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Culto
Historia oral de Foo Fighters

Historia oral de Foo Fighters

Back and forth, el notable documental del director James Moll —disponible en Netflix—, repasa los primeros años de la banda de Dave Grohl, desde sus inicios como baterista de Scream y luego Nirvana, hasta la aparición de Wasting light, el disco publicado en 2011 que los trajo a la edición chilena de Lollapalooza.

La película comienza con un chico que camina con su perro y una fantasía: “Cuando era niño soñaba con que iba a ver tocar a mi grupo favorito y alguien salía y decía: ‘Lo siento, pero el grupo no puede tocar porque el baterista se rompió la maldita pierna. A no ser que alguien se sepa las canciones…’ Por supuesto, yo salía y me convertía en el mejor baterista del mundo. ¡Esa era mi fantasía!”. Quien habla es Dave Grohl, el más singular de los rockeros nacidos en Warren, Ohio, mientras los integrantes de Foo Fighters —una banda que graba discos en el garage para salir a tocarlos en estadios— asoman desde sus fotos de la niñez, con la voz de Ronald Reagan resonando como la de un poeta beat. Las imágenes avanzan hasta las que se tomaron para estirar las posibilidades de Wasting light (2011), el disco en que Dave Grohl volvió a grabar junto a Krist Novoselic, Pat Smear y Butch Vig, o sea, todo lo que quedó de Nevermind: como diciendo, de alguna forma, a quienes esperan a que el fuego de Nirvana se apague solo, que el cálculo está equivocado.


Arriba: Dave Grohl, Nate Mendel, William Goldsmith y Pat Smear. Abajo: Taylor Hawkins, Franz Stahl, Chris Shiflett y el productor Butch Vig.

Dave Grohl, baterista de Nirvana: Con Nirvana, el proceso de crear la música era completamente simple, puro y real. Kurt era un fantástico letrista, tenía una voz preciosa y componía canciones muy sencillas. Aprendí mucho sobre componer canciones cuando estaba en el grupo con Kurt, que no creo que nadie más me pudo haber enseñado. El disco Nevermind salió casi un año después de que me uniera al grupo.

Butch Vig, productor de Nevermind: Antes de que Dave se uniera al grupo, tenía un mensaje de Kurt en la contestadora diciendo: “¡Butch! Hemos encontrado al mejor baterista del mundo. Es el mejor baterista del mundo. No es broma, es asombroso, viejo”. Y colgó. Una semana más tarde en Los Ángeles, fui a un local de ensayo con él. Y apareció Dave: flacucho, con el pelo largo… “Hola, viejo, soy Dave. Encantado”. Lleno de energía. Yo le dije: “Vamos a tocar. Chicos, toquen algo”. Y tocaron “Smells like teen spirit”. Dave hizo el… (hace un golpe de batería en el aire) y quedé alucinando.



Dave Grohl: Todo el mundo nos decía que el grupo era genial, pero nosotros tres no nos creíamos ni una palabra de lo que la gente nos dijera. Nunca nos hubiéramos imaginado que íbamos a vender un millón de discos.

Butch Vig: Nadie se había imaginado que nos iba a cambiar la vida, pero yo sabía que sonaban muy bien, que estaban centrados y que habían escrito canciones con muchísima fuerza.

Dave Grohl: Sabíamos que algo estaba pasando porque el ambiente de los conciertos había cambiado. En los locales, pasamos de ver a gente alternativa y buena onda, hipster, a deportistas adolescentes que iban a los shows. Eso fue lo primero. Nos decíamos: “Oh Dios, ¿qué hacen estos aquí? Qué raro. ¿Pero cómo? ¿Te gusta nuestra música? Pero si en el colegio me pateabas por escuchar esta música”.

Pat Smear, guitarrista de The Germs: Era un gran fan de Nirvana, como todo el mundo, y un día leí una entrevista a Kurt en la que decía que siempre habían querido que Nirvana fuera un cuarteto, con dos guitarras. Que nunca habían querido ser tres. Y pensé: “Solo falto yo”.

Dave Grohl: Pat viene de un grupo mítico de punk rock llamado The Germs, que todos crecimos escuchando. No hay tipos más duros que los Germs. A ellos no les importaba nada. Así que Pat se plantó en Seattle y todos pensamos: “Mierda, es Pat Smear,
de los Germs. ¿Está vivo?”.

Periodista de MTV: Nirvana tocará en sus próximos conciertos junto al guitarrista Pat Smear,
que ayudará a hacer más ruido.

Pat Smear: El día de antes del primer ensayo, vi mi foto en MTV y decían: “Nirvana cuenta con un nuevo guitarrista: Pat Smear”. Y pensé: “¡Es real! ¡Ahí lo tienes!”.



Dave Grohl: No creo que Kurt haya querido ser una gran estrella de rock. No lo sabía llevar bien, todo se había complicado mucho. Nadie estaba satisfecho con la gira o el grupo.

Pat Smear: Kurt necesitaba un descanso, aunque no podíamos dejar la gira porque nos podían demandar.

Dave Grohl: Tuvimos semana y media libre entre los dos tramos de la gira. Decidí tomar un avión a casa. Y Kurt se fue a Roma a ver a Courtney Love, su esposa.

Periodista de MTV: Hola, soy Tabitha Soren en MTV News. El líder de Nirvana, Kurt Cobain, fue hospitalizado en estado de coma en Roma en la mañana del viernes…

Dave Grohl: Encendí la televisión y se estaban llevando a Kurt en ambulancia, en Roma.

Pat Smear: Fui con él al hospital y no sabía qué hacer porque pensé: “¿Les digo: Este es Kurt Cobain, atiéndanlo ahora mismo?”, ¿o les digo: “Es un chico cualquiera, no llamen a la prensa?”. Al final me decidí por lo de: “Es Kurt Cobain. Alguien importante. Hagan algo al respecto”.

Periodista de MTV: Según los portavoces, hay señales esperanzadoras. Los médicos han informado de que Kurt Cobain responde a su nombre, abre los ojos y aprieta la mano de su mujer.

Dave Grohl: Cuando volvió a casa, recuerdo hablar con él por teléfono y decirle: “Escúchame, viejo, no quiero que te mueras, ¿de acuerdo?”. Y me pedía perdón, no paraba de disculparse: “No, lo siento, fue un error. “Me tome unas pastillas, estaba bebiendo champán, en Roma… solo cometí un error”.

Pat Smear: Me dio mucha pena. Tenía un mensaje de Kurt, pero no estaba en casa. Así que no le pude dar la ayuda que necesitaba. Y esa fue la última vez que hablé con él o que lo vi.



Dave Grohl: Cuando me enteré de que se había suicidado… me quedé paralizado. Sabía que… que se había ido, pero no sabía cómo sentirme.

Periodista de MTV: Kurt Cobain, un gran músico y una gran persona, ha fallecido a los 27 años. Para Courtney Love, su hija Frances Bean Cobain, Dave Grohl, Krist Novoselic y Pat Smear, nuestro más sentido pésame.

Butch Vig: Todos sabíamos que Kurt iba por mal camino, pero nunca te esperas algo así. Aunque alguien lo esté pasando mal, no te imaginas que pueda llegar a suicidarse. Fue terrible.

Dave Grohl: Tras la muerte de Kurt no quería hacer música. No quería tocar la batería.

Pat Smear: Cuando Kurt murió, no solo murió un amigo, sino que toda mi vida murió con él. Y renuncié a la industria musical.

Dave Grohl: En algún momento, me volvió la motivación. “Voy a deshacerme de la depresión que he arrastrado en los últimos ocho meses”. O lo que fuera. Decidí tomar mis canciones favoritas, las que había escrito en los últimos 4 o 5 años y que nadie había oído, y las iba a grabar… en un estudio de 24 pistas al final de la calle donde vivía. Fue muy emocionante porque lo hice completamente solo. No sabía por qué lo hacía. Solo quería hacer algo. Alquilé el estudio una semana y al final de esa semana, tenía una cinta y sonaba muy bien. Y empecé a pensar: “No voy a poner mi nombre. Pensarán que es de un grupo cualquiera. No sabrán que es del tipo de Nirvana”.



