*

Culto
Hernaldo Zúñiga, cantautor nicaragüense: “Quiero reinsertar a Chile en los diez o quince años que me quedan de carrera”

Hernaldo Zúñiga, cantautor nicaragüense: “Quiero reinsertar a Chile en los diez o quince años que me quedan de carrera”

Antes de su show del 7 de octubre en Santiago, el solista analiza desde México su presente en la música, el panorama actual del pop en español y la influencia que tuvo Violeta Parra en su trayectoria.

En 1972, luego que un devastador terremoto prácticamente destruyera su Managua natal, un joven Hernaldo Zúñiga llegó a instalarse a Santiago para continuar sus estudios de leyes. Hoy, 45 años después, otro movimiento telúrico antecede el regreso del exitoso cantautor al país donde forjó su carrera musical. “Vuelvo a Chile con una ilusión que me ayuda a contrarrestar la tristeza vivida el martes”, dice el artista nicaragüense desde la capital mexicana, el último destino de una trayectoria que ha cruzado fronteras.

“Para honrar a nuestros muertos y heridos lo mejor es intentar retomar el ritmo de la vida, volver a trabajar, a reunirnos”, agrega el autor de “Procuro olvidarte” antes de su próximo concierto en Chile, fijado para el 7 de octubre en el Teatro Teletón. Una velada que el artista de 62 años bautizó como “Un regreso para mañana” y que busca revivir su vínculo con el público y la industria que lo vieron nacer como cantautor, frente a quienes hizo su estreno sobre los escenarios y grabó discos como Del arco iris, una canción (1976), para luego iniciar una carrera profesional en Europa en paralelo a su trabajo componiendo éxitos para Yuri, Mijares y Pandora, entre otros.

“El nombre de la gira grafica lo que estoy sintiendo. No vuelvo con una gira nostálgica ni porque vea a Chile como un mercado. Para mí Chile es un territorio afectivo, una plataforma emocional muy potente en mi biografía. Y aunque tal vez para el panorama actual soy una figura algo desdibujada, un retrato en sepia, quiero reinsertar a Chile en los diez o quince años que me quedan de carrera, porque voy a seguir cantando hasta que tenga voz”, dice.


-Si bien sus clásicos permanecen en la memoria colectiva chilena, no es mucho lo que se sabe aquí de sus novedades. ¿Cómo definiría su presente?

-El motor de mi trabajo es el futuro. El pasado, sólo lo justo. No puedo dejar de cantar Mentira, Procuro olvidarte, y en mis conciertos incluyo también las que he compuesto para otros artistas, entre ellas ¿Cómo te va mi amor?, pero espero llegar a viejo siendo un artista con novedad. Ahora estamos preparando un nuevo proyecto con (los cantautores mexicanos) Fernando Delgadillo y Edgar Oceransky, con quienes me gustó mucho compartir el escenario, y en paralelo estoy trabajando en un álbum nuevo que espero tener listo a comienzos de 2018.

-En un show reciente en el Lunario de Ciudad de México incluyó un tributo a Violeta Parra. ¿Fue una figura inspiradora para su carrera?

-Yo conocí la música de Violeta cuando tenía 17 años. Por ese entonces era una artista rechazada y denostada por el statu quo, la tildaban de sucia, de desaliñada, de malcriada. Y aunque hoy ha cambiado eso, creo que en su desenlace pesó mucho más el desencanto personal que el desamor. Cuando escucho por primera vez Las últimas composiciones tuve una especie de epifanía, porque hasta entonces mi cultura era puramente anglosajona, estaba empapado de todo lo que ocurría en EE.UU. con Cat Stevens, James Taylor, Carole King mientras que la canción pop en español era Salta, salta, pequeña langosta. Había excepciones, claro, como Almendra, Julio Zegers, Eduardo Gatti, pero Violeta fue para mí un vehículo de conexión con la canción en español inteligente y de raíz. Ahora cuando vaya a Chile iré a visitar su museo y cantaré Volver a los 17 en mi concierto.

-¿Está conectado con la nueva generación de artistas latinos que están recuperando esa sensibilidad y ese repertorio?

-Bueno, tal como Natalia Lafourcade y Julieta Venegas acá en México, en Chile tienen a Nano (Stern), a Manuel (García), gente que está generando una obra muy de raíz, que está redescubriendo ese tipo de belleza en la canción como contrapunto al reggaetón y a esos movimientos que, por cierto, son legítimos también. En ese sentido el panorama de hoy se parece mucho al panorama de todos los tiempos, y en mi caso le tengo mucho respeto al éxito de las canciones, porque son un misterio, como Despacito.

Sobre el autor: