Culto

Raúl Ruiz, a lápiz y papel

Siempre costará entender como Raúl Ruiz podía hacer dos o tres películas al año, dirigir óperas, escribir novelas y, además tener tiempo para escuchar la música que le gustaba, ir a los restaurantes que anhelaba , leer dos o tres libros cruzados e, irrenunciablemente, dormir la siesta. En sus Notas, recuerdos y secuencias de cosas vistas, sus diarios condensados en 1.200 páginas y dos volúmenes, aquella bitácora de actividades es explicada con una intensidad que deja sin aliento y que da cuenta de una capacidad de trabajo superior: efectivamente Raúl Ruiz hacía todo eso con dinámica envidiable y además lo disfrutaba como nadie.

Los dos tomos de los diarios fueron un arduo trabajo de recopilación y selección realizado por el doctor en filosofía y director del Archivo “Ruiz-Sarmiento” de la Universidad Católica de Valparaíso, Bruno Cuneo, durante tres años (entre el 2014 y el 2017) y finalmente será lanzado por ediciones UDP a fines de este mes. Según cuenta la propia Valeria Sarmiento (cineasta y viuda del realizador) desde París, “Raúl escribía en cualquier momento del día, se paseaba siempre con un cuaderno y apenas tenía un momento escribía. Por eso también perdió muchos cuadernos o se los robaban los fetichistas”.

Por lo mismo, Cuneo no tuvo acceso a todos los diarios de Ruiz y entre los perdidos está el que detallaba todo el rodaje de El tiempo recobrado (1998). Aún así, las dimensiones de lo encontrado son pantagruélicas, con referencias culturales, sociales, cotidianas y hasta gastronómicas infinitas.



Algunas citas escogidas

“Se me aparece una frase que hizo rabiar a algunos francesitos: ‘Mis películas son notas a pie de página de los libros que leo durante la filmación’.”
27 de noviembre, 1993

“Noche heladísima. El frío hace volver imágenes de hace tres décadas: mi primera estadía en Concepción, viviendo en un convento y escribiendo día y noche. Tenía 19 años y había ganado la beca más importante a la que podía aspirar un escritor chileno. Largas noches de invierno leyendo a Joyce y a Dostoievski.”
7 de enero, 1994

“El muy mal llamado socialismo. Apocalipsis de pacotilla. ‘Callada canalla’ (como diría Braulio [Arenas] en sus delirios anti-UP). Igual no cambiaré. Estoy muy viejo para darme vuelta la chaqueta. Pero duele como el cepo la memorable traición de los míos. Ominami-O my money, Aylwin-Pinochet, Frei-Frei.”
7 de febrero, 1994

Marcello Mastroianni tiene un serio fondo anarquista que permite el sístole-diástole que vuelve útil el trabajo de actuación…. un actor hace un gesto para atraer la atención, captura la mirada, dice “mírame” y apenas uno se ha fijado en él ya se ha cerrado a todo… En este sentido Mastroianni es el mejor actor que conozco.”
21 de julio, 1995

Recuerdo que Nicanor Parra me contó que durante la Revolución Cultural le preguntó a un dirigente cuál era el sentido de rodear de murallas ciertos monumentos históricos (pregunta embarazosa, porque, cualquiera fuese la respuesta, iba a ser siempre incorrecta políticamente). La respuesta fue: ‘Brindo por la revolución brasileña’. Hoy, a mi pregunta ‘¿cómo va la producción?’, la respuesta fue: ‘El tiempo está malo´”.
14 de noviembre, 1995

Ayer Valeria (Sarmiento) estaba comprando en el mercado una chuleta de chancho cuando se dio cuenta de que se la estaban envolviendo en una página de El Mercurio en la que se daba cuenta de la muerte de Marcello (Mastroianni). ‘Noticia leída en un paquete de carne’, expresión chilena para noticia añeja.”
1 de febrero, 1997

Mars Attacks!, aburrida y ruidosa. Tim Burton es un gagman, pero no un cineasta. Ninguna preocupación por el conjunto de signos: recarga y descarga sin dejar ninguna posibilidad de ver, porque no hay nada que ver. Los elementos no se asocian ni disocian. Efecto discoteca.”
11 de marzo, 1997