Dave Grohl: A mitad de la sesión, me llamaron al estudio porque Tom Petty quería que tocara para él en el programa Saturday Night Live. Pensé: “Dios, es uno de mis ídolos”. Tenía la oportunidad de unirme a su grupo si a mí me parecía bien. Entonces, tenía que hacer una elección. Iba a tocar la batería con Tom Petty o iba a empezar de cero y ser el cantante y guitarrista de un grupo, algo que nunca había hecho y que me daba pánico. Te lo juro, no fue nada fácil decirle a Tom Petty que no iba a ser su baterista. No fue una decisión fácil. Todavía me veo colgando el teléfono y pensar: “Ok, veamos qué pasa”.



Dave Grohl: Había un grupo en Seattle que se llamaba Sunny Day Real Estate. Un buen amigo mío me dijo que Sunny Day Real Estate iban a tocar y que iba a ser la última vez porque se separaban.

Nate Mendel, bajista de Sunny Day Real Estate: Mi grupo se venía abajo justo cuando Dave se encontraba sin grupo.

William Goldsmith, baterista de Sunny Day Real Estate: Decidimos separarnos durante la gira. Dijimos que no íbamos a seguir, pero ya habíamos programado la gira, así que iba a ser la última vez. Fue irónico porque fue la primera gira en la que tuvimos actuaciones a las que venía gente. Y pensábamos: “Bueno…”.

Dave Grohl: Fui a verlos tocar, sabiendo que probablemente sería la última vez que lo hacían. Y pensé mientras los veía: “Tienen una sección rítmica muy buena”. Les di la cinta pensando: “Escúchenlo. Tal vez podamos tocar juntos alguna vez”.

Nate Mendel: Dave fue el primer famoso que conocí. Había estado en Nirvana y eso era mucho decir.

Dave Grohl: Recuerdo la primera vez que Nate, William y yo nos juntamos a tocar. Fue en casa de los padres de William.

Nate Mendel: Recuerdo ir a la cocina y estar allí sentados después de tocar y que Dave dijera: “¿Quieren estar en la banda?”. Y yo: “¡Claro que sí!”.

William Goldsmith: Me costaba mucho tocar delante de un público. Hablé con Dave y le dije: “No creo que deba hacerlo”. Y Dave me contestó: “Por eso mismo tú eres el que lo tiene que hacer”. No sé lo que quería decir pero supongo que eso me convenció.



Nate Mendel: Después del ensayo, Dave comentó que quería un segundo guitarrista y que debería ser Pat Smear, a quien William y yo conocíamos por haber estado en Nirvana y los Germs.

Pat Smear: Dave vino y me entregó una cinta. La escuché por completo, de arriba abajo, y pensé que era genial.

Nate Mendel: No tenía nada en contra de Pat Smear, no lo conocía ni como músico, ni como persona, pero vivía en Los Ángeles y me pareció una puta locura. Yo crecí tocando con los amigos del colegio, los veía cada día, nos juntábamos después de clases en casa de alguien o en algún sótano y ya está. Pero eso no es posible si uno vive en Los Ángeles. Pero Pat vino, tocamos y lo hacía genial, así que ya no me importaba que viviera en Los Ángeles. Creo que traté de convencerlo de que se mudara a Seattle.

Dave Grohl: Todos veníamos de grupos que terminaron prematuramente. No hablábamos de los otros grupos.

Nate Mendel: Para mí siempre fue un tema muy delicado. En aquel momento, solo hacía un año de la muerte de Kurt y no quería hablar de ello.

Dave Grohl: Así que todos acabamos en el grupo como si eso nos ayudara a superar la pérdida de nuestros anteriores grupos.

Nate Mendel: Recuerdo muy vívidamente a Dave diciendo: “Hagamos que sea divertido. Que nadie se guarde nada. Hablemos las cosas. Seamos honestos, que no haya dramas”.

William Goldsmith: Y él decía: “No quiero que sea estresante. Ni que nos agotemos con las giras”. Y… eso me alegró bastante.



Dave Grohl: Nuestra primera gira fue con el músico Mike Watt. Es un mítico bajista de punk rock. Me preguntó si quería hacer una gira con él. Y le dije: “Claro. ¿Qué te parece esto? Tocaré en tu grupo si el mío puede ser el telonero de la gira”. Y Eddie Vedder, de Pearl Jam, había hecho lo mismo. Así que dijimos: “Hecho, juntemos en la gira al grupo de Eddie, que se llamaba Hovercraft, mi grupo, los Foo Fighters, seremos los teloneros de Watt y todos tocaremos en su grupo”. Éramos un montón de músicos que se iban alternando. Cada canción tenía una formación diferente.

Nate Mendel: En vez de ir en autobús dijimos que iríamos en una van. Nunca había hecho una gira en bus, así que para mí era evidente: “Claro, en van. ¿Cómo? ¿Que vamos a comprar una nueva’? ¡Asombroso!”.

Dave Grohl: Tocábamos seis veces por semana en sitios donde cabían entre 300 y 600 personas y los Foo Fighters ganaban unos 500 dólares por noche o algo así.

Pat Smear: Conforme avanzaba la gira, los locales eran más grandes y empezamos a sentir una agradable pero rara presión.

Nate Mendel: Llamaba mucho la atención porque era la primera gira de Dave desde Nirvana.

William Goldsmith: A los conciertos venían muchos seguidores de Nirvana. No se sabían las canciones porque el disco no había salido. Había una canción llamada “Marigold”, de Nirvana, que Dave había escrito y seguía cantando.

Pat Smear: Era lo único que sabían cantar cuando tocábamos. Así que gritaban: “¡Marigold!” Y nunca la tocamos. Debió de ser muy raro para Dave.

Periodista de MTV: El martes sale a la venta una de las novedades más esperadas del año, el autodenominado primer disco del baterista de Nirvana, Dave Grohl, con los Foo Fighters, que cautivó al público en la gira de Mike Watt.

Dave Grohl: Para mí fue muy importante que este disco saliera a la venta porque en vez de ir y grabar algo como grupo, utilizamos lo que había grabado yo solo. Aquella cinta. Eso es el primer disco.



William Goldsmith: Tuvimos muchas entrevistas y Dave no quería hablar de Nirvana.

Nate Mendel: Todas las preguntas en cada entrevista eran sobre Nirvana. Para hacerse una idea, eran del tipo: “¿Esta canción habla de Kurt?”. Lo preguntaban sobre cualquier canción del disco.

Dave Grohl: A algunas personas les molestó mucho que formara este grupo. “¿Cómo te atreves a formar otro grupo?” Me preguntaron: “¿Por qué sigues haciendo música como la de Nirvana?”. Y yo les dije: “A ver, un momento. ¿A qué te refieres? ¿A potentes guitarras, a las melodías… a los platillos y a una marcada batería? Porque eso es lo que hago. Antes estaba en ese grupo y ahora… Es lo que hago. ¿Qué quieres, que toque reggae?”. Los primeros dos años tenía la impresión de que tenía que explicarlo todo porque, en primer lugar: “Solo eres el baterista. ¿Y ahora quieres cantar? Y además, estabas en Nirvana, así que, ¿qué mierda haces?”. Llega un punto en el que simplemente piensas: “Váyanse a la mierda”.

Nate Mendel: No estaba seguro de lo que pasaría. “¿Dave seguirá componiendo? ¿Cómo será el proceso de composición? ¿Estaremos a la altura?”. No tenía ni idea. “¿Tenemos futuro?”. Sabía que nos iría bien y que seguiríamos adelante después de escuchar “My hero” porque era genial.



