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Culto
Llega Borg/McEnroe, sobre la rivalidad tenística del siglo XX

Llega Borg/McEnroe, sobre la rivalidad tenística del siglo XX

La película con Shia LaBeouf como John McEnroe se exhibió en Festival de Toronto y hoy se estrena en Chile.

En el mundo del deporte, las grandes finales siempre están a la orden del día para volver a ser analizadas por los enciclopedistas de la gesta y la anécdota. En el boxeo y el fútbol la pelea de Mohammed Ali y George Foreman de 1974 en Zaire o la final mundialera de Brasil y Uruguay de 1950 conocida como “maracanazo” fueron terreno fértil de libros, películas y hasta canciones. Ahora, el que es considerado uno de los mejores match de tenis de todos los tiempos dio origen a un nuevo largometraje. Se trata de Borg/McEnroe, la película (2017), que esta semana entra a las salas locales.

En rigor la final de Wimbledon del sábado 5 de julio de 1980 (para muchos, sólo superada por la del 2008 entre Roger Federer y Rafael Nadal en el mismo torneo) es la excusa para contar una historia que se adentra en las vidas paralelas del sueco Björn Borg y el estadounidense John McEnroe. Estrenada hace dos semanas en el Festival de Toronto, Borg/McEnroe es una producción mayoritariamente escandinava dirigida por el danés Janus Metz Pedersen (ganador en Cannes por su documental Armadillo) y protagonizada por el estadounidense Shia LaBeouf en el rol del temperamental tenista norteamericano John McEnroe y el sueco Sverrir Gudnason como su compatriota Björn Borg. Un rol importante también recae en el sueco Stellan Skarsgård (Contra viento y marea), quien es Lennart Bergelin, el sabio entrenador de Borg.

La cinta, que parte con una frase de André Agassi sobre un fondo negro (“cada partido es una vida en miniatura”), se hace cargo de lo que podrían ser a simple vista dos temperamentos opuestos: el de Borg, maestro del autocontrol; y el de McEnroe, héroe de las explosiones en mitad de los partidos. Se sabe que el público se identificó durante mucho tiempo con la personalidad educada y la fama de seductor de Borg, pero toleró poco las erupciones de McEnroe.

En esta película nada es lo que parece y poco a poco se va dando a entender que Borg no siempre fue el templo de la tranquilidad. Por el contrario, de muchacho era proclive a la frustración y los enojos súbitos. Es más, como tenista dejaba que desear y en algún momento sus profesores le dijeron a la familia que era mejor que el muchacho se dedicara a otra cosa.

Ahí es cuando entra a jugar la figura de su entrenador Lennart Bergelin, capaz de empujarlo a transformar sus errores en ventajas y a templar su carácter. A diferencia del sueco, McEnroe (tres años menor) se formó en un hogar donde siempre le pidieron lo máximo. Su padre solía acompañarlo a todos los partidos y su fama de niño mimado sólo creció con el tiempo.

Entre 1978 y 1981 se enfrentó 14 veces con Borg y la rivalidad (que escondía una secreta admiración de McEnroe hacia Borg) fue bautizada por la prensa americana como “de hielo y fuego”, aludiendo a los temperamentos de ambos. En el año 1980, McEnroe entró a la cancha de Wimbledon con pifias del público como acompañamiento, pero fue capaz de hacerle un gran partido a Borg, ganándole dos sets de cinco. Un año más tarde se repetiría la final con los mismos protagonistas, pero el escandinavo ya no podría obtener un sexto título consecutivo en Wimbledon. Comenzaba el reinado de McEnroe.

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