Desde un cierto punto de vista, vivo en el lujo. Desde otro, soy el más pobre de los cineastas. Pobre rico. Gastándome todo lo que tengo en libros, música y restaurantes”.
9 de octubre , 1997

Nuestro oficio o arte está desapareciendo. Nada queda del entusiasmo de los años 60 por la remoción de un cine anquilosado. Hoy lo está más que nunca (comprendido el que yo hago). No hay magia en nuestro trabajo.”
3 de noviembre , 1997

La tarde completa con ganas de irme por ahí, al cine o simplemente a caminar y no hacer nada. Cada vez que algo precisa mi éxito actual (no exageremos, es un éxito muy pequeño, relativo, frugal, pero una especie de confluencia de diferentes líneas), más me siento encerrado por mis amigos, que me empujan en esa dirección. Tristeza y autismo.”
15 de noviembre, 1997

Ayer, al despedirme de mis padres, los miré por primera vez como si no nos fuésemos a ver nunca más. En realidad, segunda vez. Hace 15 años, cuando mi madre nos fue a ver a París, al despedirla en el aeropuerto tuve una visión… funeraria, mientras la veía desaparecer por el tubo de vidrio del aeropuerto Charles de Gaulle, sin mirar hacia atrás y muy derecha.”
6 de enero, 1998

Estuve siguiendo el primer movimiento de la Cuarta sinfonía de Mahler con partitura y me anduve perdiendo, hasta que me resigné a seguirla por compases y no por instrumentos. Compré un estupendo compendio de Stevie Wonder y una nueva versión de los Cuartetos de Brahms.”
14 de febrero, 1998

Ayer tuvimos la segunda reunión del jurado (del Festival de Cannes) y tuve algunos puntos de contacto con el resto del jurado. Pero hoy he tenido el primer shock profundo: el film de (Aleksandr) Sokurov [El arca rusa] es un hito en la historia del cine.”
22 de mayo, 2002

Larga conversación con Patrick Modiano en torno a un personaje que le intriga: ese Jorge Teillier, poeta chileno de origen que fue muy mi amigo.”
30 de noviembre, 2003

Cené con Sybila (Arredondo) e Inti (Briones). Hablamos de todo un poco… Me dieron un nuevo premio: Perro Rabioso, premio a la intransigencia. Había otros candidatos, ‘nominados’, como dicen ahora: el pueblo mapuche, un grupo rock, Patricio Manns, los zapatistas de Chiapas”
21 de abril, 2004

“En vuelo. Empecé a leer una novela de Stephen King. Se diría un guión de cine (americano) con descripciones didascálicas útiles a los actores y al productor. Desagradable y atrayente (si a uno le gusta sumergirse en el pantano de lugares comunes).”
12 de mayo, 2004

En El Parrón, esperando a Carlos Flores para hablar cosas de jubilados. Es raro que nosotros, tantos, activos como estamos, empecemos a comportarnos como jubilados a pesar de estar en plena actividad. El Parrón está frecuentado cada día más por vejetes de mala conducta.”
7 de agosto, 2004

Cuando hice El tiempo recobrado nunca tuve inseguridad. Sentía desde luego la curiosidad de la gente: ¿qué puede este chileno tener que ver con Proust? Pero en Francia todo ser humano es francés hasta que pruebe lo contrario.”
31 de diciembre, 2004

En vuelo. Los diarios rinden homenaje a (Augusto) Roa Bastos, que acaba de morir. Me vienen recuerdos. La vez en 1962, ya a su edad, con su aire apacible de tortuga al sol, oyendo con atención mi lectura de la obra de teatro A escape, acompañado por Mario Benedetti, en Concepción.”
27 de abril, 2005

Lisboa. Este cuaderno lo había olvidado a principios de junio de 2009…. En dos días más entro al hospital para ser operado de un tumor al hígado. Va a ser algo así como un terremoto, como el terremoto de Chile. Voy a retomar la historia de Pinocchio. ¿Cómo un árbol puede hablar? Emitir ruidos es seguro. El bosque políglota.”
9 de marzo, 2010