Dave Grohl: Solo teníamos un par de canciones que eran muy buenas para abrir las actuaciones. Pensé: “Tengo que escribir una canción de apertura para nosotros”. En Europa y en Inglaterra, cuando los grupos tocan, al público no le gusta golpearse como hacen Estados Unidos. Ellos saltan, ¿verdad? Todo el mundo salta. Quería componer una canción en la que todos se pusieran a saltar nada más salir y empezar a tocar. Tenía la melodía y una idea del riff, pero no me salía el tempo. Así que salté arriba y abajo y lo saqué al saltar. El tempo tenía que ser este… Compuse la canción y la llevé a la prueba de sonido y dije: “Tengo una nueva canción. Vamos a aprenderla para poder abrir con ella mañana o esta misma noche”. Hicimos la prueba, la repasamos y a la noche siguiente abrimos con ella y el público empezó… a saltar. Funcionó.



Pat Smear: Tocamos unas 18,000 veces en un año. Es una exageración, pero a mí me pareció así. Tuvimos muchísimas actuaciones.

William Goldsmith: Pat llevaba la cuenta y siempre estaba… Cada cierto tiempo me miraba y decía: “12 meses. 13 meses. 16 meses”. Y yo me quedaba… Recuerdo que cada vez que me lo decía yo pensaba: “No puede ser”.

Pat Smear: Por aquel entonces, no era un pendejo que pensara solo en “¡Fiesta!”. Era más bien… Era el más grande y con menos ganas. Y aún así tocaba las mismas 20 canciones 200 o 300 noches al año.

Dave Grohl: En el segundo álbum que sacamos, The colour and the shape, decidimos trabajar con el productor Gil Norton. Y Gil, en aquel momento, era famoso por producir a los Pixies.

Nate Mendel: Era mi primera grabación de verdad. Ahora teníamos un productor, alguien que no solo le da al play, sino que dice: “Creo que es mejor un do y cuidado con el tempo”.

Dave Grohl: Fuimos al estudio con Gil y nos hizo trabajar duro, muy duro.

Nate Mendel: Yo era un desastre. Y a William no le iba mucho mejor.

William Goldsmith: Gil nos llamaba a Nate y a mí “la sección arrítmica”. Era muy alentador.

Nate Mendel: Cuando me tocó repetir lo mismo miles de veces o me costaba más de lo que quería, me di cuenta por primera vez de que no era un músico completamente formado, tenía que seguir mejorando.

William Goldsmith: Siempre teníamos la impresión de que, sin importar qué canción fuera, Dave ya tenía… una parte para la batería en la cabeza o lo que fuera.

Dave Grohl: Cuando compongo una canción, tengo una idea más bien clara de dónde deben estar los acentos básicos. Es una manera bonita de decir que oigo cómo debería sonar la batería en mi cabeza mientras lo hago. No es muy apropiado decir esto como compositor que colabora con otros músicos.

Pat Smear: Eres el baterista de un grupo en el que el cantante es el mejor baterista de rock del mundo, mirándote de reojo, esperando que lo hagas tan bien como él. Es mucha presión. No importa lo bueno que seas, es mucha presión. Y no olviden que William era un niño. Era muy jovencito.

Dave Grohl: William tocaba lo mejor que podía. A veces lo hacía genial, otras no.

William Goldsmith: Lo peor de todo era que… No creo que fuera el mejor baterista, pero tampoco lo hacía tan mal.

Dave Grohl: Si escucho una canción y no creo que tenga lo que necesita, no necesariamente va a tener mi aprobación y entrar al álbum.

Nate Mendel: Dejamos Seattle y nos fuimos a otro estudio en Los Ángeles para acabarlo. Y Dave llega y dice: “Oye, vamos a hacer de nuevo… ‘My poor brain’. O cualquier otra canción. La batería no está bien del todo. De hecho, la voy a hacer yo. Vamos a hacerla otra vez”. William estaba en Seattle en aquel momento.

Pat Smear: Me llamaron y me dijeron: “Necesitamos que vengas a tocar la guitarra”. Así que fui y dije: “Ya toqué esta canción”. “Ya, es que la vamos a volver a hacer”. “Oh, de acuerdo”. Y a tocarla otra vez. Me iba a casa y me volvían a llamar: “Vente a tocar”. Y yo: “Vale, bien. Vamos allá”. “¡Pero si ya la he tocado!”. Pasaba una y otra vez.

Nate Mendel: Pasó tres o cuatro veces. En plan: “Oye, vamos a intentarlo de nuevo”.

Pat Smear: Y al final dijimos: “Un momento. Estamos volviendo a hacer todo el álbum”. Y recuerdo que pregunté: “¿William lo sabe?”

Nate Mendel: William seguía en Seattle y no sabía nada de lo que estaba pasando. Y me agobié mucho porque sabía que iba a ser un golpe muy duro.

William Goldsmith: Pregunté: “¿Qué pasa aquí? ¿Me compro un pasaje de avión? Debería estar allí”. Dave me llamó y me dijo: “No vengas”. Y le contesté: “¿Por qué?” Y me dice: “Estoy haciendo de nuevo un par de baterías”. Y yo: “Ah, vale”. Me junté con Nate y le pregunté: “¿Qué pasa? ¿Dave ha hecho un par de canciones?”. Y me dijo: “¿Eso te ha dicho? Porque las ha hecho todas”.

Dave Grohl: En la conversación que al final tuve con William le dije que quería que se quedara en el grupo, que de verdad quería que fuera nuestro baterista, pero… que yo iba a tocar la batería en el disco.

William Goldsmith: No sé si fueron los directivos, la discográfica, Gil, Dave o todos ellos, los que querían que fuera él el que tocara la batería y no yo, pero hoy en día todavía nadie me ha explicado por qué lo grabó todo de nuevo.

Dave Grohl: No es fácil hablar de ello porque sé que William nunca me perdonará que tocara la batería en ese disco. Lo sé. Y me gustaría que las cosas fueran diferentes. Pero era lo que creía que tenía que hacer pero sacar adelante el álbum.

William Goldsmith: Hablamos y Dave me dijo: “Todavía quiero que hagas la gira del disco”. Y yo le dije: “Viejo, de verdad, tengo que… Conforme están las cosas, tengo que recomponerme, o reencontrarme, ¿me entiendes? Si lo hago, es como ‘hasta luego’. Así que… Gracias, pero no”.

Dave Grohl: Era una época muy rara y yo era joven. ¿Qué mierda?

Taylor Hawkins, baterista de Alanis Morissette: Oí en la radio: “El baterista de los Foo Fighters ha dejado el grupo”. Y yo pensé: “¿En serio? Me pregunto si todavía buscan uno. Recuerdo muy bien a mi hermano diciéndome: “Deberías entrar en ese grupo”. Y yo contestarle: “Claro. Estaría genial, ¿verdad? Me habría encantado estar también en los Who, Jane’s Addiction o Led Zeppelin”.

Dave Grohl: Por aquel entonces, Taylor Hawkins tocaba la batería para Alanis Morissette, que estaba en su mejor momento. Ya le había visto tocar y no había duda de que el tipo era un máquina en la batería.



Nate Mendel: Es gracioso porque Taylor estaba ahí detrás haciendo… Dándolo todo. La rompía.

Pat Smear: A todos nos encantaba Taylor, pero estaba en el mejor grupo del momento.

Dave Grohl: Estábamos en apuros. Habíamos grabado el disco y teníamos que salir y empezar a hacer cosas.

Nate Mendel: Dave lo llamó y le dijo: “Viejo, ¿conoces algún baterista bueno?”.

Taylor Hawkins: Y le dije: “Sí, podría hacerlo yo. Haré la prueba”.

