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Culto
El legado cultural que deja Soledad Saieh en el arte y el cine

El legado cultural que deja Soledad Saieh en el arte y el cine

La cofundadora de CorpArtes, de 45 años, falleció el martes. Sus funerales son hoy, en el Parque del Recuerdo. La hija del controlador de Copesa era socia de dos productoras y lideró la creación de Sanfic y Feria Chaco.

Inquieta, trabajadora y apasionada, así es la descripción que hacen sus amigos y quienes trabajaron junto a María Soledad Saieh Guzmán, la segunda de los cinco hijos del empresario y controlador de Grupo Copesa -empresa que edita La Tercera-, Álvaro Saieh, quien falleció el martes por un edema pulmonar agudo que le generó un infarto, a la edad de 45 años. Ayer, sus restos fueron velados en la Parroquia San Francisco de Sales y sus funerales se realizarán hoy, en el Parque del Recuerdo, tras una misa, a las 12 horas, en la misma iglesia.

Ingeniera comercial de la Universidad Católica, con un MBA en el Mssachusetts Institute of Technology (MIT), Soledad Saieh se había desvinculado hace una década de los cargos directivos relacionados al área de los negocios de su padre, como CorpGroup Inmobiliaria y VidaCorp S.A., para sumergirse en el mundo que era su pasión: la cultura.

Tras su experiencia trabajando en el Republic National Bank of New York, en 2007, asumió el desafío de poner en marcha la Fundación CorpArtes, que ella misma ayudó a constituir dos años antes, luego de trazar un ambicioso proyecto de gestión cultural, mientras estaba en EE.UU., que incluía el arte, el cine y la música. “En Nueva York me impresionó el acceso que tiene todo el mundo al arte. Como consumidora de arte pensé que en Chile faltaba eso y, sobre todo, infraestructura. Decidí canalizar mi experiencia en los negocios hacia la gestión cultural. A mi familia, que desde siempre es asidua al arte, le encantó la idea”, contaba en agosto de 2007 en una entrevista a La Nación.

A partir de entonces, Soledad Saieh impulsó una serie de destacadas iniciativas, como la creación de Santiago Festival Internacional de Cine (Sanfic), desde donde trabajó como una mecenas para debutantes, como el cineasta Pablo Larraín, a quien apoyó para financiar y difundir su película Fuga. “Ella fue un gran aporte en todo sentido. Su partida es muy triste y desconcertante”, dijo ayer el productor y hermano del autor de Jackie, Juan de Dios Larraín.

El director artístico de Sanfic, Carlos Núñez, lamentó su partida y destacó su gran contribución: “Nadie se lo imaginaba. Ella fue un aporte muy grande a la cultura chilena, su trabajo en Sanfic fue muy relevante, al igual que todos los proyectos ligados a la cultura que lideró. Era, además, una persona amable, afable, muy propositiva, fuimos amigos y para mí es una gran pérdida”.

Tras su labor en ambos proyectos -Sanfic y CorpArtes-, en 2009 Soledad Saieh decidió embarcarse en un nuevo desafío: crear la primera feria de arte internacional en Santiago, asociándose con las galeristas Irene Abujatum, Elodie Fulton (quienes siguen a cargo del evento) y Florencia Loewenthal. “Sin su apoyo hubiese sido imposible dar marcha al proyecto”, comenta Abujatum. “Ella era la más atrevida y tenía la experiencia de haber realizado grandes eventos. Era muy activa, tenía muy buenas ideas y nos apoyaba sobre todo en la organización. Lamentamos mucho cuando ella se fue de la feria, pero era de las que se planteaban siempre desafíos nuevos. Además, era una persona de muy bajo perfil, no le gustaba estar delante de la fila”, agrega la galerista.

Las socias se conocieron a través del coleccionista y fotógrafo Felipe Forteza, amigo de Soledad Saieh. “Teníamos un grupo muy cercano, compartíamos mucho y nos gustaba llamarnos ‘la familia adquirida’”, dice Forteza. “A la Sole la movía la pasión por el trabajo bien hecho, cuando se metía en un proyecto daba el 100%”, acota.

Ayer, numerosas figuras del mundo de la cultura y cercanos al trabajo de Saieh corroboraron su empeño y dedicación. “Soledad fue una mujer pionera en la promoción del desarrollo transversal del arte y la cultura en nuestro país, promoviendo su acceso al mayor número de personas que se lograra encantar”, dijo la actual directora ejecutiva de Fundación CorpArtes, Francisca Florenzano, al igual que el pintor chileno radicado en EE.UU. Jorge Tacla: “Dirigió muchos proyectos culturales con gran entrega y sin temores. Soledad era muy sensible y generosa, siempre preocupada de apoyar a su familia , amigos y artistas. Compartimos muchos años de gran amistad aquí en Nueva York”. También lamentaron su partida la Asociación de Productores de Cine y TV y Comunidad Mujer, organización de la que Saieh fue consejera.

De la visión que tuvo sobre la importancia del acceso democrático a la cultura, dio cuenta ella misma en una entrevista para revista Caras, en 2009: “Pensamos que las acciones hablan más que las palabras. Es una buena definición del espíritu familiar”, contó quien además fue directora de Endeavor, del Círculo de Finanzas y Negocios de Icare y vicepresidenta y fundadora del capítulo chileno del National Museum of Women in the Arts.

En los últimos años, Soledad Saieh había vuelto su mirada nuevamente hacia el área audiovisual como dueña de las productoras especializadas en videos musicales, publicidad y cine: FunkyFilms y Demente, a través de las cuales ayudó a desarrollar y comercializar películas como El hilo rojo (2016), protagonizada por Benjamín Vicuña, y Gritos del bosque (2015), de Jorge Olguín.

Actualmente, junto a su socio de Demente, Sebastián Freund, tenía varios proyectos en carpeta, como el filme Mistral, que será protagonizado por Paulina García, y una serie de televisión basada en el libro Logia, de Francisco Ortega y que será codirigida por Alejandro Fernández Almendras (Matar a un hombre) y Óscar Godoy (Bala loca). “Soledad trabajaba a toda máquina, por eso fue la gestora cultural que fue. Siempre tuvo una mente inquieta, un espíritu que se llenaba de muchas áreas de las artes, su partida es una gran pena”, concluye el productor Sebastián Freund.

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