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Culto
Publican poemas inéditos y desconocidos de Enrique Lihn

Publican poemas inéditos y desconocidos de Enrique Lihn

Poetas, voladores de luces, editado por Overol, reúne textos visuales y versos sobre mitología chilota.

Fue una petición laboral. El poeta Enrique Lihn no había tenido muchos trabajos estables en su vida, por eso el obtenido en la Corfo, en los años de la Unidad Popular, había que cuidarlo.

Era 1972 y en la corporación gubernamental se organizaba una exposición sobre Chiloé. El autor de La pieza oscura entonces se internó en las leyendas del Trauco, la Pincoya, el Caleuche y escribió Seis poemas sobre mitología chilota.

“Ciudad de los Césares, así se llama Chiloé a la cordillera/ Cuando su visión se confunde con la ambición de arribar al mejor de los mundos posibles”, escribe Lihn en La Ciudad de los Césares, el primero de los seis poemas que abren esa serie sobre la cultura de la isla del sur del país.

Los versos son parte del libro Poetas, voladores de luces que acaba de publicar Ediciones Overol y que estuvo al cuidado del académico Andrés Florit. El año pasado el mismo sello publicó el epistolario amoroso de ficción Las cartas de Eros, también de Lihn.

Dividido en tres partes, el nuevo volumen está formado por poemas dispersos -aparecidos en revistas, antologías, ediciones artesanales- y un poemario visual inédito.

Así es como el libro abre con …poetas, voladores de luces aparecido en la editorial Le parole gelate (Roma-Venezia), en Italia, en 1982. El título contó con 151 ejemplares numerados.

Los versos que cruzan en vertical las páginas en blanco rompen el formato tradicional del poema. “Poemas voladores/ plasmados en el cielo”, se lee en una hoja. “Del rosicler al amarillo yema/ en la pálida gama de ese líquido amniótico”, se lee en la página siguiente.

Son versos que en su origen fueron destinados a la pintora Irene Domínguez. Ella es la protagonista del poema “Despedida de Irene”, que está incluido en la segunda parte de Poetas, voladores de luces, titulada “A Catulo y otros”. Esta se compone de poemas escritos en el periodo que va de 1952 a 1988, año en que murió el autor, a los 58 años.

“El viejo París sabe muy bien cómo premiar la constancia de tus regresos/ con imágenes inolvidables, que no necesitan para serlo/ -tan vivas están- de la memoria/ Son los recuerdos de un presente al cual has conseguido ajustar tu vida…”, anota en el extenso poema fechado en Santiago el 8 de julio de 1981.

El texto se lo entregó en la fiesta de despedida de la artista, quien reside en París, Francia. Ella a cambio le regaló un retrato en el que Lihn aparecía pintado paseándose en punta de pies por los techos de Nueva York, inspirado en su libro A partir de Manhattan (1979).

En la segunda parte también se encuentran poemas apuntados sobre otros escritores, como César Vallejo, Rubén Darío, Mauricio Wacquez y Vicente Huidobro. De este último anota: “Por unos segundos, los fuegos artificiales/ nos hacen batir el récord de la atención/ que le prestamos, durante años, al cielo”.

Además en esta sección se suman poemas escritos en diferentes viajes y lugares. Los hay firmados en España, Estados Unidos, la India, como en Antofagasta y Punta Arenas.



Poetas, voladores de luces
Enrique Lihn
Ediciones Overol,
118 págs.
$ 10.000

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