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Culto
El estilo arquitectónico más fascinante

El estilo arquitectónico más fascinante

Se acaba de publicar en Chile Un mundo brutal, el contundente manifiesto visual de Peter Chadwick con algunos de los edificios más extraordinarios del brutalismo.

Comenzó como una cuenta de Twitter. En 2014, Peter Chadwick —un director de arte y diseñador gráfico, mejor conocido por ilustrar carátulas de discos para Primal Scream y Spiritualized— compartió imágenes de su archivo, en concreto las de arquitectura brutalista. En la cuenta @BrutalHouse, Chadwick exhibe un centenar de fotografías que lo inspiraron y que con el tiempo publicó bajo el nombre de Un mundo brutal (Phaidon, 2016), el contundente manifiesto visual con algunos de los edificios más extraordinarios del brutalismo alrededor del mundo.

Chadwick, que creció en Middlesbrough, Inglaterra, comenzó a interesarse por el brutalismo con las fábricas que interrumpieron el horizonte de la periferia de su ciudad, verdaderas moles de concreto que además ofrecían un acompañamiento musical constante con su incesante estruendo metálico.


OMA, Rotterdam, Holanda, 2013.

Pero, ¿qué es el brutalismo? En 1966, el crítico de arquitectura británico Reyner Banham utilizó el término “brutalismo” en su ensayo The new brutalism: ethic or aesthetic? Entonces el término comenzó a utilizarse para referirse a un estilo de arquitectura cada vez más popular en Europa, Brasil y Estados Unidos, que sirvió como una solución popular para construir centros comerciales, campus universitarios, edificios oficiales y viviendas de bajo costo.

Básicamente eran edificios de hormigón, aunque la construcción puede también ser brutalista si tiene una apariencia áspera y se aprecian sus materiales estructurales desde el exterior.

Según Chadwick, a los arquitectos que suscribieron este estilo los atrajo la “honestidad” de los materiales, “las posibilidades escultóricas, la modernidad incontestable y las intenciones socialmente progresistas en un clima de declive económico y de inestabilidad política, a los que se suman las largas décadas de reconstrucción durante la posguerra europea”.


Entre los trabajos más emblemáticos de este estilo figuran la Abadía de Saint John en Estados Unidos, de Breuer:


La Unité d’Habitation en Francia, de Le Corbusier:


La Asamblea Nacional de Bangladés, de Kahn:


Y el edificio de la Facultad de Arte y Arquitectura de Yale, de Rudolph:


Un mundo brutal, distribuido en Chile por Océano, examina el término “brutal”, recuperando edificios de la arquitectura brutalista, además de rendir homenaje a las obras maestras de arquitectos como Le Corbusier, Marcel Breuer y Paul Rudolph, junto con presentar a algunos de los mejores arquitectos contemporáneos del mundo cuya obra puede ubicarse en la tradición brutalista, como Zaha Hadid, Jean Nouvel y Steve Hall.

Se trata un cuidado volumen de gran formato con imágenes y descripciones de edificios de todo el mundo, que incluyen a lugares tan disímiles como Azerbaiyán, Alemania, Corea del Sur y Chile, representado por algunas espectaculares construcciones:


Casa Vía Azul, Santiago, Chile, 2005, Guillermo Acuña Arquitectos Asociados.

Cruz del Tercer Milenio, Coquimbo, Chile, 2000, Carlos Aguirre Mandiola, Carlos Aguirre Baeza, Juan Pablo Parentini Gayani y Álvaro Páez Rivera.

Casa Mirador, Casablanca, Chile, 2015, Víctor Gubbins Browne & Gubbins Arquitectos.

Casa Poli, Coliumo, Chile, 2005, Pezo von Ellrichshausen.

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