Culto

Paraíso al fin del mundo: un recorrido visual por las islas Falkland

La curiosidad de los pingüinos y la inmensidad de los elefantes marinos fueron dos de las cosas que más sorprendieron al periodista Patricio Corvalán (1967) la primera vez que visitó las islas Falkland (Las Malvinas), el territorio británico de ultramar frente a la Patagonia argentina. Las tres mil personas que la habitan son superadas en gran mayoría por especies endémicas de pingüinos, aves, orcas, elefantes y tigres marinos, que coexisten entre costas y acantilados.

Fue esta biodiversidad la que motivó a Corvalán y al fotógrafo Jorge Marín (1960) a empezar un proyecto que mostrase la geografía y naturaleza desconocida del conjunto de islas. “Nos interesó porque en este lugar viven (especies) en un hábitat absolutamente natural y estamos convencidos de que aquí se conoce poco de las islas”.

En 2016 viajaron por primera vez: de Santiago a Punta Arenas y luego un vuelo de una hora y media. Durante una semana recorrieron el territorio insular con un guía, y cuando llegó el momento de volver, una tormenta obligó a cancelar el vuelo. Varados por una semana más, los documentalistas tuvieron la oportunidad de observar aspectos demográficos: la convivencia entre nacionalidades y el respeto hacia la naturaleza. De vuelta en la capital resolvieron que una nueva visita era inminente: partieron de nuevo por dos semanas en verano de este año.



En total el equipo registró un mes de viaje que se resume en El paraíso al fin del mundo, muestra fotográfica que se exhibe hasta el viernes 6 de octubre en la oficina de información turística de Providencia. Entre la selección de fotos se puede ver a Pingüinos Gentoo correteando en la costa de la Isla de los Leones Marinos, al este del archipiélago; grandes agrupaciones de cormoranes imperiales, aves del océano Atlántico, sobre los acantilados rocosos; elefantes y tigres marinos holgazaneando a dos metros de distancia.

“Pese a la experiencia que tenía en viajes, nunca había estado en un lugar con naturaleza tan virgen y tan próxima”, dice Corvalán, quien conoció Jorge Marín hace 15 años cuando ambos trabajaban para la revista El Domingo. “Es distinto a lo que uno conoce y no es lo mismo que ir a un acuario… yo nunca había estado tan cerca de pingüinos, se sentaban al lado mío, o veías a elefantes marinos de cuatro toneladas jugando en el agua”, agrega.

La exposición es solo la primera parte de un proyecto que esperan se pueda concretar en 2018. Durante su estadía en la isla el equipo descubrió que más de 200 chilenos viven en el lugar. Corvalán hizo entrevistas y Marín las filmó, así editaron siete micro documentales sobre personajes e historias de la zona. Los realizadores quieren volver a las Falklands para continuar con el registro audiovisual y a futuro editar un libro de gran formato que recopile todo el material.