*

Culto
Zak Starkey, baterista: “Mi gran influencia es Keith Moon, pero Ringo es el más grande de la historia”

Zak Starkey, baterista: “Mi gran influencia es Keith Moon, pero Ringo es el más grande de la historia”

El hijo de Ringo Starr está en Chile como integrante de The Who, banda que esta tarde abre el festival Stgo Rock City en el Estadio Monumental. Habla con Culto de los recuerdos con su padre, de su actual proyecto, SSHH, y de por qué le parece imposible un proyecto con los otros hijos de los miembros de The Beatles.

Zak Starkey (52) enfatiza que su mayor inspiración como baterista es Keith Moon, el fallecido y fundamental percusionista de los años salvajes de The Who. De hecho, cuenta que fue él quien le regaló su primera batería. “Fue en 1976, tenía 11 años. Era una batería blanca. Yo era muy bajo y nadie podía verme tras el set. Pero todo el mundo podía escucharme, sobre todo nuestros vecinos, que siempre trataban de callarme”, cuenta a Culto, al teléfono mientras el pasado miércoles aterrizaba en Santiago.

Como un destino circular, a partir de 1996 le tocó ocupar precisamente la vacante de Moon en la banda inglesa, como si se tratara de una presencia de la que jamás pudo sacudirse, rol en el que por lo demás debuta hoy en el festival Stgo Rock City del Estadio Monumental. Por tanto, después que la conversación ha sido monopolizada durante varios minutos por el recuerdo y la huella del artista que murió en 1978, cae la pregunta lógica:


¿Es Keith Moon el baterista más grande de la historia?

-No. Es Ringo (tajante). Él es realmente el mejor baterista de la historia del rock and roll. Hasta hoy.


Zak Starkey nació el 13 de septiembre de 1965, justo cuando The Beatles abría una pausa en la fase más intensa del frenesí beatlemaniaco y se alistaba para grabar Rubber Soul, el disco que anunció la odisea creativa que desplegaron en los años siguientes. Fruto del matrimonio entre Ringo Starr y su primera mujer, Maureen Cox, llegó en un minuto de iluminación plena para el conjunto que integraba su padre.

“Pero no tengo mayores recuerdos de ellos. Ni siquiera de John (Lennon). Lo recuerdo como alguien que siempre pasaba por casa, pero lamentablemente yo era muy pequeño. No podía decir que se me quedaron grabadas algunas escenas”.

Pese a que creció entre la realeza mayor de la cultura popular, Starkey guarda un relato que sugiere un camino artístico pedregoso, donde lo común era probar suerte de pub en pub y circular de modo intermitente entre distintos conjuntos. “Mi padre no quería que fuera baterista. No me quería ver en este negocio. Pero después, cuando se dio cuenta que era lo que me gustaba, me dio el mejor consejo: siempre me dijo que yo debería hacer lo que deseara con mi propia banda”.

Pese a la pequeña ayuda de papá, el músico tardó hasta el nuevo siglo en levantar su propia agrupación. Luego de formar parte de proyectos como The Lightning Seeds, Johnny Marr and The Healers y Oasis, recién en 2010 fundó SSHH, junto a su actual pareja, la cantante australiana Sharna Liguz, una banda de electropunk cargada de capas sintéticas y baterías digitales, como si Siouxsie Sioux ahora chillara entre riffs y computadoras. Y para hacer aún más extremo el concepto, se olvidó de las baquetas y se colgó la guitarra -el primer instrumento que aprendió cuando niño-, concepto que desarrollan en el álbum Issues (2016), una colección de covers facturada junto a miembros de Sex Pistols, Blondie y Pearl Jam, entre otros.

“Mi artista favorito es Aphex Twin”, revela el británico, en quizás otra muestra de contraste con sus genes: se trata de uno de los DJ y compositores electrónicos más relevantes de las últimas décadas.


¿No es rara una declaración así en alguien que creció rodeado de rockeros?

-Eso es verdad, pero si la música es buena, no me importa el género. Si te soy honesto, pienso que Aphex Twin suena bastante a rock. Porque el rock and roll es un estado mental, no una actitud. Al mundo le está costando aceptar el éxito de la electrónica, gracias a la que hoy muchas cosas son posibles. No hay reglas en ella. Las baterías electrónicas tomarán el futuro y eso es algo que me encanta.

Tras tantos años en The Who, ¿sintió la necesidad de alejarse del rock convencional?

-Exactamente, quería hacer mis propias canciones. Se siente mucho más natural. Porque somos nosotros quienes hacemos al trabajo y luego la transmitimos al público, sin que existan otros músicos, como sucede cuando toco batería en grandes bandas.

¿Cómo es trabajar con alguien tan intenso como Pete Townshend?

-Es genial, porque él ha hecho música increíble para tocar como baterista. Él te hace un mejor músico. Si lo ves en vivo, él lo da todo, incluso hasta ahora, por lo que también te obliga a darlo todo.

¿Con quién es más simple trabajar: Townshend o los Gallagher?

-Son personas muy diferentes, pero siendo honesto, los Gallagher eran muy divertidos y nunca discutieron frente a mí. Eran tipos muy inteligentes, nunca podías adivinar qué pasaba por sus mentes. Pero con ambos grupos es un reto a la hora del solo de batería. Oasis son más apegados a sus raíces, por lo que podría decir que me es más difícil tocar con ellos que con The Who. Ellos requieren el tempo exacto y saben cuándo estás fuera de él.

¿Hay alguna canción de su padre en The Beatles que usted haya tomado como patrón?

-Hay tantas. Sun King es una de mis favoritas, pero pienso que él es brillante, resalta en todo lo que hace. Quizás cuando empezó también, cuando aportaba más al trabajo vocal, como en Boys. Esa me gustaba.

Hace años se habló que podría formar un grupo con los otros hijos de The Beatles. ¿Lo consideró así?

-No, porque seríamos una comparación por el resto de nuestras carreras. No quiero ser comparado con los Beatles, ellos son incomparables. Dudo que alguna vez vaya a pasar algo así, no es una buena idea. Muchos fans lo desean, pero les puedo decir que la química no se compra ni se aprende. Es un riesgo. Además, alguien debe ser el líder, por lo que no creo que vaya a funcionar.

¿Y girar con su padre y Paul McCartney?

-Eso es algo que me gustaría, pero ambos están muy ocupados.

Finalmente, ¿su estilo es más cercano a Keith Moon o a Ringo?

-Mi gran influencia es Keith, pero Ringo es el más grande. Yo no me quiero igualar a Keith, pero él me enseñó mucho, incluso esto: “Siempre ten dos novias y una tabla de surf”. Creo que me siento más cercano a “Ringo Moon”. Ese es mi baterista perfecto.b

Sobre el autor:

Claudio Vergara |
Subeditor de Espectáculos de La Tercera y periodista especializado en música popular.