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Culto
La última noche de Rush

La última noche de Rush

Hace dos años, en el Forum de Los Ángeles, el grupo canadiense selló sus 40 años de historia.

Antes de que sonaran los últimos riffs de “Working Man”, antes de que Rush pusiera fin al último concierto de su gira aniversario R40 el sábado 1 de agosto en el Forum de Los Ángeles, en probablemente su último gran tour, ocurrió lo impensado: Neil Peart tomó una cámara y desde su batería de doble bombo hizo dos tomas, una a Alex Lifeson (guitarra) y otra a Geddy Lee (voz y bajo), en un gesto parecido a la imagen que tomó a la audiencia chilena en el Estadio Nacional en 2010. Segundos más tarde, sucedió algo aún más inédito: en vez de saludar desde su puesto a los más de 18 mil eufóricos fans, el baterista caminó hacia el borde del escenario y se fundió en un abrazo fraterno y emotivo con sus compañeros de ruta.

El gesto de Peart ha sido tomado por muchos seguidores de la banda canadiense como la confirmación de que al menos en cuanto a giras, Rush llegó hasta aquí, tras 40 años en la carretera, 20 álbumes de estudio, otros muchos discos en vivo y miles de shows en teatros, arenas, anfiteatros y grandes estadios. “¡Muchas gracias Los Ángeles! En nombre de nuestros técnicos y la mejor organización del mundo, gracias Estados Unidos por estos increíbles 40 años. Espero que nos volvamos a ver en algún momento. ¡Chao! ¡Chao!”, señaló Geddy Lee, al despedirse de la fanaticada.

Los fans de Rush van a tener que esperar bastante tiempo para poder eventualmente volver a verlos en vivo. El plan inmediato es que no hay planes inmediatos: posiblemente podrían grabar un nuevo disco tras el conceptual Clockwork Angels (2012) y realizar presentaciones acotadas, como una semana en una ciudad puntual. La elección de Los Ángeles como el punto final de sus grandes giras no fue casual. En esta ciudad se radicó Peart hace más de una década con su nueva esposa e hija de cinco años, a la cual pretende ahora dedicarle toda su energía.

Es precisamente Peart el más reacio a salir nuevamente de gira. De hecho, en 1989 ya amagó con dejar la banda. Pero también Lifeson, que ha padecido artritis, quiere dedicar más tiempo a sus nietos. Todos están comenzando sus 60, aunque tanto en éste como en los seis tours que han montado desde su retorno en 2002, se han visto en plena forma, con extenuantes entregas de hasta tres horas por recital.

En el Forum de Los Ángeles Rush exhibió su sello: música y sonido de alta calidad, química con los fans, energía, humor, extravaganzas varias y videos en la línea de Los Tres Chiflados. El concierto es una exposición en reversa, una cronología de presente a pasado, con escalas prácticamente en la totalidad de su discografía.

El show en Los Ángeles arrancó con “The Anarchist” y “Headlong Flight” de su última placa, con asistentes ilustres en las primeras filas: Chad Smith de los Red Hot Chili Peppers, Stewart Copeland de The Police, Taylor Hawkins (Foo Fighters), Danny Carey (Tool) y Doane Perry (Jethro Tull), todos legendarios bateristas que luego se fotografiaron con Peart, a modo de camaradería pura. También figuraron Robby Krieger (guitarrista de The Doors), Matt Stone, creador de South Park y el actor Jack Black.

La primera parte del concierto fue desde Clockwork Angels a Signals (1982), con la interpretación de “Losing It”, con Jonathan Dinklage en violín. Este tema, inédito en vivo, fue interpretado apenas cinco veces en esta gira. Una de las gracias del R40 fue la puesta en escena. En esta etapa, la estética steampunk fue reemplazada por secadoras de ropa a medida que transcurrían temas como “Animate” y “Roll the Bones”.

Luego, tras el descanso, llegó lo más esperado, con clásicos como “Tom Sawyer”, “Red Barchetta” y “The Spirit of Radio”, pero también las composiciones de corte épico, como “Jacob’s Ladder” (interpretada por primera vez desde 1980); “Hemispheres”, “Cygnus X-1”, “Xanadu”, con el bajo y la guitarra doble, y “2112” casi completa; lo más parecido al memorable en vivo Exit Stage Left (1981). En “Closer to the Heart”, los fans sorprendieron a la banda con decenas de linternas con forma del Starman, máximo símbolo de Rush, y mensajes varios de agradecimiento. Al Forum llegaron seguidores desde Chile, Argentina, Ecuador y Brasil, pero también de Japón.

A esta altura del recital, torres de amplificadores adornaron el escenario, siendo retirados uno a uno por hombres vestidos de rojo, hasta que quedaron apenas dos, montados en dos sillas de escuela, tal como lo hacía Rush en su primera etapa. Entonces sonó “Lakeside Park”, que no era interpretada desde 1978 y “Anthem”. Desde el fondo, Peart deleitó a los seguidores del grupo canadiense con una segunda batería, de doble bombo y con campanas tubulares. Luego llegó el turno de “What You’re Doing”, que no tocaban en vivo desde “1977” y “Working Man”. Poco después el remate final, cuando Geddy, Alex y Neil se fundieron en ese abrazo histórico.


Sobre el autor:

Alejandro Tapia |
Editor de Mundo de La Tercera. Ha cubierto los más importantes hitos políticos de América Latina de las últimas dos décadas.