aparece en la primera edición de Psychotic reactions and carburetor dung, the work of a legendary critic: rock’n’roll as literature and literature as rock’n’roll, de Lester Bangs, editado por Greil Marcus y publicado en 2003 por Anchor Books.


Pensando lo impensable sobre John Lennon

Por Lester Bangs

Siempre te preguntas cómo vas a reaccionar a estas cosas, pero no puedo decir que estaba sorprendido cuando NBC interrumpió The tonight show para decir que John Lennon estaba muerto. Siempre pensé que él sería el primero de los Beatles en morir, porque siempre fue el que vivió en el borde existencialista, ya sea doblando sus rodillas al aventurarse en la izquierda o guardando silencio por cinco años cuando decidió que en realidad no tenía mucho más que decir, pero siempre pensé que sería por su propia cuenta. Que él haya sido simplemente la última celebridad abatida por un probable psicótico, sólo subraya la banalidad que rodea su muerte.

Miren, no creo que yo sea un insensible o un cascarrabias. En 1965 John Lennon era una de las personas más importantes del mundo. Es solo que hoy me siento profundamente alienado del rock ‘n’ roll y lo que ha significado o puede significar, alienado de mis compañeros hombres y mujeres y sus sueños o aspiraciones.

No sé qué es más patético, la gente de mi generación que se niega a dejar a sus adolescentes de los 60 morir por causas naturales, o los más jóvenes que arrebatarán y devorarán cualquier fragmento, cualquier pedazo de un sueño que alguien declaró hace 10 años. Tal vez los más jóvenes son los más tristes, porque al menos mis pares tienen cierta memoria nostálgica de las cenizas frías que se arrodillan a soplar, mientras que los niños que tienen que conformarse con cosas como la beatlemanía, demuestran que se están vendiendo un montón de bienes.

No puedo llorar a John Lennon, no conocía al tipo. Pero sí sé que cuando todo está dicho y hecho, eso era todo lo que era -un tipo. El rechazo de sus fans a simplemente dejarlo ser, al final fue tan letal como su “asesino” (y por favor, no hablemos más de esto como un asesinato “político”, y no lo llamen un “mártir del rock ‘n’ roll”). ¿Vieron los especiales de televisión la noche del martes? ¿Vieron toda esa gente en la calle frente al Dakota donde Lennon cantó “Hey Jude”? ¿Qué crees que hubiese dicho sobre eso el verdadero, cínico, sarcástico, ingenioso e iconoclasta John Lennon?

John Lennon despreciaba el sentimiento barato y tuvo que aprender por el camino difícil que, una vez que hiciste tu marca en la historia, aquellos que no pueden estarán tan agradecidos que la convertirán en una jaula para ti. Aquellos que decidieron falsificar sus memorias —para alcanzar una Tierra de Nunca Jamás de 1960 que realmente nunca ocurrió— insultan el Edén retroactivo que protegen.

Así que, en estos tiempos de predicar sobre los últimos íconos, espero que soporten mis propias pontificaciones el tiempo suficiente para dejarme decir que The Beatles eran mucho más que un grupo de cuatro músicos talentosos que probablemente fueron los mejores de su generación. Los Beatles fueron más que nada un momento. Pero su generación no fue la única generación de la historia, y seguir girando la linterna de esos sueños en esa dirección, con la esperanza de que la llama se encienda de nuevo en los 80, es un propósito tan fútil como intentar transformar las letras de Lennon en poesía. Es por ese momento —no por John Lennon, el hombre— que ustedes lloran, si es que están llorando. Fundamentalmente están llorando por ustedes mismos.

¿Recuerdan al otro tipo, el viejo amigo de ellos que una vez dijo: “No sigan a los líderes”? Bueno, él tenía razón. Pero la gente que tomó esas palabras y las convirtió en publicidad, estaban violando el slogan que portaban. Y aún lo hacen hoy en día. The Beatles sí lideraron, pero ellos lideraron con un guiño. Puede que hayan sido más populares que Jesús, pero no creo que hayan querido ser una religión mundial. Eso hubiese abaratado y maltrado lo que era especial y maravilloso de ellos. John Lennon no quería eso, o no se hubiese retirado en la segunda mitad de los 70. Lo que pasó la noche del lunes fue solo la más extrema extensión de todas las fuerzas que lo llevaron a hacer eso en primer lugar.

En algunas de sus últimas entrevistas antes de morir, dijo: “De lo que me di cuenta durante los cinco años que estuve retirado, fue que cuando dije que el sueño se acabó, había concretado mi ruptura física con The Beatles, pero mentalmente aún estaba esta gran carga en mi espalda respecto a lo que la gente esperaba de mí”. Y: “Éramos la banda del momento en los sesenta, pero el mundo no es como en los sesenta. Todo el mundo cambió”. Y: “Produce tus propios sueños, es posible hacer lo que sea… lo desconocido es lo que es. Y estar asustado por ello es lo que envía corriendo a todos alrededor de sueños e ilusiones”.

Adiós, querido, y Amén.


Sobre el autor: