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Culto
Agitación social y mujeres fuertes: las imágenes que remecieron 2016

Agitación social y mujeres fuertes: las imágenes que remecieron 2016

Anoche, en Fundación Telefónica, fueron distinguidos los ganadores de la 39° edición de FotoPrensa, el concurso de fotoperiodismo más importante del país. Un retrato de Cristóbal Olivares a Carola Barría, la mujer que en 2013 perdió los ojos a manos de su pareja, fue elegida la Fotografía del año y desde el 14 de septiembre se exhibirá junto a las demás en el Centro Cerrillos.

No fue necesario hacer preguntas. En Carola Barría (35), la mujer que en septiembre de 2013 fue atacada por su ex pareja en Punta Arenas, cada palabra y cada frase revivían la pesadilla que le había tocado sufrir. Un arrebato más de celos por parte de Juan Alejandro Ruiz Varas, a quien conocía desde 2011 y a sabiendas de que cumplía bajo libertad vigilada una condena por violación hacía tres años, terminó una tarde con él abalanzándose sobre ella para sacarle sus ojos celestes. La cruda escena no solo fue presenciada por el bebé de cinco meses de ambos, sino que además condenó a la educadora de párvulos a vivir a oscuras y a cubrir las huellas de la brutalidad del hombre con la ayuda de dos prótesis oculares.

Hacía meses que Barría había concedido su primera entrevista con el objetivo de dar a conocer su caso y así concientizar a cientos, miles de mujeres que al año son víctimas de violencia en Chile por parte de sus parejas. Fue ella misma quien en noviembre pasado le abrió las puertas de su casa al fotógrafo chileno Cristóbal Olivares (1988), quien se encontraba de paso por el extremo sur del país, enviado por la agencia Bloomberg. “Ella fue la primera entrevistada para una investigación mía sobre femicidio y violencia de género, y aproveché que estaba en la zona para visitarla, conversar con ella, conocer a sus hijos y, desde luego, su historia”, recuerda el reportero gráfico, quien ha publicado sus trabajos en The Clinic y Qué Pasa. “Casi no tuve que hacerle preguntas. Ella quería hablar del episodio que había vivido, y ya no solo como el testimonio de una mujer violentada sino como el de una sobreviviente a su propia tragedia”, agrega. Olivares lo filmó todo, y antes de partir le hizo algunos pocos retratos que aún no ven la luz.



Anoche, en la Fundación Telefónica, se dieron a conocer los ganadores de la 39° edición de FotoPrensa 2017, el concurso organizado por la Unión de Reporteros Gráficos y Camarógrafos de Chile (UNION RGC) que desde 1950 se ha encargado de reunir, difundir y relevar el trabajo de los fotoreporteros locales. Si en 2016 una imagen de Carmen Gloria Quintana fue la más impactante del año, el crudo retrato de Carola Barría desplazó ahora a las más de 2 mil fotografías enviadas por poco más de 130 autores, según el jurado integrado por los chilenos Alejandro Hoppe, Cristián Carvallo y Juan Farías, junto a los peruanos Esteban Félix y Mariana Bazo, el argentino Daniel Jayo y el brasilero Dado Galdieri. Así, Olivares no solo se alzó en la categoría Retrato, sino que terminó por convertir a Carola Barría en la Foto del Año. El ganador recibió un trofeo conmemorativo -una réplica de una cámara antigua hecha de bronce-, y una Canon EOS6D.

“La imagen habla por sí sola, así como las de las manifestaciones para el 21 de Mayo o el control excesivo de Carabineros previo a Navidad. Es el pulso de la época”, dice Víctor Salas, presidente de UNION RCG. “Pero ese retrato de Carola Barría en particular no solo nos trajo el recuerdo del caso de Nabila Rifo, sino que además expuso una realidad tan latente y cruel de nuestro país, que así como los ojos de Chile no pueden obviarla, tampoco pueden ni podrán hacerlo nunca las cámaras de sus reporteros”.

Entre el 14 de septiembre y el 29 de octubre, en el Centro Nacional de Arte Contemporáneo de Cerrillos, el trabajo de Olivares será exhibido por primera vez junto a los otros 40 distinguidos por el jurado en las siete categorías restantes: Prensa, Personaje, Deporte, Naturaleza, Vida diaria, Arte y Cultura e Internacional, divididas a su vez entre individual y reportaje.

El fotógrafo Rodrigo Villalón, en tanto, se impuso con su serie La fiesta de la Cruz de Mayo en el apartado de Arte y Cultura, pero también hubo mención honrosa para Marcelo Segura, quien ha publicado en Qué Pasa y La Tercera,por un luminoso retrato de Mick Jagger en su concierto en el Estadio Nacional, en febrero del año pasado.



A mediados de marzo de 2016, cuando en Cuba se esperaba la visita del entonces presidente estadounidense Barack Obama, el reportero Iván Alvarado contaba poco más de 12 mil pasos suyos -algo así como 6 kilómetros- por La Habana Vieja, gracias a una aplicación en su iPhone. “Para hacer fotos de calle es necesario aplanar adoquines, perderse, involucrarse con el entorno”, dice.

Fue premiado en la categoría Internacional por una imagen en la que cuatro adolescentes cubanos en patines se afirman unos a otros mientras son jalados por un automóvil. “Lo que se ve ahí tiene mucho de lo que me tocó ver allá”, cuenta el reportero de 45 años, asociado a la agencia Reuters. “Hacía 88 años que un presidente americano no pisaba tierra cubana, y esa esperanza que había, si lo pienso ahora, fue una especie de brisa que vino y desapareció con la visita. La vida de ellos nunca cambió, pero siempre tendré el recuerdo de haber presenciado un momento singular y único en su historia”.

Algo similar se le cruzó por la cabeza a su colega en Reuters, Carlos Vera (1963), quien se quedó con el primer lugar en la categoría Prensa por su imagen titulada Conmemoración del Golpe Militar de Chile. “Se cumplían 43 años ese 11 de septiembre, y a un par de cuadras del Cementerio General, donde se había reunido mucha gente, apareció una mujer que de a poco se fue acercando hacia Carabineros”, recuerda. “Cuando me fui de la marcha pensé que no había tomado la foto, pero ahí estaba: la misma chica se enfrentaba solo con su mirada a uno de los uniformados”, agrega. La imagen fue publicada horas después en The Guardian, luego en The New York Times e incluso en portales rusos. “Nunca supe cuál era su nombre, pero desde ese día pienso en que quizás debería buscarla y preguntarle si es que la foto le trajo algún problema. Es algo con lo que aún sueño”, concluye.


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