*

Culto
Francisco Allendes: un dj chileno que se abre camino

Francisco Allendes: un dj chileno que se abre camino

El músico nacional se acaba de presentar en el festival electrónico más grande del mundo. Radicado en Ibiza, cuenta qué le falta y qué necesita la escena nacional.

Tras una exitosa participación en Tomorrowland (TWL) -donde La Tercera fue invitada por Budweiser- y con un show que se extendió por más de tres horas en uno de los escenarios principales del evento, el DJ chileno Francisco Allendes conversó con La Tercera, sobre su paso por uno de los festivales de música electrónica más importante del mundo y de su experiencia en Ibiza.

La invitación a TWL llegó gracias a que Allendes es residente de Ants, un nuevo estilo de fiesta de música electrónica en Ibiza que en el último tiempo ha generado ruidos en otros países, siendo invitado a colaborar en escenarios de México, Portugal, Madrid, Manchester y ahora último en Bélgica con TWL. “Haber sido parte del festival de música más grande del mundo es un logro que me enorgullece, pero lo que más me emocionó fue ver tantas banderas chilenas mientras tocaba. Es un gesto muy lindo por parte de nuestros compatriotas festivaleros trotamundos”, dice.

¿Faltan eventos de esa magnitud en Chile?
La música electrónica en Chile ha crecido mucho en los últimos dos años, pero creo que todavía no da para un evento del tamaño de TWL. Lo más cerca que hemos tenido fue el Love Parade, que hizo euforia hace casi diez años atrás con una convocatoria altísima, pero es un concepto de producción muy diferente al del festival de Bélgica. Hoy, Chile tiene una cantidad de eventos coherentes en relación a la gente que disfruta esta música, pero no tengo dudas que seguirá creciendo.

¿De qué forma se podría mejorar la puesta en escena de la música electrónica en nuestro país?
En los últimos años he tocado en diferentes clubs y festivales donde me he dado cuenta que los más exitosos son los que logran que vivas una experiencia única, donde la mayoría de las veces se consigue con elementos que son ajenos a la música, tales como decoración, concepto y espacios con cultura. Son estos puntos los que aún no se han desarrollado mucho en Chile , ya que hoy todavía las fiestas se basan en sonido y luces. No digo que la música pierda protagonismo, pero hay que buscar ese valor agregado para que no todas iguales y la gente quiera seguir yendo varios años más.

¿Qué artista chilenos está destacando en el área?
Sigo con lupa el desarrollo de la escena chilena y veo que en los últimos años han aparecido muchos y buenos DJ’s. De la nueva camada rescato a Pablo Inzunza, talentoso DJ y productor que reúne todos los requisitos para entrar en las grandes ligas.

Actualmente, Allendes vive en Ibiza hace más de siete años, luego de unirse a Ushuaia, un club playero que lo invitó a ser parte de los DJ residentes del lugar. Esta idea de dejar Chile surgió tras el lanzamiento de su primer disco Vacas Locas. “Invitamos al DJ español Iñigo Oruezabal a tocar en el cierre de la fiesta. Ahí nos conocimos y me comentó que le había gustado mucho mi música. Me invitó a España a trabajar y vivir en su estudio por todo el tiempo que quisiera”, cuenta.

¿Dejó todo para partir a Ibiza?
Después de conocernos con Oruezabal tenía que en seis meses más dar mi examen de grado de Ingeniería Comercial, así que al día siguiente de rendirlo partí a Barcelona a cobrarle la palabra a Iñigo. En esa ocasión sólo estuve tres meses, pero aprendí más que todo lo que había aprendido en mi vida. Fue en ese momento que decidí que quería vivir en Europa. Luego, volví a Chile y seguí sacando música por un par de meses hasta que me llamaron de Ushuaia.

¿Cómo ha sido la experiencia de vivir en Ibiza?
Vivir en la ciudad donde hay cinco clubes que están dentro del top 20 del mundo es algo muy educativo, una especie de escuela, pero también te toca competir con DJ’s de primer nivel que vienen a hacerse un espacio, buscando ser reconocidos mundialmente. Sin duda ha sido un paso muy importante en mi carrera, con momentos buenos y otros no tan buenos, pero he logrado encaminar mi música en la dirección correcta. Aposté por mis sueños y parece que está resultando.

Sobre el autor: