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Culto
Héctor Hernández Montecinos, poeta chileno: “Para mí los libros de poesía son novelas”

Héctor Hernández Montecinos, poeta chileno: “Para mí los libros de poesía son novelas”

Elogiado y premiado, el autor de la generación Novísima publica en Buenas noches luciérnagas una memoria personal y literaria.

“Lo he estado releyendo y te puedo decir lo que es, es el testimonio más genial, profundo, hilarante, amplio, jugado y generoso que se ha hecho en Chile, de un tiempo y de una generación”, le escribió el Premio Nacional Raúl Zurita al poeta Héctor Hernández Montecinos (37) ante las dudas de si imprimir o no Buenas noches luciérnagas.

Un libro que supera las 400 páginas, de quien fue parte de la generación Novísima de poesía, que funciona como una memoria personal, armado de entrevistas, ensayos, citas de correos propios y ajenos, artículos de prensa y fotografías.

“Lo más complejo fue darle una idea de relato al volumen, una estructura novelesca”, dice Héctor Hernández, quien a los 30 años obtuvo el Premio Pablo Neruda de Poesía Joven. “También me pregunté cuando escribía este libro: ¿A quién mierda le importa? Por eso quise incluir más voces. Mi versión de la historia no importaba mucho”, agrega quien actualmente finaliza un doctorado en Filosofía en la Universidad de Chile.

“Hernández hace gala de una prosa que ya se quisieran algunos de nuestros más exitosos narradores”, apuntó Juan Manuel Vial, en su crítica de La Tercera titulada “Un hinchapelotas de la escenita cultural”.

Con 19 años, a fines de los 90, Hernández formó parte del taller de poesía de Sergio Parra en Balmaceda 1215. De ahí nació el grupo de la Novísima, conformado además por Paula Ilabaca, Pablo Paredes, Diego Ramírez y Gladys González.

La poesía de Hernández marcó diferencia por su estilo narrativo y desbordante. Su primer libro fue No! (2001). Luego publicó poemarios que superaban las 200 páginas, entre ellos [guion], [coma], [y punto], entre 2008 y 2014. Una trilogía que en los próximos meses saldrá en un solo volumen por Lom Ediciones.

“Me largué a escribir. (…) Nunca me planteé un género específico de escritura”, escribe el poeta en Buenas noches luciérnagas, editado por el sello RIL.

“Para mí los libros de poesía son novelas. Hay una historia, progresión, personajes… En mi mente estos libros son historias. Si uno lee los poemas que he escrito no podría hacer una biografía, porque en mi obra hay ficción”, dice Hernández, quien incluye en su nuevo ejemplar ensayos sobre Borges, Roberto Bolaño y Juan Luis Martínez.

“Nadie, en la literatura en castellano, antes de los 30 llegó tan lejos en la poesía”, se lee en la contraportada del título citando una frase de Zurita, el poeta que reunió a esa nueva generación en la antología Cantares (2004).

¿Qué ha sido lo negativo de estar tan cerca de un poeta consagrado? “Me dicen: ‘Publicái más cosas de Zurita en tu Facebook que weás tuyas’. Yo a Zurita lo admiro mucho y ha sido muy generoso. El me dio la clave, con el reggaetón más sublime del mundo, me dijo: Dale, dale, dale… Además me dijo ‘Te van a joder infinitamente, te van a decir mil cosas, pero tú avanza con tu trabajo’”, cuenta Hernández, quien presentará su nueva obra en Ciudad de México, el 11 de octubre, acompañado de Javier Norambuena y Alejandro Zambra.

“El libro tiene más vida de lo yo quisiera que tenga”, dice su autor por las reacciones que ha producido. Buenas y no tanto. “Alberto Fuguet, Mike Wilson y Rafael Gumucio me dijeron que les encantó”, cuenta. Pero ha tenido controversias vía emails con poetas como Germán Carrasco y Rafael Rubio. El primero le dijo que fuera a su taller para aprender de poesía y el segundo anunció interponer un recurso de amparo, que no prosperó. La guerrilla literaria en la era digital.

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