Dave Grohl: Recuerdo decirle: “¿Eres consciente de que no somos tan importantes como Alanis?”.

Taylor Hawkins: Yo le dije: “Ya lo sé, pero quiero estar en un grupo. Quiero formar parte de algo así”. Así que me dijo: “Si haces la prueba y si tocamos juntos… Tienes que estar en la banda”.

Nate Mendel: Dave me llamó y me dijo: “¿Te acuerdas de Taylor?”. Y yo: “Claro”. Me dijo: “Creo que podría ser nuestro baterista”. Y a mí no me hizo mucha gracia. No reaccioné bien.

Dave Grohl: Cuando salíamos con Dave, él y yo nos saltábamos por las paredes y Nate pensaba: “Ay, no, no quiero otro tipo así. No soportaré dos idiotas en una banda”.

Nate Mendel: No creía que nuestras personalidades fueran compatibles. Él es el típico surfista extrovertido del Sur de California. Yo provenía de un mundo totalmente diferente. Y pensaba: “El tipo… No voy a tocar con un tipo como este. De ninguna manera”. Me dijeron: “Es que es muy bueno”. “De acuerdo”.



Nate Mendel: Ahora Taylor estaba en el grupo y en su primer día de ensayo, Pat dejó la banda. Justo en ese momento.

Dave Grohl: Pat dijo: “¿Puedo hablar con ustedes un segundo?”. Y nosotros: “Claro que sí”. Salimos y nos suelta: “Debo dejar el grupo”. Y yo: “¿Qué carajo? ¿Por qué?”.

Pat Smear: Estaba harto. Estaba harto de todo. No quería empezar otra gira interminable y… No quería seguir haciéndolo.

Taylor Hawkins: Cuando a la semana de entrar en el grupo uno de los miembros decide que como tú entras él se va, evidentemente piensas: “Soy yo”.

Dave Grohl: Me sorprendió. Me sorprendió mucho. Le rogué que se quedara. Pero me decía: “No, viejo. Ya no quiero seguir”.

Nate Mendel: Pasó justo cuando estábamos a punto de empezar la gira en plan: “Esto es lo nuevo”. Pat lo dejó y de algún modo nos dejó en un apuro.

Dave Grohl: Le pedí que se quedara hasta que encontráramos un reemplazo.

Pat Smear: Hicimos un trato. Acordamos que los acompañaría en la gira seis semanas, hasta que encontraran a alguien, pero la cosa se alargó unos seis meses.

Nate Mendel: Pat había dejado la banda pero seguía tocando con nosotros. Eso nos dio algo de tiempo para preparar a Franz Stahl, que pasó a ser el segundo guitarrista.

Franz Stahl, guitarrista de Scream: Conocía a Dave desde hacía años. Crecimos en la misma ciudad. Estuvo en mi primer grupo de punk rock Scream.

Dave Grohl: Cuando dejé Scream para unirme a Nirvana, mi relación con Franz fue lo que más se deterioró. Creo que le molestó que me fuera. Nos costó un poco, pero luego nos reconciliamos y volvimos a ser amigos. Cuando Pat dijo que no quería seguir en el grupo, inmediatamente pensé: “Voy a llamar a Franz”.

Franz Stahl: Estaba de gira en Japón y Dave me llamó preguntándome si me gustaría unirme a los Foo Fighters.

Dave Grohl: No hicimos ninguna prueba ni nada, simplemente pensé: “¿Quieres entrar en los Foo Fighters?”. Y dijo que sí.

Franz Stahl: Y al día siguiente estaba en el tejado del Radio City Music Hall.



Nate Mendel: Tocamos en los premios MTV, encima de la marquesina, como precalentamiento.

Pat Smear: Toqué la primera canción y me fui. Entonces llegó Franz y entró en el grupo.

Franz Stahl: Todo pasó muy rápido. Todavía tenía jet lag del viaje de Japón. Todo era nuevo para mí, yo solía vivir a lo pobre. Dormía en el suelo de la gente para sobrevivir. Esto era otro nivel. Cuando entré en los Foo Fighters sentí que lo había logrado, que había alcanzado algo por lo que me iban a reconocer. Fue asombroso.

Dave Grohl: Cuando Franz entró en el grupo hicimos lo de siempre, salir de gira. Tocamos en tantos sitios y tantas veces como pudimos y empezó a crecer. Se juntaban 2.000, 3.000, 4.000 personas en los conciertos. Ya no éramos los teloneros en los festivales, sino que éramos cabeza de cartel. Por la radio sonaba “Everlong” y de repente empezaron a poner los videoclips en MTV. Nos estaba pasando lo que les pasa a los grupos que empiezan a ser famosos.



Franz Stahl: Me encantan los dos primeros discos. No había ni una sola canción que no me gustara. Pero me moría de ganas de componer algo y de dejar mi huella.

Taylor Hawkins: Franz es un tipo genial, un encanto, y llegamos a estar muy unidos. Todo parecía perfecto.

Dave Grohl: En aquel momento estábamos ensayando, componiendo y pensando en nuevas ideas… Taylor, Nate y yo parecíamos estar en sintonía y estábamos compenetrados cuando improvisamos y se nos ocurrían cosas entre todos. Pero Franz no parecía encontrar su lugar en todo esto.

Franz Stahl: En Scream era yo el que componía la música, en gran parte. Mi hermano escribía la letra. Solía aportar mucho. Pero se trataba del grupo de Dave. Él es el que compone la música. Tenía cuidado al sugerir mis ideas, así que no me hice oír mucho.

Taylor Hawkins: Por algún motivo, los cuatro juntos no encajábamos. Nunca llegó a tomar forma de banda. Es cuestión de química.

Nate Mendel: Lo hablamos con Dave y él hacía oídos sordos, aunque sabía que esa era la situación.

Dave Grohl: Mi relación con Franz era muy diferente a la de los demás. Lo conozco desde que tenía 18 años. Empezamos en esto juntos. Era difícil. De verdad. Era un viejo amigo al que, desgraciadamente, le tenía que pedir que se fuera del grupo. Y eso no quiere decir que no sea un gran músico porque todo el mundo sabe que lo es. Pero a la hora de trabajar juntos… Simplemente no cuajó.

Nate Mendel: Tuvimos una conferencia telefónica y le dijimos que íbamos a buscar a otro guitarrista. Fue algo triste y emotivo. No fue fácil.

Franz Stahl: Me lo dijeron por teléfono. Por el puto teléfono. Y ahí se acaba. No sabía ni cómo reaccionar.

Taylor Hawkins: No hay una manera agradable de decir: “Estás fuera del grupo”.

Franz Stahl: No estoy seguro del todo de qué fue lo que pasó. Un día estaba en el grupo… y, por lo que fuera, al día siguiente ya no lo estaba. Pero fueron los dos mejores años de mi vida.

Dave Grohl: A la mayoría de los grupos les pasa lo mismo que nos estaba pasando a nosotros en ese momento, pero antes de que se hagan conocidos. Por desgracia, vivimos públicamente todos esos momentos difíciles que duelen pero que te hacen crecer. En 1998 me hicieron una entrevista y me preguntaron: “Ok, a ver… ¿Quién está en el grupo? ¿Alguien más se ha ido en el último mes y medio?”. Y ahí apareció Nate. Estaba en casa de mi madre y Nate me llamó. Le digo: “¿Qué pasa, viejo?”. Y me suelta: “Que debo dejar la banda”. Y pensé: “Puta madre”. Le dije: “De acuerdo”. Llegado este punto si alguien se iba, mi respuesta era: “Muy bien, ¿por qué?”.

Nate Mendel: Sunny Day Real Estate habían vuelto. Tuve muchas experiencias y me formé con ellos, así que me dio un amor irracional de secundaria hacia ese proyecto. Era algo que me torturaba, así que llamé a Dave.

Dave Grohl: Me enfadé muchísimo. Creo que le dije: “¿Sabes qué? Llama a todo el mundo y diles que te vas. Yo voy a emborracharme”.

Nate Mendel: Apenas colgué, supe que me había equivocado, que iba a ser más feliz con los Foo Fighters. Era lo mejor para mí. Llamé a unos amigos: “He dejado los Foo Fighters. Es muy raro”. “Sí, porque es una estúpida idea”.

Dave Grohl: Mi amigo Jimmy y yo llevamos mi auto alquilado a Ribsters, nos emborrachamos, condujimos a toda velocidad, le tiramos piedras toda la noche, rompimos las ventanas, conducimos sobre el pasto de los vecinos y llegué tambaleando a casa. Me desperté a las siete de la mañana en la habitación en la que había crecido con mi madre diciendo: “¡David, Nate al teléfono!”.

Nate Mendel: Lo llamé a las 6 de la mañana. Yo estaba loco y creo que lo tomé por sorpresa.

Dave Grohl: “Perdón, viejo. No quiero dejar la banda. No sé qué estaba pensando”.

Nate Mendel: Me dijo: “Bien”. Le dije: “Sí. Esto es lo mejor. Perdón”.

Dave Grohl: Yo seguía borracho. Estaba en la cama y le dije: “Te quiero, viejo. Me alegra que no quieras dejarnos”. Así que decidimos hacer el siguiente disco como trío. Acabábamos de hacer una súper mega producción que nos esclavizó y nos costó dos integrantes. Pensé: “¿Saben qué? Voy a comprar una casa en Virginia y montar un estudio en el sótano, y vamos a hacer este disco sin ninguna maldita discográfica, sin presiones y sin nadie que nos diga qué hacer”.



Nate Mendel: Era diferente estar solo los tres, pero estábamos encontrando la identidad del grupo. Ahí es cuando Dave empezó a sentirse más cómodo como letrista.

Dave Grohl: En la canción “Ain’t it the life”, casi sin darme cuenta, estaba haciendo una lista de deseos de todo lo que me gustaría tener en la vida.

Taylor Hawkins: No teníamos un plazo de entrega concreto. Teníamos a nuestro amigo Adam Kasper como técnico y coproductor.

Dave Grohl: Hice toda la parte vocal sentado en el sofá.

Nate Mendel: Hicimos el disco muy tranquilos y se nota.

Dave Grohl: Ganamos tres Grammy con ese disco. Recuerdo hacer el discurso en el escenario, mirar a toda esa gente con esmoquin y diamantes y pensar: “Seguro que es el único disco hecho en un sótano que gana un Grammy este año. Estaba muy orgulloso.



Dave Grohl: Nos tomábamos la música muy en serio, ¿pero los videoclips? Son publicidad, anuncios de caramelos. Así que, ¿por qué no reírnos del proceso? Una vez que nos pusimos de acuerdo, empecé a pasármelo bien. Y empezó a ser el sello del grupo.

Nate Mendel: Intentamos no tomárnoslo demasiado en serio. En estos vídeos es fácil caer en lo de tocamos en la cima de la montaña, con el viento meciendo tu pelo y un águila baja y se posa sobre tu hombro.

Taylor Hawkins: Creo que es una especie de descargo de nuestro humor. He visto a Dave hacer cosas en videoclips en donde hace de estúpido total. A mí no se me da tan bien… Intenté que fuéramos un trío. Viejo, ¡The Police! Ellos son un trío.

Dave Grohl: Musicalmente, nos hacía falta más. Más guitarra.

Taylor Hawkins: Parte del sonido de Foo Fighters es mucha guitarra. Así es cómo suena. Siempre discutimos cuando hacemos la mezcla porque yo quiero subir la batería y Dave dice: “Somos los Foo Fighters, se tienen que oír las guitarras”.

Nate Mendel: No conocíamos a ningún amigo o al amigo de un amigo. No lo teníamos a mano. Tuvimos que hacer una audición pública para guitarrista.

Taylor Hawkins: Colgamos un cartel en el Guitar Center: “Se busca guitarrista para los Foo Fighters”.

Dave Grohl: Acabamos en ese local de ensayo y recuerdo una gran fila de guitarristas. Estaba muerto de miedo.

Nate Mendel: Un tipo entró y nos abrazó a todos. Así: “Hola. Hola”. Y yo estaba…

Dave Grohl: Un muchacho entró y estaba muy nervioso. Entró y nos dijo: “¿Qué tal, viejo? ¿Me pueden firmar un autógrafo?”. Lo primero que quería era un puto autógrafo. Y nosotros: “Claro, viejo, tranquilo. No pasa nada. “Vamos a charlar un rato”. Y pasamos el rato y charlamos un poco. Y cuando fue a abrir la funda de su guitarra, estaba cerrada. Se había comprado una guitarra nueva, un estuche nuevo y lo había cerrado con llave. Y no tenía la llave.

Taylor Hawkins: Estuvimos literalmente una o dos semanas haciendo pruebas. Llegó un punto que ya era exasperante.

Chris Shiflett, guitarrista de No Use For A Name: Un buen amigo mío me llamó y me dijo: “Oye, me han dicho que Guns N’ Roses buscan guitarrista y creo que te podría conseguir una audición”. Y le contesté: “Pero yo no quiero una audición para Guns N’ Roses. Pero he oído que el guitarrista de los Foo Fighters lo ha dejado. Intenta conseguirme una audición con ellos”.

Dave Grohl: Cuando Chris llegó a la audición, de alguna manera nos dimos cuenta de que nos habíamos conocido de críos en un concierto de punk rock en Santa Bárbara.

Chris Shiflett: Muchos años antes, cuando Dave era el batería de Scream, yo tocaba el bajo en un grupo llamado Rat Pack. De hecho, fuimos sus teloneros.

Dave Grohl: El hecho de que formara parte de ese underground punk rock era muy importante para mí. Así que conectamos enseguida porque pensé: “De acuerdo, él lo entenderá. Él lo entenderá y esto no será algo más para él”.

Nate Mendel: Podía cantar, tocaba genial, parecía un buen tipo y ya había estado en grupos, y no olía mal… Era increíble.

Chris Shiflett: Al día siguiente me pasé todo el día sentado al lado del teléfono. Y sobre las cinco o las seis por fin sonó. Eran Dave y Taylor y me dijeron: “De acuerdo, tienes el puesto.
Empezamos a ensayar mañana. Despídete de tus amigos porque no los verás hasta el año que viene”.

Dave Grohl: Cuando Chris entró en el grupo, ya teníamos el itinerario listo: “¿Preparado? No volveremos en diez años. Vámonos”.

Periodista de MTV: El nuevo miembro de los Foo Fighters es Chris Shiflett, que anteriormente estuvo en los grupos punk No Use For A Name y 22 Jacks.

Nate Mendel: Recuerdo que quería que Chris se sintiera cómodo. Salimos de cena un par de veces. Intentaba evitar que fuera una situación en la que él llegara y le dijéramos: “Bien, vamos”.

Dave Grohl: Cuando entré en Nirvana, era el quinto baterista. Con Chris fue algo parecido. Era el tercer guitarrista de los Foo Fighters.

Chris Shiflett: Durante los primeros días en el grupo no quería molestar a nadie. Ni siquiera sabía cuál era mi lugar. Y honestamente eso era todo lo que siempre había querido. Mi sueño se hacía realidad.

Pat Smear: Cada vez que los Foo Fighters sacaban un nuevo disco, me emocionaba mucho y lo echaba muchísimo de menos.

Chris Shiflett: Me di cuenta, después de estar un par de meses en el grupo, de que casi me reemplazaron por Pat. Estuvo a punto de volver. Habían vivido mucho con él y ya había una relación. Dave no sabía que yo lo sabía y supongo que tampoco el resto.

Pat Smear: Al menos llamé un par de veces a Dave y le dije: “Quiero volver”. Cuando parecía que iba en serio, me asustaba y me echaba para atrás.

Chris Shiflett: Después de estar unos meses en el grupo tenía la sensación de que todo podía terminar y por eso lo disfrutaría hasta el final, porque seguro terminaría antes de lo que quería”.

Dave Grohl: En el tercer disco, nos fuimos de gira con los Red Hot Chili Peppers. Estuvimos cuatro meses de gira con ellos por EE.UU. Nunca habíamos tocado en estadios. Nunca habíamos hecho algo así.

Taylor Hawkins: Ahí es cuando empezamos a improvisar sobre el escenario y hacer un verdadero espectáculo. No un “espectáculo” con bailarines e historias, pero una buena puesta en escena para que causara impresión.

Chris Shiflett: Lo conseguimos gracias a Taylor. Fue genial porque cambió al grupo e hizo que nos concentráramos más en tocar compenetrados.

Dave Grohl: Teníamos un montaje que habíamos diseñado para los estadios. Estaba basado en la carátula del disco de Queen, Live killers. Era muy setentero.

Nate Mendel: Teníamos un set de uniformes y llevábamos un guardarropa. Todo era rojo, negro o blanco. Eran los colores de la gira. Fue la primera vez que pensamos de esa manera, se nos ocurrió cuando pensamos en llevar un estilo determinado en el escenario.

Dave Grohl: Yo llevaba camisa y pantalones negros y corbata blanca. Nate, la camisa roja con la corbata negra… Nos parecíamos a los Kraftwerk o algo así. Era algo tonto de verdad. Pero presentamos ese espectáculo y arrasamos.



Chris Shiflett: Es lógico, no importa lo mucho que te guste tu trabajo, después de un tiempo hay que descansar.

Dave Grohl: Durante los dos primeros meses fue muy divertido. Pero siempre era lo mismo, los estadios eran todos iguales y empiezas a llevarte la botella de whisky al escenario.

Chris Shiflett: Empezó con unos tragos antes del concierto. Era “la cábala del grupo”. Y acabamos diciendo: “Que sean diez tragos antes de tocar”.

Taylor Hawkins: Y empezamos a terminar borrachos antes de salir al escenario. Al final éramos una porquería.

Chris Shiflett: Supongo que por eso muchos músicos acaban tan mal, porque necesitas algo que lo siga haciendo divertido.

Dave Grohl: Taylor estaba teniendo problemas con… con las drogas. Lo hablé con él unas cuantas veces.

Taylor Hawkins: No sabía cómo afrontarlo… como se debe. Pensaba que para ser un roquero de verdad tenía que ser el mismísimo Keith Richards. Tenía que ser oscuro, fiestero… El puto amo. Pensaba que así era el rock and roll de verdad.

Dave Grohl: Le decía: “Viejo, te quiero como a un hermano. No soy un policía, ni tu padre, ni nada de eso. Pero estoy preocupado por ti, ¿sabes?”… Estábamos en Londres y salimos todos juntos a un bar enfrente del hotel. Nos lo pasamos bien, pero yo me volví antes a mi habitación. A la mañana siguiente, recibí una llamada porque él estaba camino al hospital.

Chris Shiflett: Nos dijeron que Taylor estaba en coma en el hospital, que había tenido una sobredosis o algo así. Creo que era heroína. Y nuestro sonidista del momento decía: “Está muy mal. Metió la pata. Se va a morir. Está muerto”.

Dave Grohl: Fue muy extraño. No había muerto, pero tuvo una sobredosis. Me sentía totalmente inútil. Me senté a su lado durante ese par de semanas. Hasta que se despertó. Y cuando lo hizo, le dije: “Viejo, todo va a salir bien”. Me miró y me dijo: “¡A la mierda!”. Y pensé: “Sí que va a ir bien”.

Taylor Hawkins: Dave es mi mejor amigo. Es más que mi mejor amigo, es como un hermano. De verdad. A mí me pasaría lo mismo. Si a Dave le pasara algo y estuviera al borde de la muerte, me volvería loco. Y a él le estaba pasando eso. Volvimos de Londres tras mi maldita sobredosis y dos meses después empezamos con este disco.

Dave Grohl: Pero no estábamos preparados, nadie estaba realmente motivado. Tocábamos sin ganas.

Nate Mendel: Yo hacía cualquier cosa y Dave siempre decía: “Hay que cambiarlo. Esto no funciona con las voces. Está muy cargado”. Yo no pensaba así. Y tuve una actitud de mierda porque estaba enojado.

Chris Shiflett: Era raro. Era mi primer disco con el grupo y lo único que hacía era pasarme por el estudio un poco confundido porque pensaba: “Es raro que nunca toque”. Me plantaba allí todas las mañanas, me sentaba, comía, tomaba café y luego me iba a casa. ¿Pero qué es esto?

Dave Grohl: Empecé a oír… Había pequeñas peleas internas y murmullos: “No sé quién está enfadado con tal porque bla, bla, bla”. El ambiente no acompañaba.

Nate Mendel: Dave creía que lo dábamos todo por hecho. Que pensábamos que era plantarnos allí, grabar y ya está. Que no íbamos con ganas. Y tenía razón.

Dave Grohl: Entraba, escuchaba lo que habíamos hecho y pensaba: “No sé si quiero que la gente oiga esto”.

Chris Shiflett: La producción de ese disco fue una mierda.

Nate Mendel: Lo acabamos y se lo entregamos a nuestro mánager, John Silva, y nos dijo: “Podemos sacarlo, pero no sé si llegaremos a venderlo”.



Nate Mendel: Justo después, Dave hizo un disco con los Queens of the Stone Age y se fue con ellos de gira. Y yo pensé: “Haré algo, ya veremos más adelante lo que hacemos con el disco que no ha salido bien”.

Chris Shiflett: Dave no estaba contento con el disco y quería aparcarlo. Además, se iba de gira con los Queens of the Stone Age. Así que era un poco: “¿Cómo? ¿Que va a hacer qué? A ver, repítemelo. ¿Qué es lo que has dicho?”.

Dave Grohl: Empecé a pensar que debíamos parar. “Esto no es una obligación y me encanta hacer lo otro, así que… A la mierda”.

Chris Shiflett: Se fue con los Queens durante una temporada. Luego nos reunimos para ensayar para tocar en el Coachella.

Taylor Hawkins: Nos habíamos comprometido en tocar. Dave tocaba el día de antes con los Queens y luego, nosotros.

Dave Grohl: Había mucha tensión. Nadie hablaba y ensayábamos para repasar las canciones.

Nate Mendel: Y menos mal que Chris, llegado un punto soltó: “No sé si soy el único que lo piensa, pero el ambiente está muy tenso. ¿Qué mierda pasa?”. Y ahí empezó todo.

Taylor Hawkins: Y tuvimos una gran discusión, una de las más grandes que hemos tenido.

Nate Mendel: Sobre todo entre Taylor y Dave.

Chris Shiflett: Fue una discusión seria. Sacaron todo lo que habían estado callando.

Dave Grohl: Cuando fui a tocar la batería con los Queens, Taylor se enfadó conmigo.

Taylor Hawkins: Estaba muy enfadado porque no había ido a verlo y ver lo emocionante que era para él volver a los escenarios tocando con otro grupo. Había pasado un trauma horrible y se suponía que me tenía que alegrar de que David se lo estuviera pasando tan bien. Pero no era así. No me alegro de que haya tocado con otro grupo. ¿Por qué iba a alegrarme? Entonces Dave estaba haciendo la lista de canciones y discutimos sobre ello, ya sabes: “Eres un idiota, y si no te gusta, te puedes ir”. Y al día siguiente le dije: “Tan pronto como esto se acabe, me iré. Apenas toquemos en Coachella, terminemos este álbum y cumplamos con los compromisos, me iré de aquí”.

Dave Grohl: “Mira, vamos a tocar en este show. Si después no queremos volver a hacerlo, se acabó”.

Taylor Hawkins: “Si se terminó Foo Fighters, se terminó, y me parece bien”.

Dave Grohl: “De acuerdo. Es todo. Está bien”.



Dave Grohl: Toqué dos veces en el Coachella. Una noche con los Foo Fighters y otra con los Queens of the Stone Age. Taylor vino a ver los Queens of the Stone Age aquella noche en el Coachella.

Taylor Hawkins: En ese momento, me daba todo igual. Ya no me importaba. Pensaba: “Probablemente este sea el último concierto, así que Dave acabará siendo el baterista de los Queens of the Stone Age o lo que sea y ya está”. Pero al día siguiente tocamos y nos fue genial. Dave era un cantante nuevo delante de aquellas 10,000 o 20,000 personas, no sé cuántas había. Estuvo muy bien. Más tarde, Dave y yo fuimos a dar un paseo y me dijo: “Vamonos a Virginia a grabar un par de canciones”.

Dave Grohl: Acordamos quedar solo para tocar un poco y ver qué pasaba. Les dije: “Tengo una nueva canción. Se llama ‘Times like these’”.



Dave Grohl: “Times like these” habla de la desaparición del grupo durante esos dos o tres meses. Y de la sensación que tenía de no ser del todo yo mismo. Tan solo pensé: “Ok, esto todavía no se ha acabado. No sé si ellos creen que sí, pero yo no”.

Chris Shiflett: Dave no tardó mucho en motivarse de nuevo para trabajar en el disco.

Taylor Hawkins: Empezamos a elegir las canciones y a decir: “Volvamos a grabarlas. Tenemos una semana”.

Dave Grohl: Y volvimos a grabar el álbum en siete días en mi sótano.

Nate Mendel: Lo terminamos todo muy rápido y estaba lleno de pasión, tenía sentimiento y sonaba bien. Podíamos sentirnos orgullosos.

Chris Shiflett: Recuerdo pensar que era un punto de inflexión: “Esto no terminará”.

Dave Grohl: Habíamos invertido tres meses y un millón de dólares en algo que tiramos a la basura. La diferencia entre “All my life” y “All my life” es que una costó un millón de dólares y sonaba fatal, mientras que la otra la hicimos en mi sótano en media hora y se convirtió en la canción más importante del grupo.



Dave Grohl: Fue un gran disco. Se vendieron millones de copias. En todo concierto hay que tocar “All my life”.

Chris Shiflett: Al día de hoy sigue siendo mi canción favorita para tocar en directo. No importa cómo vaya el concierto, cuando llega esta parte todo se vuelve una locura. Si el concierto va mal, es el punto de cambio de la noche.

Taylor Hawkins: Apenas acabamos de terminar el disco, empezó a subir en las listas de mejores grupos en directo.

Nate Mendel: No fuimos exitosos desde el principio. Hemos ido paso a paso haciendo lo que nos pedían y podíamos hacer.

Chris Shiflett: Nos lo pasamos bien haciendo todas esas giras y los conciertos eran cada vez más grandes, llevábamos una buena racha.

Dave Grohl: Nos pidieron actuar en los premios MTV y cuando llegamos éramos el único grupo de rock. Estábamos nosotros y grupos de chicos, de chicas, raperos, solistas. Al cabo de un rato empezamos a sospechar: “Un momento, ¿saben quienes somos o simplemente necesitan ‘un grupo de rock’?”.



Dave Grohl: Después de One by one, me fui a casa y me empezaron a venir canciones acústicas muy delicadas. Y pensé: “Hagamos un disco en el que haya un CD
lleno de rock del duro y que tenga otro en el que haya versiones acústicas bien bonitas, pero más tranquilas”. Nos fuimos seis o siete meses de gira con el disco de rock y luego fuimos de teatro en teatro haciendo conciertos acústicos. Como el disco acústico tenía instrumentación adicional, pensé que necesitábamos un grupo más grande.

Pat Smear: Siempre había pensado que algún día volvería a tocar con ellos. Y en el 2006 Dave me llamó y me dijo “Vente a hacer la gira acústica conmigo”.

Chris Shiflett: Realmente no conocía a Pat, pero sabía que había habido un par de veces en los últimos años en las que Dave hizo que casi volviera. Para mí, Pat solo era un tipo que quería quitarme el sitio. Cuando me enteré, pensé: “Debe ser una puta broma”.

Dave Grohl: Pat es un Foo Fighter, tanto si está en el grupo como si no. Hemos pasado mucho juntos. Pat debería formar parte del grupo.

Pat Smear: Por supuesto pensé que debía de ser muy raro para Chris. Me sentí un poco incómodo al esperar que no fuera incómodo para él.

Chris Shiflett: Pat llegó al primer ensayo y conectamos inmediatamente. Nos hicimos amigos a medida que hacíamos esas actuaciones.

Dave Grohl: Clive Davis [CEO del sello RCA] vino a vernos tocar a uno de los conciertos acústicos y le dije: “Sería genial si fuéramos un grupo que hiciera conciertos de rock para los que les guste el rock y aparte hiciera acústicos para los que lo prefieran. “No tienen por qué ir a los dos”. Y Clive me dijo: “Sí, pero puedes hacerlos a la vez”, como si fuera Yoda, me iluminó: “¡Claro que sí, tienes razón”. Y ese es el siguiente álbum: Echoes, silence, patience & grace. Las canciones de ese disco son básicamente eso. Así que esa gira y el álbum anterior dieron forma al que le siguió.



Dave Grohl: Estábamos en un punto de nuestra carrera en el que pensábamos que no podía ir a más. Éramos cabeza de cartel de festivales, tocábamos en estadios. Estábamos muy contentos tal y como estaban las cosas. Y entonces John Silva nos preguntó: “¿Quieren tocar en el Estadio de Wembley?”. Y le contesté: “Claro. Pero, espera, ¿qué tan grande es?”. Cuando montas algo así sacas a la venta las entradas con seis meses de antelación porque son muchísimas entradas, caben 85000 personas. Necesitas seis meses para venderlas todas. Y se agotaron. No me lo podía creer. Así que sacamos otra fecha y también se agotó en cuestión de días.

Chris Shiflett: Cuando se agotaron las entradas, todos los del grupo pensamos: “¿Qué carajo? ¿Cómo es posible?”.

Nate Mendel: Era una gran responsabilidad, algo grande, y ahora es nuestro turno de hacer algo grande.

Dave Grohl: Faltaban seis meses para el concierto. Durante seis meses, cada noche me iba a dormir pensando: “Dios mío, voy a tocar en el Estadio de Wembley”. Y me despertaba pensando: “¡Viejo, vamos a tocar en Wembley!”

Taylor Hawkins: Wembley es muy grande, es como si tocaras en la taza de un gigante. Y todo el peso y la responsabilidad que recae sobre tus hombros en un espectáculo así, es muy intenso.

Chris Shiflett: Recuerdo que antes del espectáculo estaba muy nervioso y no sé cómo me cayó salsa picante en el ojo, entre bastidores, justo antes de salir, y pensé: “¿Por qué? ¿Por qué precisamente ahora?”.

Nate Mendel: No se trata de salir porque nos han pedido que toquemos, vamos a hacer lo mejor que podamos y asegurarnos que sea memorable.

Dave Grohl: Era abrumador porque se trataba del Estadio de Wembley. Si alguna vez has estado allí, es grandísimo. Parece mentira.



Dave Grohl: Puedes imaginarte que después de tocar en el Estadio de Wembley delante de 85,000, piensas: “¿Y ahora qué?”. Y pasa lo mismo con los discos, en cierta manera. Es el séptimo álbum. ¿Hay algo que podamos hacer que sea diferente a lo que ya hemos hecho? Y pensé: “Quiero hacer el próximo en un garaje”. Se trata de hacer un disco como solíamos hacerlo antes. Pero hagámoslo con Butch Vig y será algo enorme.

Chris Shiflett: A Butch Vig se le conoce principalmente por producir Nevermind, de Nirvana. Pero ha hecho cientos de cosas en todos estos años. Trabajó en el último disco de Green Day y estaba en Garbage. Lleva trabajando en esto desde hace mucho tiempo.

Butch Vig: Dave me dijo: “Quiero hacer el disco en mi garaje”. Y luego añadió: “¿Qué te parece si lo grabamos en cinta?”.

Dave Grohl: Quiero huir de lo que la gente piensa que deberíamos hacer.

Butch Vig: Aprendí cómo grabar en cinta. Hay algo en ese proceso que me encanta, pero no se puede retocar como cuando trabajas completamente en formato digital. Es lo primero que le dije al grupo: “Si lo vamos a grabar en cinta, tienen que tocar realmente bien porque quedará tal cual”.

Nate Mendel: Creo que la gente se hace una idea de cómo se hace un disco. Se hace con ordenadores. Puedes hacer de todo, pero todos crecimos grabando en cinta. Tiene un sonido especial, ciertas limitaciones. No se puede decir: “Bueno, ha estado cerca”.

Chris Shiflett: El rock and roll es imperfección y defectos. Y cuatro, cinco, seis u ocho personas tocando a la vez, no va a estar todo bien alineado, debería estar un poco entremezclado. Como el ser humano, no somos perfectos.

Pat Smear: Lo que era muy diferente era el ambiente que había en casa de Dave. Que es el más acogedor que te puedas imaginar. Es muy agradable estar allí en cualquier momento. Y el ambiente del lugar en el que grabas influye mucho. No lo concibo de otra forma.

Taylor Hawkins: Los técnicos y todo el mundo decía: “Necesitamos esto y aquello y lo otro. Una mesa de mezclas externa de 700,000 dólares”. Y Dave les dijo: “No, no, no. Vamos a hacerlo en un garaje”.

Dave Grohl: Me encanta que lo vayamos a hacer en casa. Y creo que el álbum sonará así. Sé que lo hará. Cuando grabamos, normalmente empezamos Taylor y yo. Primero la batería, con la guitarra. Al principio es para ver si Taylor y yo nos compenetramos el uno con el otro.



Taylor Hawkins: Paso por un proceso de baja autoestima en el que pienso “qué mal lo hago” cuando grabo la batería. Tiendo a pensar que soy el peor baterista del mundo. Cuando me paro a escuchar lo que hemos grabado me digo: “Qué disperso estoy”. No está bien. ¿Por qué? Señor, ¿por qué? Y poco a poco va cambiando y me voy metiendo tras un par de horas y al final me siento orgulloso de la grabación.

Butch Vig: Una grabación analógica como esta, que no se puede modificar, hace que el grupo se plantee cómo va a tocar. Por ejemplo, Nate, antes de tocar la parte del bajo se fue a la carpa a practicar, de manera que cuando le tocó a él, sabía perfectamente qué hacer.

Dave Grohl: Yo soy el que marca el ritmo justo en el medio. Luego tenemos a Chris que tiene un sentido muy afinado y puro de tocar lo melódico. Y por aquí tenemos a Pat. Y cuando Pat le da a la guitarra es como… [hace un ruido de distorsión] Y si todo eso está equilibrado, suena a los Foo Fighters.

Nate Mendel: Hemos tenido un grupo más amplio en el último par de álbumes.

Dave Grohl: El sueño de todo músico es tocar con todas las personas y probar todas las cosas que puedas. Cuando conoces a alguien que te ayuda a convertirte en el músico que ahora eres, creo que es muy importante saber reconocerlo. La voz de Bob [Mould, cantante de Hüsker Dü] es única y tenerlo aquí en mi propia casa y que colabore en mi puto disco, me deja loco.



Dave Grohl: No compuse la sección del medio de la canción porque quería hacerla con Bob cuando estuviera allí. Pero no tenía la letra, así que se lo medio expliqué y probamos una vez con sonidos al azar.

Butch Vig: Algunas canciones todavía estaban en duda, sobre todo “I should have known”, que se convirtió en el expediente X del disco.

Butch Vig: Creo que de alguna manera esta es una canción que habla del pasado de Dave y que definitivamente hace referencia a Nirvana y a Kurt.

Dave Grohl: Cuando empecé a componerla trataba de alguien con quien tenía una relación y por la que me dije al final del día: “Tendría que haber sabido que esto iba a pasar”. Pero cuando la canto es difícil no pensar en todas las veces que me ha pasado en la vida.

Butch Vig: Krist Novoselic había venido a tocar el bajo. Fue un momento muy especial porque no había estado con Dave y Krist a la vez desde que acabamos Nevermind.

Pat Smear: No me sorprendió que Dave le pidiera a Krist que tocara en el disco. Lo que me sorprendía era que no lo hubiera hecho en 16 años. No te das cuenta de lo importante que es el bajo en el sonido de un grupo hasta que lo pones en otro grupo y dices: “¡Ahí está!”.

Dave Grohl: Creo que lo que Krist tocó era lo mejor que podía hacer para un disco de los Foo Fighters.



Dave Grohl: Normalmente nos cuesta un poco ponerle el título a un disco. Pero decidí titularlo Wasting light porque sinceramente siento que no quiero dejar pasar ni un solo minuto de esto sin vivirlo de verdad.



Dave Grohl: La mejor manera de prepararse para tocar delante de 85000 es tocar en locales pequeños. Es una verdadera prueba. Vas a un estadio a ver a un grupo y lo hacen bastante bien, ¿pero cómo lo harían en el Roxy? Compartir cartel con Scream, mis ídolos de la infancia, el grupo por el que dejé el colegio, ver que los Foo Fighters iban a compartir escenario con ellos era muy importante para mí. Los Foo Fighters suenan a los Foo Fighters porque somos Taylor, Nate, Chris, Pat y yo. Si fuera alguien más, sonaría diferente. No es agradable perder a nadie, ni ver como alguien desaparece de tu vida, pero no estaríamos aquí si hubiera sido diferente con William. Ni estaríamos aquí si hubiera sido diferente con Franz. Me siento mal por lo malo y muy bien por lo bueno, pero no cambiaría nada.

Nate Mendel: Hemos trabajado duro y tenemos un gran grupo. Sería incapaz de hacer cualquier otra cosa llegado este punto. Esto es lo que hago. Soy un adulto que toca en un grupo de rock. ¿Qué les parece?

Taylor Hawkins: A veces me preguntan en las entrevistas: “Taylor, ¿qué se siente ser una estrella de rock?”. ¿Y yo qué sé? Púdranse. No soy una estrella. Soy músico.

Pat Smear: Es como una segunda familia funcional, ¿se entiende? Vengo a “trabajar” y me paso el día riendo y tocando buena música.

Chris Shiflett: En cierta medida, siempre tendremos la sensación de que se podría acabar en cualquier momento. ¿Quién sabe? Tenemos mucha suerte de poder hacerlo. Hay que disfrutar mientras dure y aprovecharlo al máximo.

Dave Grohl: Es asombroso cuando algo pasa de un simple momento de inspiración a algo que puedes sostener entre las manos. Esa primera cinta… hecha en cinco putos días o lo que sea, y aquí estamos ahora. Te hace pensar: “¿Cómo mierda ha pasado?”… Sinceramente, si me lo hubiera tomado en serio, le habría puesto otro nombre [al grupo] porque es el peor nombre del mundo.

Sobre el autor:

Alejandro Jofré |
Editor de Culto. En Twitter es @rebobinars